“Un laberinto para reclamar”: vecinos denuncian fallas en la recolección y apuntan al Centro de Atención
Vecinos reclaman por fallas en la recolección y cuestionan el funcionamiento del Centro Integral de Atención Ciudadana
El reconocido odontólogo trelewense Jorge Schembari compartió en sus redes sociales una serie de capturas de pantalla de un extenso intercambio que mantuvo con el Centro Integral de Atención Ciudadana de la Municipalidad de Trelew. “Comparto un intercambio con el Centro Integral de Atención Ciudadana. Donde uno debe dirigirse en caso de inconvenientes o dudas…”, escribió, reflejando la frustración de muchos vecinos frente a las falencias registradas en los primeros días del nuevo sistema de recolección, que comenzó a funcionar el 1 de noviembre bajo el contrato actualizado con la empresa Ashira.
La conversación exhibe un ida y vuelta que expone las dificultades para obtener respuestas claras, asumir responsabilidades y canalizar reclamos básicos sobre un servicio esencial.
Un reclamo simple que derivó en un laberinto
Schembari inició el diálogo con el Centro de Atención para preguntar por qué, según el cronograma oficial, no pasó el camión recolector de residuos secos el día lunes, tal como estaba establecido para su barrio, La Caja:
“Tengo una consulta sobre recolección de residuos, vivo en barrio La Caja y de acuerdo al cronograma, los lunes son los días de retiro de residuos secos, pero este lunes no pasaron».
Desde el Centro de Atención respondieron enviándole directamente los teléfonos de Ashira:
“Hacemos envío del número de Ashira para que pueda realizar su consulta (…) Debe comunicarse a los números enviados, ya que Ashira se encarga del cronograma».
El vecino respondió marcando una postura que comparten muchos contribuyentes:
“Ustedes deben llamar a Ashira y preguntar qué pasó, no yo. Yo le pago al municipio. No es mi función como contribuyente tratar con una empresa que presta servicios al municipio».
“Somos derivadores de consultas”, la frase que encendió el malestar
A lo largo de la conversación, Schembari insiste en que el propio encabezado del chat municipal indica que allí se pueden realizar consultas, reclamos y solicitudes de información, no que el ciudadano deba comunicarse por su cuenta con la empresa concesionaria.
Ante esto, el Centro de Atención repitió que Ashira es “la encargada de los días y horarios”, y que el vecino debía comunicarse con la empresa. Incluso ante la aclaración de que el cronograma lo publica la Municipalidad, la respuesta fue la misma.
El vecino retrucó:
“El encabezado de este chat dice claramente que puedo realizar consultas, reclamos y solicitar información. En ningún lugar dice que solo son un conmutador que deriva cuestiones».
Finalmente, tras varios mensajes, solo obtuvo una última respuesta fiscalizadora:
“Por cualquier otra consulta, estamos a su disposición».
A lo que Schembari concluyó:
“Realmente una vergüenza».
Un problema más amplio
El intercambio expuesto por Schembari no es aislado: desde la entrada en vigencia del nuevo contrato con Ashira, múltiples vecinos reportaron incumplimientos en los recorridos, falta de información y respuestas contradictorias entre el municipio y la empresa.
El nuevo sistema, que incluye modificaciones en rutas, días y separación de secos y húmedos, aún no termina de asentarse. Esto genera confusión, bolsas acumuladas en distintos barrios y un creciente malestar social.
A esto se suma la crítica recurrente: que el vecino debe autogestionar reclamos ante una empresa privada, cuando el servicio está concesionado por el municipio, que es quien cobra la tasa de recolección.
Mejorar la comunicación
La publicación de Schembari se viralizó rápidamente en Trelew, donde muchos usuarios relataron experiencias similares. El reclamo que se repite es la falta de un canal municipal que brinde respuestas concretas, gestione reclamos y asuma el control del servicio que terceriza.
El caso deja en evidencia que la transición al nuevo esquema requiere no solo que la empresa cumpla el cronograma, sino también que la Municipalidad garantice coordinación, comunicación transparente y atención efectiva, para evitar trasladar la responsabilidad a los vecinos.




