Caneo: «Muchos radicales buscarán competir por afuera»
Caneo advirtió que radicales podrían competir por otros partidos tras la crisis interna de la UCR
El dirigente radical cuestionó la aprobación de la reelección indefinida, criticó a los diputados de su partido y reveló que en distintas localidades de Chubut ya existen conversaciones para buscar herramientas electorales municipales o provinciales. También sostuvo que la UCR corre el riesgo de volver a quedar como “furgón de cola” dentro del oficialismo.
El dirigente radical Gabriel Caneo advirtió que la aprobación de la reelección indefinida para intendentes y presidentes de comunas rurales profundizó la crisis interna de la Unión Cívica Radical y aseguró que distintos referentes del partido ya analizan competir en 2027 mediante otras fuerzas políticas.
Durante una entrevista en el segundo programa de “Alguien tiene que querer”, conducido por Rodrigo Mansilla en el canal de YouTube @rodrigomansillanoticias, Caneo cuestionó con dureza la ley sancionada por la Legislatura, apuntó contra los diputados radicales que acompañaron la iniciativa y sostuvo que la falta de consulta a los comités departamentales generó un fuerte malestar en toda la provincia.
Pero la definición política más relevante llegó cuando reconoció que, tanto en el interior como en Trelew, existen dirigentes radicales que comenzaron a evaluar alternativas electorales por fuera de la estructura partidaria.
“Hay dirigentes del radicalismo que están tratando de ver posibilidades de herramientas electorales locales o provinciales”, afirmó. Luego aclaró que no necesariamente implicaría una desafiliación, sino la posibilidad de realizar acuerdos con partidos municipales o provinciales para competir en aquellas localidades donde consideran que el escenario interno quedó condicionado.
Radicales que analizan competir por afuera
Caneo sostuvo que estos movimientos ya comenzaron a producirse y que no se limitan a una sola ciudad.
“Hay movimientos dentro de toda la provincia. Hay movimientos incluso en Trelew”, aseguró, y agregó que algunos dirigentes evalúan participar en internas partidarias, mientras que otros directamente estudian presentarse mediante estructuras electorales locales.
Consultado de manera directa sobre la posibilidad de que radicales armen listas por fuera de la UCR, respondió afirmativamente.
“Hay radicales que van a armar una lista por afuera del radicalismo”, expresó.
Incluso reveló que entre quienes analizan esa posibilidad hay dirigentes que estuvieron vinculados al entorno político del intendente de Trelew, Gerardo Merino, pero que actualmente se encuentran distanciados.
“Hay radicales que han estado en el riñón de Merino, que hoy están afuera, que están pensando claramente en esa posibilidad”, señaló. No obstante, evitó dar nombres y sostuvo que deberán ser los propios protagonistas quienes comuniquen sus decisiones.
Caneo aclaró que él no integra ese grupo y reafirmó su pertenencia partidaria. “Yo soy orgánico. Soy orgánico. Quizás uno puede estar de acuerdo o en desacuerdo, pero soy de la Unión Cívica Radical”, afirmó.
A su entender, antes de tomar decisiones definitivas, los dirigentes deberían esperar la próxima Convención Radical para conocer qué posición adoptará formalmente el partido.
La reelección indefinida como detonante
Para Caneo, la aprobación de la reelección indefinida fue el elemento que terminó acelerando un proceso de ruptura que ya venía gestándose dentro de la UCR.
El dirigente respaldó la posición del intendente de Rawson, Damián Biss, quien también rechazó la reforma, y recordó que la limitación de los mandatos había sido impulsada originalmente por la exdiputada radical Jacqueline Caminoa.
Por eso consideró contradictorio que legisladores del propio partido hayan votado ahora para eliminar ese límite.
“Para el radicalismo ha sido un retroceso más”, afirmó.
También sostuvo que la modificación legislativa representa una nueva muestra del funcionamiento del bloque oficialista y acusó a algunos diputados radicales de “levantar la mano agachando la cabeza” para acompañar una medida que, según su interpretación, contradice los principios republicanos del partido.
Caneo consideró además que la provincia enfrenta problemas estructurales mucho más importantes, vinculados con la salud, la educación y la infraestructura, y calificó de innecesario volver a discutir una cuestión que ya se encontraba resuelta.
“Estaba más arreglado que pelea de payasos”
En uno de los pasajes más duros de la entrevista, el dirigente radical sostuvo que la aprobación de la reforma había sido acordada previamente.
“Así como pasó con lo de YPF, estaba más arreglado que pelea de payasos”, expresó.
Luego advirtió que la decisión “no va a terminar bien” dentro de la estructura partidaria porque profundiza el distanciamiento entre la conducción, los diputados y los comités del interior.
Para Caneo, el radicalismo sumó “una mancha más” al acompañar una ley que elimina límites a la permanencia en el poder.
“Nosotros no pertenecemos a este tipo de dirigentes o diputados que levantan la mano en contra del derecho republicano de la sociedad”, afirmó.
Falta de consulta y malestar en los comités
Otro de sus cuestionamientos estuvo dirigido a la conducción partidaria. Caneo sostuvo que los diputados no realizaron “ni siquiera una mera consulta” a los comités departamentales antes de definir su voto.
Según explicó, esta ausencia de diálogo agravó la reacción interna, especialmente porque el vicegobernador y presidente de la Legislatura, Gustavo Menna, pertenece a la UCR.
También remarcó que, salvo Mariela Tamame, los legisladores radicales acompañaron la derogación del límite de mandatos. A su entender, ese comportamiento explica por qué la discusión tuvo mucho más impacto dentro de la UCR que en otros partidos.
“Es lógico que caiga mucho más mal dentro del radicalismo”, señaló.
Caneo consideró que la conducción debería haber escuchado a los comités antes de avanzar con una modificación de semejante impacto institucional y electoral.
El caso Guajardo y el riesgo de volver a ser “furgón de cola”
El dirigente también se refirió a la situación de Sergio Guajardo, presidente del Comité Radical de El Maitén, quien había manifestado su preocupación por el impacto de la reforma sobre sus aspiraciones políticas.
Caneo sostuvo que Guajardo visualiza la posibilidad de quedar condicionado por acuerdos internos que terminen bloqueando su candidatura, una situación que él mismo aseguró haber atravesado cuando fue precandidato a diputado.
Según explicó, el radicalismo venía sosteniendo que tendría protagonismo propio y candidatos encabezando listas, pero la reelección indefinida vuelve a favorecer a los oficialismos locales.
“Esto nos hace ver que hay arreglos en los cuales el radicalismo va a volver a ser furgón de cola”, afirmó.
Agregó que la reforma puede impedir que la UCR presente candidatos competitivos en distintas localidades del interior y terminar beneficiando a intendentes aliados con el gobierno provincial.
Una Convención que promete ser conflictiva
Caneo anticipó que la próxima Convención Radical será mucho más intensa que la anterior.
“Va a haber una convención bastante álgida”, pronosticó.
A su entender, allí deberá discutirse si se ratifica o no el acuerdo con el PRO y cuál será la relación futura con el gobierno provincial. Además, sostuvo que la ingeniería política actual responde al gobernador Ignacio Torres, a quien señaló como la figura que hoy controla el rumbo del radicalismo provincial.
“Esto es claramente una ingeniería elaborada por quien hoy maneja el partido de la Unión Cívica Radical en la provincia, que claramente es el gobernador”, expresó.
También reconoció que existen dirigentes radicales que se acercaron a La Libertad Avanza, aunque aclaró que los movimientos que él conoce están principalmente relacionados con partidos municipales y provinciales.
Una crisis que puede modificar el mapa político
Las declaraciones de Caneo muestran que la discusión por la reelección indefinida excede el debate institucional y comienza a impactar directamente sobre el armado electoral de 2027.
La falta de consulta, el malestar de los comités, el acompañamiento de los legisladores radicales y la sensación de pérdida de protagonismo generaron un escenario de creciente fragmentación.
En ese contexto, la posibilidad de que dirigentes radicales compitan mediante partidos municipales o provinciales aparece como una alternativa cada vez más concreta.
Caneo insistió en que él seguirá actuando orgánicamente dentro de la UCR, pero reconoció que las fugas y los movimientos internos ya existen.
La próxima Convención Radical será, por lo tanto, determinante para establecer si el partido logra contener esas tensiones o si la crisis termina produciendo una dispersión electoral en distintos municipios de Chubut.
Evans confirmó que también recibió propuestas para competir desde un partido municipal
Las advertencias de Gabriel Caneo encontraron un punto de coincidencia con las declaraciones realizadas minutos después por el concejal de Trevelin, Tegid Evans, quien reconoció en Alguien Tiene Que Querer con Rodrigo Mansilla, que también recibió ofrecimientos para encabezar una alternativa electoral por fuera de la estructura tradicional de la Unión Cívica Radical.
Durante la misma emisión de «Alguien tiene que querer», Evans confirmó que distintos sectores políticos y vecinos le propusieron construir una herramienta electoral municipal de cara a las elecciones de 2027.
«Me han ofrecido participar de un partido vecinal y es una posibilidad que estoy analizando«, reconoció.
Aunque aclaró que continúa afiliado a la UCR y que su intención es seguir dando las discusiones dentro del partido, admitió que el escenario político actual obliga a evaluar todas las alternativas.
Las declaraciones de Evans cobran especial relevancia porque respaldan el diagnóstico planteado previamente por Caneo: el malestar generado tras la aprobación de la reelección indefinida ya comenzó a traducirse en conversaciones concretas para conformar nuevos espacios políticos en distintas localidades de la provincia.
De esta manera, ambos dirigentes coincidieron en que la crisis interna del radicalismo podría derivar en un proceso de reorganización política de cara a 2027, con dirigentes que evalúan competir mediante partidos municipales o provinciales si la conducción partidaria no logra contener las diferencias surgidas tras la aprobación de la reforma sobre las reelecciones.





