Barrionuevo: salarios y fondos escolares que no alcanzan

$1,2 millón para más de 300 alumnos: la cuenta que enfrentan las escuelas de Chubut

El secretario general de SITRAED cuestionó la demora de la discusión salarial, habló del desgaste que atraviesa el sector docente y puso el foco en los recursos destinados a la alimentación escolar. Reveló que una escuela con unos 320 alumnos recibe alrededor de $1,2 millón mensual y planteó las dificultades que existen, especialmente en establecimientos alejados de los grandes centros urbanos.

Jorge Barrionuevo, secretario general de SITRAED, habló con Rodrigo Mansilla en “Alguien tiene que querer”, por el canal de YouTube @rodrigomansillanoticias, y trazó un panorama amplio sobre la situación docente en Chubut, con eje en la discusión salarial, el impacto real de la inflación sobre los trabajadores, el desgaste acumulado dentro del sistema educativo y los recursos que reciben las escuelas para afrontar la alimentación de los estudiantes.

Uno de los planteos centrales estuvo relacionado con la discusión paritaria y la necesidad de que los acuerdos no queden atados únicamente a los índices oficiales. Barrionuevo sostuvo que existe una demora en la negociación y explicó que, aunque el IPC sirve como referencia, la experiencia cotidiana de los trabajadores muestra otra realidad cuando deben enfrentar los precios de los alimentos y otros gastos esenciales.

“El IPC no se condice con el changuito”

Barrionuevo cuestionó que la evolución salarial pueda analizarse exclusivamente a partir de los índices generales de inflación. Según señaló, “el IPC no se condice” necesariamente con lo que termina pagando una familia cuando llena el changuito del supermercado, particularmente en una provincia donde determinados precios tienen un peso superior y donde el costo cotidiano afecta de manera directa el poder adquisitivo docente.

El dirigente sindical remarcó además que existe cansancio dentro del sector y que la discusión salarial se produce sobre una estructura que viene acumulando pérdida de poder adquisitivo y desgaste. Para SITRAED, el debate no pasa únicamente por obtener una corrección porcentual, sino por analizar cuánto representa realmente esa mejora sobre el ingreso final y qué capacidad tiene el salario para recuperar poder de compra.

Barrionuevo ya había planteado en discusiones paritarias anteriores la importancia de que los incrementos tengan impacto sobre el sueldo básico y no se concentren exclusivamente en adicionales o sumas que después profundizan distorsiones dentro de la estructura salarial.

El desgaste docente también entró en la discusión

Otro de los aspectos que señaló fue el agotamiento que atraviesan trabajadores con muchos años dentro del sistema educativo. Barrionuevo hizo referencia a carreras docentes que pueden extenderse durante 25 o 30 años y a una actividad que no sólo demanda presencia frente al aula, sino también preparación, responsabilidades administrativas y una carga laboral que muchas veces continúa fuera de la escuela.

El secretario general de SITRAED también vinculó ese desgaste con situaciones en las que no se cubren determinadas ausencias o suplencias, lo que obliga a redistribuir tareas entre quienes permanecen trabajando. Para el gremio, la problemática salarial y las condiciones laborales no deberían analizarse como discusiones separadas porque ambas terminan impactando sobre quienes sostienen diariamente el sistema educativo.

Fondos para escuelas: alrededor de $1,2 millón para unos 320 alumnos

Uno de los datos más llamativos de la entrevista apareció cuando la conversación se concentró en los recursos destinados a la alimentación escolar. Barrionuevo explicó que, como referencia, una escuela con aproximadamente 320 estudiantes recibe alrededor de $1,2 millón mensual para alimentación.

Llevado a una cuenta simple, el monto permite dimensionar la discusión sobre cuánto dinero queda disponible por alumno y por día para garantizar desayunos, meriendas u otras prestaciones alimentarias durante todo el mes.

Barrionuevo planteó que el problema no se reduce exclusivamente al monto nominal de la partida, sino a lo que efectivamente puede comprarse con esos recursos en el contexto actual de precios.

También puso sobre la mesa una dificultad adicional: no todas las escuelas compran alimentos en las mismas condiciones. Los establecimientos ubicados lejos de los principales centros urbanos pueden enfrentar menor oferta, mayores precios y dificultades logísticas que hacen que una misma partida tenga un rendimiento muy diferente según la localidad.

Los menús sugeridos y los recursos disponibles

El dirigente gremial señaló además que existe una distancia entre los menús o esquemas alimentarios que se pretende brindar y las posibilidades reales que ofrecen los fondos disponibles. El problema, según su planteo, aparece cuando las recomendaciones sobre qué debería ofrecerse a los estudiantes chocan con el presupuesto concreto que recibe cada establecimiento.

La discusión adquiere una dimensión particular porque la alimentación escolar no constituye un gasto accesorio. Para numerosos estudiantes forma parte de la jornada educativa y, en determinados contextos sociales, puede adquirir todavía mayor importancia.

Por eso Barrionuevo planteó que la evaluación de las partidas debería contemplar no solamente la cantidad de alumnos, sino también las diferencias territoriales y el costo real que enfrentan las escuelas para adquirir productos.

Achatamiento salarial: docentes con experiencia frente a cargos directivos

Barrionuevo también puso el foco sobre las distorsiones que se producen dentro de la escala salarial. Según explicó, existen situaciones en las que un docente con muchos años de antigüedad, dos cargos o una carga horaria elevada puede alcanzar un ingreso similar o incluso superior al de un vicedirector, pese a que este último asume responsabilidades de conducción y gestión institucional.

El planteo apunta al denominado achatamiento de la pirámide salarial: cuando las diferencias entre funciones y responsabilidades comienzan a reducirse hasta el punto de desincentivar el acceso a determinados cargos jerárquicos.

Para SITRAED, revisar salarios implica también observar estas relaciones internas y no limitar la discusión a un porcentaje general de incremento.

ISSyS, SEROS y el respaldo a Pedro Perdomo

Durante la entrevista con Rodrigo Mansilla, Barrionuevo también abordó la situación del Instituto de Seguridad Social y Seguros y las dificultades que los trabajadores encuentran con distintas prestaciones de SEROS.

En ese marco confirmó el acompañamiento de SITRAED a Pedro Perdomo en el proceso electoral del ISSyS. La discusión previsional y de obra social aparece como otro de los temas que preocupan al sector porque forma parte de los ingresos indirectos y de las condiciones laborales de los trabajadores estatales.

Barrionuevo remarcó la necesidad de fortalecer la representación de los trabajadores dentro del Instituto y de discutir las dificultades que atraviesan los afiliados para acceder a determinadas prestaciones.

Una discusión que excede el porcentaje salarial

La entrevista dejó así una mirada más amplia que la simple negociación de un aumento. Barrionuevo vinculó salarios, inflación real, desgaste docente, estructura de cargos, alimentación escolar y funcionamiento de SEROS como partes de una misma discusión sobre las condiciones en las que trabaja actualmente el sector educativo.

La frase sobre el IPC resume una parte del reclamo: para SITRAED, el índice oficial puede ser una referencia, pero la recuperación del salario debe medirse también contra los gastos que enfrentan diariamente los docentes.

Y el dato de los $1,2 millón mensuales para alimentar a unos 320 alumnos abre otra discusión distinta pero directamente vinculada con el funcionamiento cotidiano de las escuelas: cuánto alcanzan realmente las partidas cuando deben transformarse en alimentos y cómo cambia esa ecuación según el lugar de la provincia donde esté ubicado cada establecimiento.

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