Denuncian por mal desempeño al juez Richieri
Denuncian por mal desempeño al juez Richieri
Una presentación formal ingresada ante las autoridades competentes volvió a poner en debate el alcance del concepto de “mal desempeño” en la conducta de magistrados, una figura jurídica de límites amplios que históricamente ha permitido sancionar comportamientos incompatibles con la función judicial. La denuncia, firmada por Alfredo Pérez Galimberti, Federico J. Ruffa y José Raúl Heredia, apunta contra el juez Richieri, a quien se le atribuyen conductas que —según los denunciantes— vulneran la idoneidad ética y técnica exigida para el ejercicio del cargo.
Un concepto jurídico amplio y de difícil definición previa
El documento presentado recuerda que el “mal desempeño” constituye un tipo abierto: no puede ser descripto de antemano en una enumeración cerrada, ya que abarca conductas que la experiencia concreta va revelando como incompatibles con la función judicial.
A lo largo de los años, distintos jurados de enjuiciamiento han considerado casos paradigmáticos que ayudan a ilustrarlo:
Un juez español que se presentaba a las audiencias disfrazado de Batman.
El juez estadounidense Donald Thomson, condenado por masturbarse durante sus audiencias.
El caso del juez argentino Guillermo Tiscornia, acusado de insistir en dictar resoluciones que eran reiteradamente anuladas por la Cámara y de actuar con parcialidad al denunciar a los camaristas que lo habían corregido.
El juez Javier Ruda Bart, vinculado a un hurto en Uruguay, quien, tras invocar su cargo para evitar el procedimiento, terminó renunciando antes de su remoción.
En la doctrina, el constitucionalista Rafael Bielsa afirmó que el mal desempeño tiene “una latitud considerable” e incluye no solo la falta de idoneidad técnica, sino también la moral, abarcando desde la ineptitud hasta la insolvencia ética, siempre que impliquen un daño al funcionamiento del Estado.
Por su parte, Néstor Sagües definió la figura como un concepto “elástico” que comprende actos dolosos o culposos que evidencia incapacidad —ética o técnica— para ejercer la magistratura.
Las conductas atribuidas al juez Richieri
La denuncia sostiene que el juez Richieri incurrió en diversas conductas que, según los firmantes, encuadran claramente en la causal de mal desempeño prevista en el artículo 15 de la Ley V-80 de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios.
Entre los hechos señalados se encuentran:
Montaje de una academia con fines económicos
Los denunciantes afirman que Richieri creó y dirige una academia privada bajo su exclusiva responsabilidad, destinada a obtener ingresos mediante la venta de servicios a particulares.
Sostienen que esa actividad constituye:
Una falta de idoneidad moral, por involucrarse en una actividad comercial incompatible con el cargo.
Una violación de la prohibición de ejercer la abogacía, ya que se promocionaría como consultor en casos reales.
Uso irregular de inteligencia artificial en decisiones judiciales
Otro punto destacado es la utilización “desprolija” de herramientas de inteligencia artificial para fundamentar decisiones en causas reales.
La situación —señalan— no solo revela falta de idoneidad técnica, sino que se agravó cuando Richieri ridiculizó públicamente a los magistrados de la Cámara que anularon su fallo, mediante publicaciones en redes sociales de amplia difusión.
Abuso de poder en causa vinculada a la AMFJCH
Finalmente, la denuncia subraya que Richieri:
Rechazó excusarse en un expediente donde todos los demás jueces ya se habían apartado.
Se arrogaría una competencia disciplinaria de la que carece.
Este comportamiento —afirman— constituye un notorio abuso de poder, incompatible con los deberes del cargo.
Para los firmantes, las conductas descriptas no solo muestran falta de idoneidad moral y técnica, sino que constituyen expresiones concretas del mal desempeño contemplado en la normativa vigente. Por ello solicitaron ser tenidos por presentados, con el domicilio constituido, y quedar a disposición para la correspondiente ratificación.



