Koss cuestionó la intervención y apuntó al convenio de LyF: “Así no hay salida”
Koss cuestiona la intervención de la cooperativa y apunta contra el convenio colectivo de LyF: “Así no hay solución”
En una entrevista radial, el presidente de la Cámara de Industria y Comercio del Este del Chubut, Andrés Koss, trazó un diagnóstico crítico sobre la situación de la cooperativa eléctrica, el proceso de intervención judicial y el peso que, según sostuvo, tiene el convenio colectivo de trabajo del sindicato regional de Luz y Fuerza en la crisis actual.
Koss afirmó que desde el sector comercial y productivo esperaban una intervención más profunda, que no se limitara a administrar la emergencia financiera ni a trasladar el problema a la tarifa, sino que avanzara sobre las causas estructurales del colapso económico de la cooperativa.
“Nosotros pensábamos que una intervención iba a ir a cosas más de fondo”, señaló, y remarcó que una de esas cuestiones centrales es “ese famoso convenio colectivo de trabajo que es leonino, inviable, que ninguna empresa podría sostener”.
Una deuda que “explota” y termina en los usuarios
Durante la entrevista, Koss describió la situación financiera de la cooperativa como la consecuencia inevitable de un sistema “terriblemente ineficiente desde lo numérico”, que se fue construyendo durante años y que, tarde o temprano, iba a estallar.
En ese marco, puso el foco en la deuda total, que estimó en 130.000 millones, y en el impacto directo que eso tiene sobre los usuarios.
“Cuando vos dividís esa deuda por la cantidad de medidores, ese es el número que cada uno de los usuarios tiene que pagar. Y no son dos pesos”, advirtió.
El dirigente planteó el malestar social que genera que los usuarios deban hacerse cargo de una deuda que atribuye a mala administración y a un esquema laboral que considera desproporcionado.
“¿Por qué yo tengo que pagar los platos rotos de una mala administración de la cooperativa? ¿Por qué tenemos que pagar los platos rotos de un convenio colectivo del cual muchos hicieron usufructo y vivieron muy bien durante mucho tiempo?”, cuestionó.
Tarifa como única salida y el rechazo social
Koss coincidió en que, desde un punto de vista estrictamente financiero, no hay otra fuente de recursos que no sea la tarifa para afrontar la deuda, pero alertó sobre el impacto que eso tendría en comerciantes, industriales y usuarios residenciales.
Recordó el malestar expresado por el sector comercial en una reunión convocada por la Cámara de Comercio, con presencia del intendente, donde ya se planteó el peso que tiene hoy la factura eléctrica.
“Yo no quiero ni pensar lo que sería cubrir la deuda con tarifa”, sostuvo, y agregó: “¿De dónde va a salir la plata si no? No hay forma”.
En ese contexto, volvió sobre una pregunta que atravesó gran parte de la entrevista: quién paga finalmente el costo del sistema.
“Siempre hay que preguntarse quién va a pagar la fiesta. Todo lo paga alguien”, dijo, y vinculó la situación con lo que definió como una “cultura de la gratuidad” que, según expresó, se instaló en la Argentina y terminó generando un colapso económico.
Falta de diálogo con la intervención
Otro de los ejes centrales fue la ausencia de información y diálogo con los interventores. Koss recordó que durante la intervención anterior, desde la Cámara intentaron en reiteradas oportunidades reunirse con el interventor Bordé para acceder a datos concretos y poder realizar un análisis serio de la situación, sin éxito.
“Hicimos pedidos formales de reuniones, quisimos tener información de primera mano, y nunca nos dieron ni la hora”, afirmó.
Según explicó, esa falta de apertura tampoco ayuda a construir soluciones, ya que el sector comercial e industrial no busca confrontar, sino aportar desde una mirada constructiva.
Intervención, elecciones o concurso: sin definiciones claras
Consultado sobre los posibles caminos a seguir —llamado a elecciones, continuidad de la intervención judicial o concurso preventivo—, Koss fue cauto y reconoció no tener una respuesta cerrada.
“No te puedo responder eso sinceramente, me aventuraría a opinar sin tener los conocimientos”, dijo.
Sin embargo, marcó un límite claro: si no se revisa el esquema de fondo, ninguna alternativa será suficiente.
“Por más intervención, por más concurso, si sigue vigente esto, no hay solución para la cooperativa”, aseguró, en referencia directa al convenio colectivo y al modelo de funcionamiento actual.
“Así no puede seguir”
Para Koss, los números son el indicador más claro del fracaso del sistema actual.
“Cuando algo deja de funcionar, cambiás. El número no cierra, entonces no funciona”, resumió.
Y concluyó con una advertencia que sintetiza su postura: repetir las mismas recetas no traerá resultados distintos.
“Obtenés un resultado diferente cuando cambiás toda la ecuación previa. Si seguimos haciendo siempre lo mismo, no esperemos algo distinto”.


