Soltex: «Para mí es el cierre de la fábrica»
Crisis terminal en Soltex: «Para mí es el cierre de la fábrica», afirmó dirigente de SETIA
Tras siete meses de conflicto y sin percibir salarios desde junio, los trabajadores se reunieron con el Ministro de Producción, Juan Pavón. Denuncian «mentiras» por parte del empresario Sebastián Santiago y una deuda que supera los 300 millones de pesos solo en energía eléctrica.
La situación en la textil Soltex ha llegado a un punto de no retorno. Así lo describió Gregorio Torres, secretario general adjunto del gremio, luego de un encuentro clave mantenido este mediodía con el Ministro de Producción, Juan Pavón. Según el dirigente, la reunión sirvió para desmentir las versiones que circulaban sobre una posible asistencia financiera inmediata para reactivar la planta.
Desmintiendo el auxilio financiero
Torres fue tajante al señalar que las promesas de reactivación mediante préstamos eran inexistentes: «Todo era verso, mentira». Aclaró que, según lo informado por el ministro Pavón, el propietario de la firma, Sebastián Santiago, no ha presentado la documentación necesaria ante el gobierno ni el banco para acceder a cualquier tipo de ayuda.
«Hasta que no presente los papeles correctos, ni al gobierno ni al banco, no va a haber préstamo ni va a haber ayuda», sentenció Torres.
Se había especulado con un préstamo de 50 millones de pesos para que cada uno de los 38 trabajadores recibiera un millón y se retomaran las tareas, pero el ministro confirmó que dicha propuesta nunca existió en esos términos.
Deudas millonarias y parálisis total
La radiografía de la empresa es desoladora. Según Torres, Soltex enfrenta un pasivo astronómico que incluye:
Energía eléctrica: Una deuda acumulada de 300 millones de pesos, con boletas mensuales que rondan los 8 millones.
Gas: El servicio se encuentra cortado desde hace tiempo.
Sueldos: Se adeudan los aguinaldos de junio y diciembre, y no se registran pagos de salarios desde junio del año pasado. La última suma percibida por los empleados fue un pago de apenas 10.000 pesos el pasado 23 de diciembre.
Materia prima: La existencia en planta es mínima e insuficiente para iniciar la producción.
El futuro: Judicialización y posible sindicatura
Con 41 años de antigüedad en la fábrica, Torres expresó la angustia del sector: «Hoy no estamos pensando en la indemnización, estoy pensando en qué puedo tener mañana para poder comer». Se estima que la empresa le debe un mínimo de 10 millones de pesos a cada trabajador solo en concepto de haberes atrasados.
Ante este escenario, el gremio y los trabajadores planean avanzar en una nueva presentación judicial entre hoy y mañana.
El objetivo es solicitar la intervención de la justicia para que designe un síndico que determine si la empresa puede afrontar sus compromisos o si se debe declarar el cierre definitivo.
Actualmente, los 38 operarios subsisten gracias a un bono otorgado por el gobierno provincial y la asistencia con mercadería y subsidios para servicios por parte del municipio




