Subzona Franca… bajo cero

Una inversión de 150 empleos sigue frenada: por qué la Subzona Franca de Trelew todavía no logra despegar

El presidente de la Cámara de la Flota Amarilla del Chubut (CAFACH), Gustavo González, dialogó con Rodrigo Mansilla y reveló que presentó un proyecto para instalar una planta pesquera en la Subzona Franca de Trelew, pero aseguró que los beneficios prometidos aún no se materializan. Advirtió que existen inversiones dispuestas a desembarcar en la ciudad, aunque la falta de reglas claras y de incentivos concretos mantiene paralizados proyectos que podrían generar cientos de puestos de trabajo.

Mientras Trelew busca recuperar empleo industrial y consolidarse como un polo logístico para la producción pesquera, uno de los empresarios más importantes del sector aseguró que existe una oportunidad concreta que todavía permanece inmovilizada.

El presidente de la Cámara de la Flota Amarilla del Chubut (CAFACH), Gustavo González, pasó por «Alguien tiene que querer» y confirmó que presentó un proyecto para construir una planta de procesamiento en la Subzona Franca de Trelew, aunque admitió que la inversión continúa detenida porque los beneficios anunciados aún no pueden aprovecharse plenamente.

«Soy uno de los interesados y presenté uno de los proyectos para construir una planta pesquera, pero todavía no está terminado el esquema y esos beneficios que se anunciaron todavía no son palpables», afirmó.

Una planta para generar valor agregado

El proyecto contempla la instalación de una planta destinada al procesamiento de productos terminados, principalmente langostino y merluza.

La iniciativa apunta a avanzar sobre una etapa industrial que hoy, en muchos casos, se realiza fuera de Chubut.

La inversión permitiría incorporar aproximadamente 150 trabajadores en una primera etapa.

En el contexto actual del mercado laboral, donde la mayoría de las nuevas inversiones generan planteles reducidos, considera que se trata de un proyecto de fuerte impacto.

«Hoy hablar de 150 puestos parece muchísimo. Pero si una empresa hace una inversión así y después vienen dos o tres más, estamos hablando de 500 o 600 familias con trabajo», sostuvo.

El problema no es pescar más

Para el dirigente empresarial, el futuro de la actividad no pasa por aumentar las capturas. El desafío consiste en agregar valor sobre los recursos que ya se extraen del mar.

«No podemos pensar que la solución es pescar más. Al contrario, eso hasta podría transformarse en un problema. Tenemos que optimizar las toneladas que ya estamos pescando«, explicó.

Ese razonamiento implica desarrollar nuevas plantas industriales, incorporar tecnología y procesar en la provincia productos que actualmente viajan a otros destinos.

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¿Por qué se procesa afuera?

Uno de los planteos más fuertes de González fue cuestionar la lógica de discutir prohibiciones para impedir que el pescado salga de Chubut.

A su entender, el verdadero interrogante debería ser otro.

«Hay que preguntarse por qué una empresa decide llevar el producto a Santa Cruz, Mar del Plata o incluso Paraguay para procesarlo, cuando podría hacerlo a pocos kilómetros del puerto donde fue descargado», señaló.

Incluso mencionó casos de empresas que realizan una primera congelación en Chubut, exportan el producto, lo descongelan en otro país, lo procesan y vuelven a exportarlo.

Si ese esquema resulta más rentable que industrializar en origen, sostuvo, el problema no está en el empresario sino en las condiciones de competitividad.

«No hay que buscar prohibiciones. Hay que hacer que la mejor opción sea producir en Chubut», resumió.

Beneficios que todavía no llegan

La Subzona Franca fue presentada como una herramienta para atraer inversiones mediante importantes incentivos. Entre ellos figuran la exención de impuestos provinciales, beneficios aduaneros, menores costos para importar insumos y ventajas vinculadas al valor agregado exportado.

Sin embargo, González sostuvo que buena parte de esos incentivos todavía no se reflejan en la práctica.

Como ejemplo mencionó que existe una empresa pesquera instalada dentro del área delimitada que continúa pagando derechos de exportación, pese a que debería acceder a condiciones diferenciales.

«Si realmente pudiera utilizar todos esos beneficios, estoy convencido de que inmediatamente ampliaría su inversión», afirmó.

El rol de los sindicatos

El empresario aclaró que el desarrollo industrial tampoco depende exclusivamente del régimen fiscal.

Consideró imprescindible que los sindicatos participen desde el inicio de la discusión para construir convenios que permitan desarrollar nuevos procesos productivos.

A su entender, la competitividad no depende únicamente del costo laboral. También influyen la energía, la logística, la infraestructura, el transporte, los impuestos y la organización general de la actividad.

«Cuando hablo de costos no hablo solamente de salarios. Es un universo mucho más amplio», explicó.

El potencial que todavía espera

Durante la entrevista, González recordó que Chubut supo tener empresas pesqueras con más de mil trabajadores y consideró que la provincia conserva una ventaja estratégica difícil de igualar.

«Tenemos una bendición: un caladero sano y un recurso disponible a pocas horas de navegación. Eso no se puede trasladar», afirmó. Precisamente por eso entiende que el desafío consiste en transformar esa ventaja natural en empleo industrial.

«La gente no pide subsidios; pide trabajo»

Sobre el final de la entrevista, González dejó una reflexión que resume el contexto laboral que observa diariamente.

Contó que recibe currículums de personas provenientes de distintos sectores, incluso ex trabajadores de grandes industrias, jóvenes recién egresados y profesionales universitarios.

«Lo que veo es que la gente no está pidiendo subsidios. Está pidiendo trabajo», afirmó.

Por esa razón insiste en que destrabar inversiones como la proyectada para la Subzona Franca no solo representa una oportunidad empresarial, sino también una herramienta concreta para generar empleo genuino en una ciudad que continúa buscando recuperar su perfil industrial.

«Las inversiones están. Lo que falta es terminar de construir las condiciones para que finalmente se hagan realidad», definió.

«La pesca no pide subsidios; pide herramientas»

El dirigente insistió en que la actividad no reclama privilegios sino condiciones para competir. «La pesca sigue generando trabajo. Lo único que estamos pidiendo son herramientas para que pueda seguir haciéndolo», indicó.

Para González, el desafío pasa por evitar que una actividad que hoy sostiene miles de puestos laborales termine atravesando una crisis similar a la que sufrió el sector hidrocarburífero años atrás.

«La oportunidad todavía existe. Lo importante es actuar antes de que el problema sea irreversible», concluyó.

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