Changui Cáceres en Invencibles: “De este quilombo no se sale sin unidad nacional”
Changui Cáceres en Invencibles: “De este quilombo no se sale sin unidad nacional”
En una entrevista cargada de crudeza y análisis histórico-político, el dirigente radical Luis Alberto “Changui” Cáceres, referente histórico de la Junta Coordinadora Nacional y figura cercana a Raúl Alfonsín, brindó en Invencibles (FM El Chubut) una mirada crítica sobre la situación del país, el rol del gobierno nacional, la oposición y el presente de los partidos políticos tradicionales.
Con más de seis décadas de militancia, Cáceres no dudó en calificar el escenario actual como “un desastre” y advirtió que el futuro inmediato es incierto:
“Esto ya fue directamente, otra experiencia fallida más. Nadie se va a hacer cargo de lo que está pasando. Mi preocupación es qué corno es lo que va a venir después, porque cada vez que viene algo después de un desastre, viene algo peor”.
Crítica al gobierno y la grieta
Cáceres sostuvo que el actual presidente “no podrá escapar a un eventual juicio político” y que probablemente “se vaya antes de enfrentar responsabilidades”. Para el histórico radical, la raíz del problema es un sistema político que se retroalimenta de la grieta:
“Fabricaron y profundizaron la grieta para beneficio de dos. Es una sociedad en el antagonismo, mientras más de la mitad de la gente se queda afuera: no vota, vota en blanco o anula. Ese descreimiento es producto de la mala política”.
En ese marco, fue tajante:
“Sin perfeccionar el Estado y sin fortalecer la democracia, no hay salida. El mercado no va a resolver lo que le corresponde al Estado en la perra vida”.
El radicalismo y los partidos políticos
Consultado sobre la Unión Cívica Radical, Cáceres fue lapidario:
“El radicalismo está hecho mierda, como todos los partidos. Ya no quedan partidos nacionales, están balcanizados en grupitos que se miran el pupo en vez de mirar las necesidades de la gente”.
También diferenció dos facetas del actual presidente de la UCR, Martín Lousteau:
“Como senador fue coherente y defendió posiciones de la tradición radical. Como presidente del partido, no existe. Nunca entendió lo que era presidir un partido en crisis”.
Para Cáceres, sin partidos fuertes no hay democracia:
“Lo dice la Constitución, pero sobre todo lo demuestra la realidad: sin sistema de partidos no hay democracia, como sin división de poderes no hay república”.
Unidad nacional como salida
El ex diputado radical remarcó que la única salida posible es a través de consensos amplios:
“De este quilombo no se sale sin lo que plantea la Constitución en el preámbulo: unidad nacional. Tras objetivos claros, todos empujando la carretilla. Eso lo hicieron sociedades destruidas tras la Segunda Guerra Mundial, como Alemania o Japón. Competían en elecciones, pero en lo fundamental marchaban juntos”.
Los gobernadores y la búsqueda de alternativas
Sobre el armado de los cinco gobernadores, donde participa el chubutense Ignacio Torres, se mostró expectante pero cauto:
“Lo miro con curiosidad, con esperanza. Frente a la nada que hay, es algo. Pero recién empieza, hay que ver si camina derecho o rengo. Pueden ser vinagre y aceite, y quizá hacer una ensalada. Lo importante es que en este momento de oscuridad total, hay que dejar caminar las alternativas”.
La deuda y el presente económico
Cáceres criticó duramente la política económica actual:
“Dicen que bajó la pobreza, que nivelaron no sé qué… Lo único que nivelaron es un carajo. Nos profundizaron una deuda que ya supera los 630 mil millones de dólares. Cuando Alfonsín asumió en el ’83 teníamos 45 mil millones y cero en el Tesoro. Esto es mucho más jodido que aquello”.
Crítica transversal: gobiernos y oposiciones
El histórico dirigente aseguró que la responsabilidad de la crisis no es solo del oficialismo:
“Hemos padecido gobiernos de mierda y oposiciones de mierda. Cuando hubo que apoyar procesos que podían sacar al país adelante, los bombearon. Sembraron mierda, y ahora estamos cosechando mierda”.
Mensaje a los jóvenes militantes
Finalmente, dejó un mensaje a la militancia joven, tanto radical como de otros espacios:
“La democracia se vacía cuando se pregona hacia afuera pero no se practica hacia adentro. Al radicalismo le pasó en los últimos 20 años: dejó de ser creíble porque dejó de ser democrático internamente. A los jóvenes les digo que construyan desde adentro, con programas, estructuras y mecanismos reales de participación”.
Un cierre con autocrítica y advertencia
En un tramo final de la entrevista, Cáceres graficó con dureza la crisis política y social argentina:
“Hoy tenés un club pequeño, el de los hijos de puta, que maneja recursos y tiene colaboradores. Y después está el club de los millones: el de los boludos, donde estamos la mayoría. Lo que hay que armar es el club de los normales, esa mitad del padrón que no está de acuerdo con nada de esto y que debe construir una alternativa seria”.
Con la contundencia de quien ha sido parte de la historia política argentina, desde la cercanía con Alfonsín hasta las batallas parlamentarias, Cáceres dejó una reflexión que resume su diagnóstico:
“El problema es que acá nadie se hace cargo de nada. Y sin hacernos cargo, la Argentina no tiene salida”.


