Combustible en alza: la pesca advierte por la temporada

Combustible en alza y dólar atrasado: la pesca advierte al Gobierno por una temporada en riesgo

La industria pesquera argentina atraviesa un escenario de fuerte presión sobre sus costos operativos, con el combustible como uno de los factores más determinantes. La Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) elevó una nota formal al ministro de Hidrocarburos de Chubut, Federico Ponce, en la que advierte sobre una “crisis de costos” que amenaza la viabilidad de la próxima zafra.

En el documento, fechado el 26 de marzo, la entidad que preside Agustín de la Fuente expone un cuadro de “vulnerabilidad extrema” producto de la combinación entre factores internacionales —como el conflicto en Medio Oriente— y variables macroeconómicas locales. Entre los puntos más críticos, se destaca el aumento del combustible, que desde fines de febrero acumula subas de entre el 15% y el 16,2% a nivel país.

Impacto directo en la operatoria

El incremento del gasoil impacta de lleno en la ecuación económica de la flota, especialmente en los buques congeladores tangoneros que se preparan para la temporada de langostino. Desde CAPIP remarcan que la falta de previsibilidad en los precios pone en riesgo la rentabilidad de cada marea.

A esto se suma el encarecimiento de la logística internacional, con subas en los fletes marítimos que actúan como un “arancel encubierto” para una actividad fuertemente exportadora.

El combustible ya pesa hasta un 30% de los costos

En diálogo con Vibra News, el empresario pesquero Fernando Álvarez Castellano fue contundente al describir la situación:

“El impacto del aumento del combustible es fuertísimo. Si el costo laboral hoy es del 60%, el gasoil ya tiene una incidencia del 25 al 30%”.

El referente del sector explicó que el combustible no solo afecta el consumo directo del buque, sino múltiples ítems operativos que se manejan a bordo, lo que amplifica su peso en la estructura de costos.

Además, advirtió sobre un desfasaje clave en la economía del sector:

“Nosotros estamos atados al dólar, pero el combustible se paga en pesos. El año pasado el dólar estaba en 1.500 y hoy está por encima de 1.400. Ahí también hay pérdida, mientras el precio del combustible sigue subiendo”.

Un tema central en las próximas negociaciones

Álvarez Castellano adelantó que este escenario será parte de la agenda en distintos ámbitos clave: la feria internacional de Barcelona, las negociaciones salariales con el SOMU y otros gremios, y el análisis general de costos para sostener la actividad.

En ese marco, dejó una advertencia:

“Si el SOMU no entiende estas cosas, va a ser muy difícil sostener la actividad en estas condiciones”.

Los números que preocupan

Los datos acompañados por el sector reflejan la magnitud del problema. En puertos patagónicos, el precio del combustible en pesos registró incrementos cercanos al 24% en marzo y superiores al 18% en lo que va de 2026. Medido en dólares, el impacto es aún mayor, con subas que rondan el 29% mensual.

Este aumento sostenido se da en paralelo a un contexto internacional incierto que también afecta la demanda, especialmente en Europa, donde el consumo de langostino está ligado al turismo y la gastronomía.

Pedido de intervención

Así fue la evolución del precio del gasoil.

Frente a este panorama, CAPIP solicitó al Ministerio de Hidrocarburos que gestione medidas ante Nación para amortiguar el impacto, incluyendo posibles mecanismos de alivio y planes de contingencia.

El sector advierte que, sin respuestas concretas, la combinación de costos en alza, tipo de cambio desfavorable e incertidumbre internacional podría comprometer seriamente el desarrollo de la próxima temporada pesquera.

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