Alerta en la Cooperativa: colapso y posible quiebra
Alerta por la Cooperativa: Ruffa habló de colapso y Cáceres mencionó una posible quiebra
Federico Ruffa y Rubén Cáceres coincidieron en advertir que el fondo aprobado para sostener a la Cooperativa Eléctrica de Trelew no resuelve el problema estructural de la entidad. En entrevistas por separado con Rodrigo Mansilla en “Vibra Notas”, Ruffa afirmó que la prestataria “va directo al colapso”, mientras que Cáceres sostuvo que, si no hay una reducción importante de costos, puede quedar en juego la existencia misma de la Cooperativa y mencionó expresamente la posibilidad de una quiebra.
La discusión por el nuevo fondo de emergencia de la Cooperativa Eléctrica de Trelew dejó de ser solamente una cuestión tarifaria. Las entrevistas que Federico Ruffa, expresidente de la entidad, y el concejal Rubén Cáceres mantuvieron por separado con Rodrigo Mansilla en “Vibra Notas”, por YouTube en @RodrigoMansillaNoticias, expusieron una preocupación mucho más profunda: si la Cooperativa puede sostenerse en las actuales condiciones.
Ruffa fue el más contundente en la forma de expresarlo. “La Cooperativa va directo al colapso porque no hay una solución”, sostuvo durante la entrevista. Su planteo fue que el fondo aprobado apenas permite cubrir una parte del déficit y que no existe, a su entender, una respuesta integral sobre costos, deuda, pérdidas de energía, obligaciones acumuladas y tarifa.
Cáceres llegó a una advertencia similar desde otro lugar. Cuando Rodrigo Mansilla le preguntó si la Cooperativa podía sostenerse en estas condiciones, respondió que, si no existe una baja importante de costos, en algún momento puede quedar comprometida “la existencia misma de la Cooperativa” y agregó que una de las consecuencias posibles podría ser “la quiebra” u otra contingencia.
No son conceptos idénticos. Ruffa habló de colapso, una expresión amplia sobre el deterioro operativo y financiero. Cáceres, en cambio, introdujo expresamente la palabra quiebra, que tiene un alcance jurídico específico. Pero las dos intervenciones confluyeron en un mismo punto: el nuevo fondo no modifica por sí solo el cuadro crítico que describieron.
Los dos hablaron de “tarifa encubierta”
Ruffa y Cáceres también coincidieron en otra definición. El expresidente de la Cooperativa sostuvo que el fondo es, en los hechos, una “tarifa encubierta” y cuestionó que no se haya avanzado directamente sobre una actualización tarifaria mediante los mecanismos previstos para discutir costos y cuadros tarifarios.
“Si es tarifa, tiene que ser tarifa”, resumió Ruffa.
Cáceres llegó a una conclusión semejante desde el análisis jurídico. Explicó que el fondo no encuadra claramente como tasa, impuesto o contribución y sostuvo que está mucho más asociado a una tarifa.
Al mismo tiempo, hizo una precisión importante: mientras no exista una decisión judicial que disponga lo contrario, la ordenanza está vigente y puede aplicarse en la próxima facturación.
Es decir, una cosa es discutir cuál es su verdadera naturaleza jurídica y otra distinta afirmar que hoy no pueda cobrarse.
$2.100 millones de déficit y un fondo de $800 millones
Uno de los datos más fuertes aportados por Cáceres fue la comparación entre el déficit mensual y los nuevos ingresos.
Según explicó en Vibra Notas, la conducción de la Cooperativa ubica el déficit en alrededor de $2.100 millones mensuales, mientras que el nuevo fondo permitiría recaudar aproximadamente $800 millones por mes.
Para el concejal, esa diferencia demuestra que la medida funciona como un paliativo pero no corrige el desequilibrio de fondo.
El argumento es sencillo: aun incorporando esos $800 millones, seguiría existiendo una brecha significativa entre ingresos y necesidades financieras.
Cáceres reveló que la Cooperativa pidió 60% de tarifa y otro fondo
La entrevista dejó además un dato que amplía la dimensión del problema. Cáceres afirmó que la Cooperativa presentó al Concejo Deliberante un plan en el que reclamó un aumento del 60% en la tarifa y, además, otro mecanismo que le permitiera reunir aproximadamente $650 millones para afrontar compromisos con ARCA, el sindicato y proveedores.
Cuando Rodrigo Mansilla le preguntó si ese pedido estaba formalizado, respondió: “Eso está escrito. Forma parte de su plan ejecutivo”.
Ese dato permite dimensionar la distancia entre lo que la propia conducción dice necesitar y el fondo que finalmente fue aprobado.
Ruffa: “Es un parche de un parche de un parche”
Ruffa insistió durante la entrevista en que el problema excede largamente la falta de recursos inmediatos. Su planteo fue que Trelew viene postergando una discusión estructural sobre la Cooperativa y que el nuevo esquema vuelve a comprar tiempo sin resolver el origen del déficit.
“Es un parche de un parche de un parche”, afirmó.
También cuestionó la evolución de la deuda después de las intervenciones y sostuvo que antes de ese proceso el pasivo rondaba los $20.000 millones, mientras que posteriormente superó los $120.000 millones, según los números que expuso durante la entrevista.
Se trata de cifras y una interpretación aportadas por Ruffa, que las utilizó para cuestionar la idea de que las intervenciones hubieran significado el comienzo de una solución.
La discusión sobre los costos
Cáceres puso el foco principalmente en la estructura interna de la Cooperativa. Sostuvo que el problema no puede resolverse trasladando indefinidamente el déficit a las tarifas y reclamó que el poder concedente utilice parámetros de eficiencia y comparación con una empresa modelo.
Según su análisis, una parte sustancial del desequilibrio está vinculada con los costos laborales, la cantidad de empleados y el encuadramiento de distintas áreas bajo el mismo convenio colectivo.
También señaló que la Cooperativa presentó como horizonte una estructura de alrededor de 265 empleados, aunque cuestionó que la herramienta de comparación con una empresa modelo todavía no haya quedado formalmente disponible para el Concejo y para la ciudad.
Las obligaciones siguen acumulándose
Otro de los puntos planteados por Cáceres fue que el dinero que ingrese por el nuevo fondo deberá competir con obligaciones que ya están vencidas o en proceso de acumulación.
Mencionó atrasos relacionados con la BAE, cargas sociales y otros compromisos, y explicó que una parte importante de los nuevos recursos podría ser absorbida de inmediato por esas deudas.
Por eso sostuvo que el problema central sigue intacto: la Cooperativa necesita más dinero para funcionar, pero también necesita reducir el déficit que continúa generándose mes a mes.
Ruffa y Cáceres no coinciden en todo
Las dos entrevistas no mostraron una visión idéntica. Cáceres cuestionó también las conducciones anteriores de la Cooperativa e incluyó a Ruffa entre quienes formaron parte de una estructura que, según su análisis, no logró frenar el crecimiento de los costos.
También se diferenciaron en torno a la tarifa social. Ruffa la vinculó con una posible utilización política de cara a 2027 y expresó sospechas sobre cómo podrían administrarse los beneficios. Fue una acusación política suya, no un hecho acreditado durante la entrevista.
Cáceres, en cambio, sostuvo que regularizar a usuarios conectados clandestinamente puede ser una herramienta válida para reducir pérdidas no técnicas y formalizar consumos. Dijo incluso que estaba dispuesto a acompañar esa parte de la ordenanza, pero que al votarse el proyecto en general terminó rechazándolo por su oposición al fondo.
“El usuario no tiene que pagar las ineficiencias”
Cáceres cerró su posición con una definición que resume su mirada sobre el esquema tarifario. “Soy contrario a que sea el usuario a través de la tarifa el que pague las ineficiencias de la Cooperativa, que pague los déficits”, sostuvo en diálogo con Rodrigo Mansilla.
Su planteo fue que el usuario debe pagar una tarifa justa y razonable, pero no cargar indefinidamente con costos que considera evitables.
La pregunta que queda abierta
El fondo comenzará a aportar nuevos recursos a la Cooperativa, pero las entrevistas de Federico Ruffa y Rubén Cáceres en “Vibra Notas” dejaron en evidencia que la discusión está lejos de cerrarse.
Ruffa sostiene que la entidad “va directo al colapso”.
Cáceres advierte que, si no existen cambios profundos en los costos, puede quedar comprometida la existencia misma de la Cooperativa y menciona incluso la posibilidad de una quiebra.
Son dos diagnósticos distintos en sus fundamentos, pero coincidentes en un punto central: el fondo de emergencia puede aportar oxígeno financiero, pero no aparece, por sí solo, como una solución estructural.
Y allí queda planteada la verdadera discusión para Trelew: no sólo cuánto más pagarán los usuarios en las próximas facturas, sino qué medidas concretas se adoptarán para evitar que la crisis financiera termine comprometiendo la continuidad de la prestataria.



