Mario Cimadevilla

Cimadevilla exige autocrítica y debate en la UCR Chubut

Last Updated: 18 de noviembre de 2025Por Tags:

Cimadevilla: “Hay que reactivar la convención provincial. Hay que discutir la crisis del radicalismo”

El exsenador Mario Cimadevilla trazó un diagnóstico severo sobre el presente del radicalismo, con especial énfasis en el escenario chubutense y en la pasividad del partido frente a la crisis política, económica e institucional del país. En diálogo con FM EL CHUBUT 90.1 Mhz en el programa Invencibles, advirtió que la UCR “ha salido del radar de la gente” y reclamó una reacción urgente.


Un radicalismo chubutense paralizado y sin voz propia

Cimadevilla fue contundente al describir la situación en Chubut. Sostuvo que la UCR provincial atraviesa un momento de inmovilidad política, sin convocatorias formales ni debate interno.

“Desconozco si se reunió el Comité Provincia”.

Para el exsenador, el radicalismo chubutense no discutió los resultados electorales, ni fijó posición sobre el rumbo económico nacional, ni tampoco sobre el rol que ocupa en la coalición de gobierno.

“¿Quién pregunta hoy qué piensa el radicalismo? Nadie. Porque no existe expresión partidaria”.

Un partido sin señales a sus propios afiliados

Esa falta de conducción, dijo, abre espacio para confusiones y fugas internas:

“Si algún radical dice que se siente cerca de Milei, que sepa que abandona las luchas que dieron origen al radicalismo”.

Una provincia con recursos estratégicos… administrados por otros

Cimadevilla incorporó además una crítica estructural al modelo económico de Chubut. Recordó que la provincia cuenta con litio, energía, minerales y uno de los mares más productivos del país, pero sin control real sobre esos activos.

“Algunos se quedaron con concesiones mal habidas y los hicimos los hombres más ricos de la Argentina, mientras nuestros docentes no llegan a fin de mes”.

Según planteó, el radicalismo debe recuperar capacidad de análisis y debate productivo, en lugar de limitarse a la administración cotidiana dentro de una coalición.


La pulseada generacional y el desprecio a la experiencia

Cimadevilla también se refirió a la tensión interna entre dirigentes históricos y nuevos cuadros.

“Es una locura despreciar la experiencia. No podés construir política sólo con la edad”.

Apuntó que el macrismo instaló una cultura de descalificación personal que terminó impregnando a todo el sistema político.


El camino hacia diciembre: reunión nacional y deuda interna en Chubut

El exsenador confirmó que el 7 de diciembre participará de una reunión del radicalismo nacional con figuras históricas como Juan Manuel Casella y Fredy Storani, con el objetivo de discutir el reposicionamiento del partido.

Pero lanzó una crítica directa hacia la conducción provincial:

“Aquí no se ha convocado a nada”.

Y reclamó que se reactive la convención provincial, tal como exige la carta orgánica, para debatir abiertamente la crisis partidaria.


El radicalismo nacional, sin rumbo ni reacción

Tras analizar la situación provincial, Cimadevilla amplió la mirada al escenario nacional y afirmó que la UCR atraviesa una de sus crisis más profundas desde el regreso de la democracia.

Desaparición del escenario político

“El radicalismo no está hoy en el radar de la gente”.

 

Mencionó la falta de pronunciamientos del Comité Nacional y la baja representación legislativa —apenas tres bancas desde diciembre— como síntomas de un partido debilitado.

Falta de posiciones claras

En un país atravesado por tensiones económicas, institucionales y sociales, Cimadevilla cuestionó que el radicalismo no tome postura:

“No ha habido pronunciamientos del partido sobre el momento político actual ni sobre las elecciones que pasaron”.

Pérdida de su función histórica

Recordó que el radicalismo siempre cumplió un rol doctrinario, ético y de formación democrática que hoy considera abandonado por la dirigencia actual:

“Desde Yrigoyen hasta Alfonsín, ¿qué presidente radical fue acusado de corrupción?”

Pero reconoció que reconstruir confianza es complejo en un electorado que “ya no escucha historia”.

La política del personalismo

Cimadevilla vinculó la crisis partidaria con el auge de liderazgos individuales:

“Las políticas no son nuevas ni viejas: son buenas o son malas”.

Y cuestionó a la llamada “nueva política” por destruir consensos en lugar de construirlos.


Cimadevilla y Milei: “Tenemos un presidente fascista”

El exsenador fue tajante al evaluar al actual presidente: “Tenemos un presidente fascista que descalifica a cualquiera que piense distinto”.

También advirtió sobre el acuerdo económico con Estados Unidos: “Nos instala nuevamente como colonia. No estamos en condiciones de competir con la primera potencia del mundo”.

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