Radiografía de la Cooperativa: resultado de las encuestas
La voz de los socios: qué piensan los usuarios de la Cooperativa Eléctrica de Trelew
Una serie de 17 encuestas realizadas en el canal de WhatsApp Rodrigo Mansilla Noticias relevó la opinión de los socios sobre la intervención judicial, la próxima elección de delegados, la gestión de los servicios, los posibles candidatos y las prioridades para la nueva conducción.
Análisis: qué dicen los números
Una base social desmovilizada que quiere volver. El dato más paradójico surge de la comparación entre la pregunta 1 y la 3: apenas el 24,5% de los encuestados dijo haber participado alguna vez en una elección de la Cooperativa, pero el 74,8% afirmó que participaría en la próxima (104 sobre 139 votos). Esa brecha de 50 puntos refleja un socio que históricamente estuvo al margen del proceso democrático interno, pero que hoy —frente a la crisis— quiere recuperar protagonismo. El 17,3% dijo que no participaría y el 7,9% todavía no lo sabe, lo que indica que la movilización real todavía no está garantizada y dependerá fuertemente de cómo se llame a elecciones.
La intervención (de 1 año y 9 meses), un fracaso en la percepción popular. El 85,1% de los participantes en la pregunta 8 considera que la Cooperativa está peor desde que comenzó la intervención judicial. Solo 2 votos sobre 141 la perciben como una mejora. Ese rechazo se conjuga con otra señal clara: el 88,7% quiere que la entidad vuelva cuanto antes al control de sus socios (pregunta 6), y el 89,9% exige que se anuncie de inmediato el cronograma electoral (pregunta 4). El cuadro es contundente: los usuarios no validan la gestión de la intervención y reclaman urgencia institucional.
El tiempo juega en contra de la renovación. El 85,7% cree que una elección con plazos cortos favorece a los sectores con más estructura (pregunta 5). Esto es relevante porque los propios encuestados reconocen que la política partidaria influirá mucho en la elección de delegados: el 88,9% lo afirma en la pregunta 9. La combinación de ambos resultados sugiere que los socios temen un proceso electoral que, lejos de renovar la conducción, reproduzca las mismas lógicas que derivaron en la intervención.
Nadie le gana a «Otros». La pregunta 11 sobre quién tiene más capacidad para armar una lista completa es elocuente: el 66,7% eligió la opción «Otros», frente a porcentajes bajos para los candidatos nombrados. Ese «Otros» mayoritario no es indiferencia: es demanda de una alternativa nueva, de caras que aún no aparecieron en escena, o de una lista amplia y plural que ninguno de los actores mencionados representa todavía.
El problema no es el servicio: es la plata y la transparencia. Cuando se pregunta cuál es el principal problema de la Cooperativa (pregunta 16), la situación económica se lleva el 64,6% y las tarifas el 33,3%. Los cortes de energía no reciben ningún voto. El servicio eléctrico recibe una evaluación relativamente favorable —el 60,3% lo califica entre bueno y muy bueno (pregunta 12)—, y el agua también pasa la prueba (70,1% positivo, pregunta 13). Sin embargo, el 82,8% dice que el servicio no justifica lo que paga (pregunta 14), lo que apunta a una tarifa percibida como excesiva, no a un problema de calidad técnica.
El mandato para la próxima conducción es claro. La pregunta 17 sintetiza todo: el 87,5% prioriza bajar costos y ordenar las cuentas. Y en la pregunta 15, el 69,6% elige transparentar la gestión como la principal demanda. El socio de la Cooperativa no pide más obras ni mejor servicio como prioridad número uno: pide que le digan la verdad sobre los números y que le cobren lo que corresponde.
La necesidad de legitimar una nueva etapa en la Cooperativa Eléctrica
Por Sergio Combina, especial para Vibra News.
Después de años de intervención y de una extensa historia marcada por procesos electorales truncos, listas únicas o instancias con escasa participación de los asociados, la Cooperativa Eléctrica tiene hoy la oportunidad y la responsabilidad de iniciar una nueva etapa institucional basada en la legitimidad y la participación democrática.
La elección de nuevas autoridades no debe ser entendida solamente como un requisito formal, sino como un proceso de reconstrucción de la confianza entre la institución y sus socios. Para ello, resulta fundamental promover un mecanismo electoral amplio, transparente e inclusivo, que garantice la mayor participación posible de la comunidad.
Quienes tengan la responsabilidad de conducir este proceso deben asumir el compromiso de evitar prácticas restrictivas, exclusiones innecesarias o condiciones que limiten el ejercicio del derecho de los asociados a participar en la vida institucional de la cooperativa. La legitimidad de las futuras autoridades dependerá, en gran medida, de la amplitud y representatividad del proceso que las elija.
En el contexto económico actual, donde muchas familias enfrentan dificultades para mantener al día el pago de los servicios, resulta necesario analizar mecanismos que eviten que los vecinos queden excluidos de los padrones por razones económicas. La democracia cooperativa debe buscar integrar y representar a todos los socios, especialmente en momentos complejos, y no convertirse en un factor de exclusión.
Asimismo, es importante evitar cualquier forma de calificación o restricción del voto que reduzca la participación ciudadana. La fortaleza institucional de la cooperativa se construye con más socios involucrados, más debate y más pluralidad de voces, no con menos.
La normalización definitiva de la Cooperativa Eléctrica requiere un proceso electoral ejemplar, abierto y participativo, capaz de devolverle a los asociados el protagonismo que les corresponde. Solo así las nuevas autoridades contarán con la legitimidad necesaria para conducir la institución y afrontar los desafíos del futuro con el respaldo genuino de la comunidad.














