Concejales contra los sueldos de la Cooperativa
Concejales cuestionaron los honorarios de la Cooperativa: “Siderales”, “ostentosos” y un “gesto horrible”
La polémica por los honorarios fijados para el Consejo de Administración de la Cooperativa Eléctrica llegó al Concejo Deliberante de Trelew. Daniel Asciutto, Alicia Severich y Juan Aguilar expresaron fuertes cuestionamientos, mientras Martín Luna mantuvo su respaldo a la conducción pero reclamó revisar la filosofía con la que se administra la entidad. El punto común fue el contraste entre la delicada situación financiera de la prestataria, el esfuerzo que se exige a los usuarios y las remuneraciones de sus autoridades.
La decisión del nuevo Consejo de Administración de la Cooperativa Eléctrica de Trelew de establecer una escala de honorarios para sus integrantes abrió una fuerte discusión política en el Concejo Deliberante.
Durante la Hora de Preferencia, distintos ediles se pronunciaron sobre el tema y, aunque con diferentes grados de cuestionamiento, coincidieron en señalar el impacto que provoca la decisión en una empresa que viene reclamando mayores recursos y cuyos usuarios enfrentan aumentos tarifarios y un nuevo Fondo de Sostenimiento.
De acuerdo con la información difundida públicamente, la escala establecida toma como referencia la categoría de Gerente de Área: la Presidencia equivale al 100% de ese valor; Vicepresidencia, Secretaría y Tesorería al 80%; Prosecretaría, Protesorería y Sindicatura al 50%; y las vocalías al 40%.
Estimaciones periodísticas ubicaron el costo total de las retribuciones del Consejo en alrededor de $115,5 millones mensuales, unos $1.386 millones anualizados, sin contar eventualmente al representante municipal.
En diálogo con la prensa, la presidenta del Concejo, Claudia Solís, pidió claramente al Consejo de Administración que «revean» la escala salarial. Para muchos, esto significó un gesto político del oficialismo duro de Trelew y lo interpretaron que, por lo menos en este tema, el Municipio le habría soltado la mano a las autoridades de la prestataria de servicios.
Asciutto: “Un sueldo sideral”
Daniel Asciutto fue uno de los concejales que vinculó directamente la decisión con el esfuerzo tarifario que el Concejo pidió a los vecinos.
Recordó que había acompañado el incremento destinado a la Cooperativa porque la nueva conducción se había presentado ante los ediles con un compromiso de austeridad, ordenamiento y reorganización.
“Yo pensé y compré que ellos vinieron y nos explicaron las ideas que tenían”, señaló.
Asciutto consideró contradictorio que mientras se plantea una situación financiera crítica de la institución, la conducción defina remuneraciones de semejante magnitud.
“Nos lleva a nosotros a dar el aumento para que el vecino siga haciendo el esfuerzo y, del otro lado, donde ellos tendrían que haber demostrado… me parece un poco mucho los salarios que se han asignado”, sostuvo.
El concejal aclaró que no cuestiona que los integrantes del Consejo cobren por su tarea, sino los montos adoptados en el contexto actual.
“Creo de sobremanera un aumento o un sueldo sideral para la situación de la Cooperativa que ellos planteaban, que estaban al borde de la quiebra”, afirmó, y pidió que las autoridades revisen la decisión.
Severich: “Resultan ostentosos”
Alicia Severich también fue crítica y puso el foco sobre el momento económico y social en el que se tomó la decisión.
Recordó que su banca había rechazado el Fondo de Sostenimiento aprobado semanas atrás porque lo consideraba “un aumento de tarifa solapado” y aseguró que ya existen vecinos que manifiestan dificultades para afrontar las facturas.
“En ese contexto es donde más duele, donde más hace ruido que salgan a la luz semejantes sueldos del Consejo”, expresó.
Para Severich, las remuneraciones “resultan ostentosas” frente a un escenario de desempleo, pobreza y familias que tienen dificultades para pagar los servicios.
“¿Era realmente necesario que en un contexto de absoluto endeudamiento surjan estos sueldos?”, preguntó.
También aclaró que nadie pretende que los consejeros trabajen gratuitamente, pero consideró que existía una “obligación moral de austeridad”.
La edil reconoció que la información sobre los valores fue impulsada inicialmente desde sectores opositores a la conducción, pero remarcó que posteriormente no hubo una desmentida de las cifras. “Ojalá lo puedan rever”, concluyó.
Aguilar: “El gesto hacia la comunidad es horrible”
Juan Aguilar utilizó términos igualmente duros para cuestionar la decisión.
El concejal sostuvo que el Consejo de Administración decidió fijarse “honorarios máximos” y vincularlos precisamente con un convenio colectivo sobre el que la conducción ha mantenido cuestionamientos.
Para Aguilar, el problema no se limita al monto económico sino también al mensaje institucional.
“El gesto hacia la comunidad es un gesto horrible de parte de la entidad, nefasto, que todos debemos criticar”, manifestó.
Además recordó que la nueva conducción llegó a la administración de la Cooperativa con un discurso centrado en la austeridad y consideró que, al menos respecto de los honorarios, esa promesa “no se ha correspondido” con las decisiones adoptadas una vez asumido el Consejo.
Luna mantiene el apoyo, pero marca diferencias
Martín Luna planteó una posición diferente.
El concejal afirmó que continúa confiando en el actual Consejo de Administración porque surgió de una elección de socios después de un extenso período de intervención y reivindicó la legitimidad de la conducción elegida.
“No voy a hablar de los sueldos, eso es algo que lo van a tener que reflexionar”, expresó.
Sin embargo, Luna sí cuestionó públicamente una definición de la presidenta Andrea Luna vinculada con los trabajadores de Sepelios.
Según el edil, la titular de la entidad había señalado que estaba allí para defender a los trabajadores. El concejal consideró que esa no debe ser la función principal de quien preside el Consejo.
“La presidenta no está para defender los derechos de los trabajadores; está para defender los derechos de los 40.000 abonados que votaron. Para defender los derechos de los trabajadores está el sindicato”, sostuvo.
Luna reclamó un cambio en la “filosofía interna de pensamiento” de la entidad, aunque ratificó su respaldo político a la conducción.
La Cooperativa defendió el mecanismo
La conducción de la entidad, por su parte, defendió públicamente el mecanismo utilizado para establecer los honorarios.
Sostuvo que se tomó como referencia la escala salarial de Luz y Fuerza siguiendo criterios utilizados por anteriores Consejos y durante la intervención, y aseguró que la diferencia de la actual administración es haber transparentado los porcentajes.
También aclaró que los importes difundidos son valores brutos y están sujetos a retenciones e impuestos que, según la Cooperativa, reducen aproximadamente un 40% los montos finales percibidos.
Esa explicación, sin embargo, no cerró la discusión política.
El debate que apareció este martes en el Concejo expone una cuestión que probablemente continúe durante las próximas semanas: cuánto deben cobrar quienes administran una Cooperativa que atraviesa una delicada situación financiera y hasta qué punto esas remuneraciones son compatibles con el pedido permanente de esfuerzo económico que recae sobre sus usuarios.
Ese fue, con matices, el eje que atravesó las intervenciones de los concejales: no se discutió mayoritariamente que los integrantes del Consejo deban recibir una retribución, sino la dimensión de esos honorarios frente a la realidad económica de la propia entidad y de los vecinos que sostienen el sistema con sus facturas.


