Chubut produce menos, pero sigue segunda

Chubut sigue entre las grandes provincias petroleras, pero produce menos que años atrás

La provincia mantiene un peso central en el mapa energético argentino, aunque su producción muestra una tendencia descendente de largo plazo. Entre enero y julio de 2026 acumuló 3,94 millones de metros cúbicos de petróleo. El contraste con Neuquén es cada vez más marcado, pero responde también a dos realidades productivas diferentes: una cuenca convencional madura frente al crecimiento acelerado del no convencional de Vaca Muerta.

Chubut continúa siendo una de las principales provincias petroleras de la Argentina. Esa afirmación sigue siendo válida en 2026, aunque necesita una segunda parte: produce menos petróleo que algunos años atrás y su participación relativa dentro del mapa nacional disminuyó a medida que Neuquén multiplicó sus volúmenes. Ese es el punto de partida de una serie de informes especiales de Vibra News sobre producción, regalías, exportaciones, precios, inversiones y perspectivas hidrocarburíferas.

El objetivo de Vibra News en este informe es separar variables que frecuentemente aparecen mezcladas y que pueden conducir a interpretaciones equivocadas. Producción no es lo mismo que exportación; producción tampoco equivale directamente a regalías; más actividad no necesariamente se traduce de inmediato en mayor producción; y la evolución de Chubut no puede compararse mecánicamente con Vaca Muerta sin considerar que se trata de estructuras geológicas, productivas y de madurez completamente diferentes. La primera radiografía debe comenzar, por lo tanto, por la base de todo el sistema: cuánto petróleo produce Chubut, cómo evolucionó esa producción y cuál es hoy su posición frente al resto de las provincias productoras.

Casi 4 millones de metros cúbicos en siete meses

Los registros de la Secretaría de Energía ubican la producción petrolera de Chubut entre enero y julio de 2026 en 3.943.075 metros cúbicos. En ese mismo período, la producción argentina alcanzó 29.831.433 m³, por lo que Chubut explicó aproximadamente 13,2% del petróleo producido en el país durante los primeros siete meses del año.

La provincia conserva, además, el segundo lugar nacional por volumen producido. Neuquén aparece muy por encima, pero Chubut mantiene una diferencia importante respecto de Santa Cruz, Mendoza, Río Negro y La Pampa. La comparación permite apreciar que el cambio central del mapa petrolero argentino no fue el desplazamiento de Chubut hacia los últimos lugares, sino el crecimiento extraordinario de Neuquén respecto del resto.

Producción petrolera por provincia

La comparación surge de la serie provincial de producción de la Secretaría de Energía.

La tabla deja varios datos simultáneos. Chubut produjo en 2025 7.190.654 m³, frente a 7.427.258 m³ en 2024, una disminución del 3,2%. Pero Santa Cruz cayó 6,7%, Mendoza 4,9% y La Pampa 10,3%. Río Negro constituyó una excepción entre los distritos analizados, con un aumento de 6,9%. En el extremo opuesto aparece Neuquén, cuya producción creció 25,2% en apenas un año. Es decir, la particularidad argentina no es solamente que algunas provincias convencionales pierdan producción, sino que simultáneamente una de ellas está aumentando sus volúmenes a una velocidad extraordinariamente superior al resto.

El retroceso de Chubut no comenzó en 2026

Mirar exclusivamente los primeros siete meses de este año podría llevar a interpretar la situación como un fenómeno reciente. No lo es. La producción chubutense presenta una reducción gradual desde hace varios años: en 2019 había producido aproximadamente 8,71 millones de metros cúbicos; en 2020 bajó a 8,33 millones; en 2021 alcanzó 8,13 millones; en 2022, 8,07 millones; en 2023, 7,91 millones; en 2024, 7,43 millones; y finalmente en 2025 terminó en 7,19 millones.

Entre 2019 y 2025 la reducción acumulada fue, por lo tanto, cercana al 17,4%. La secuencia es relevante porque muestra que no estamos frente a una caída abrupta atribuible exclusivamente a 2026, sino ante un proceso de varios años que debe ser observado dentro de las características de la Cuenca del Golfo San Jorge. Una disminución progresiva en campos con décadas de explotación presenta una lógica distinta a la de un desarrollo joven o de una formación en plena fase expansiva.

Chubut producía más petróleo que Neuquén en 2019

La dimensión del cambio aparece con mucha mayor claridad cuando se enfrentan las series de Chubut y Neuquén. En 2019, Chubut producía aproximadamente 8,71 millones de m³ y Neuquén 7,97 millones. Es decir, hace apenas siete años Chubut todavía producía más petróleo que la provincia que hoy domina ampliamente el mapa hidrocarburífero argentino.

Para 2025, el escenario era completamente diferente: Chubut había bajado a 7,19 millones de m³ y Neuquén había llegado a 29,83 millones. En ese período, la producción chubutense se redujo 17,4%, mientras la neuquina se multiplicó aproximadamente 3,7 veces.

La comparación en el informe de Vibra News es impactante, aunque requiere una lectura cuidadosa. No significa por sí sola que una provincia haya administrado correctamente su petróleo y otra no, ni permite establecer automáticamente responsabilidades empresariales. El elemento estructural es decisivo: Neuquén atraviesa la explotación masiva de un recurso no convencional que se encuentra en una fase expansiva, mientras Chubut sostiene fundamentalmente producción convencional dentro de una cuenca histórica y madura.

Una cuenca madura cambia la manera de medir el resultado

La Cuenca del Golfo San Jorge acumula décadas de explotación y eso modifica profundamente las condiciones necesarias para sostener cada barril. En este tipo de yacimientos existe un fenómeno inevitable denominado declino natural: con el paso del tiempo disminuye la presión de los reservorios y una parte de los hidrocarburos más accesibles ya fue extraída. Mantener la producción requiere entonces mayor actividad, nuevas perforaciones, recuperación secundaria, recuperación terciaria, mantenimiento de instalaciones, incorporación tecnológica y mejoras permanentes en eficiencia.

Esto resulta particularmente importante para entender la economía petrolera chubutense. En una cuenca madura, una inversión considerable puede no tener como resultado visible una gran expansión de producción. Parte de ese esfuerzo puede estar destinada justamente a compensar la declinación que se produciría si no existieran nuevas inversiones. Por eso, observar únicamente si la producción creció o cayó puede resultar insuficiente para evaluar el nivel de actividad. En las próximas entregas de esta serie, Vibra News incorporará pozos, metros perforados, recuperación asistida e inversiones, entre ellas el proyecto de recuperación terciaria previsto para Cerro Dragón.

El fenómeno no es exclusivamente chubutense

La comparación provincial demuestra que el comportamiento de Chubut no constituye una anomalía completamente aislada. Entre 2024 y 2025, Santa Cruz redujo su producción 6,7%, Mendoza 4,9% y La Pampa 10,3%. Chubut disminuyó 3,2%. Río Negro consiguió crecer 6,9%, mientras Neuquén aumentó 25,2%.

Por eso, una de las primeras conclusiones de este análisis es que el nuevo mapa energético argentino presenta dos velocidades diferentes. Por un lado aparece el crecimiento extraordinario del no convencional neuquino; por el otro, distintas provincias con explotaciones convencionales maduras intentan sostener o moderar la reducción de sus plataformas productivas. La diferencia, entonces, es más amplia que una simple comparación Chubut-Neuquén.

Argentina produjo un récord histórico en 2025

Mientras Chubut reducía gradualmente sus volúmenes, Argentina atravesó exactamente el proceso contrario en términos agregados. Durante 2025, el país produjo 46.124.005 metros cúbicos de petróleo, aproximadamente 13,1% más que en 2024, alcanzando un máximo dentro de la serie considerada.

La transformación desde 2020 es todavía más significativa. En aquel año la producción nacional había sido cercana a los 28 millones de m³; en 2025 superó los 46 millones. La expansión rondó así el 65% en cinco años. Sin embargo, ese resultado nacional debe desagregarse geográficamente: durante 2025, Neuquén aportó aproximadamente 64,7% de toda la producción argentina, mientras Chubut conservó el segundo lugar, aunque con una participación muy inferior a la que tenía históricamente.

Chubut representa alrededor del 17,7% de la producción petrolera nacional en la referencia correspondiente a 2025 y destaca precisamente la importancia de esta condición para su estructura de regalías. Para evitar confundir metodologías o períodos diferentes, Vibra News toma como serie principal para esta investigación los datos provinciales de producción publicados por la Secretaría de Energía.

Julio volvió a marcar un récord nacional

La tendencia expansiva argentina continuó durante 2026. En julio, el país alcanzó una producción de 916.200 barriles diarios, 17,2% superior a la de julio de 2025. De ese total, aproximadamente 643.100 barriles diarios provinieron de Vaca Muerta, cuya producción aumentó 26,4% interanual.

Esto significa que alrededor de siete de cada diez barriles producidos diariamente en Argentina durante julio provinieron de Vaca Muerta. El dato permite resolver una aparente contradicción: Argentina puede batir récords petroleros mientras Chubut produce por debajo de sus niveles de años anteriores porque el resultado nacional está fuertemente impulsado por una formación y una provincia determinadas.

Una Argentina petrolera cada vez más concentrada

En 2019, Neuquén explicaba aproximadamente 27% de la producción petrolera argentina. Para 2025 su participación había subido hasta cerca del 64,7%. El resto del país, excluyendo a Neuquén, produjo alrededor de 16,3 millones de metros cúbicos durante 2025.

Este cambio permite entender mejor la situación de Chubut. La provincia no solamente enfrenta una reducción gradual de su propia producción: simultáneamente compite estadísticamente dentro de un país donde uno de los distritos multiplicó varias veces sus volúmenes en pocos años. Por eso, la pérdida relativa de participación chubutense tiene dos componentes diferentes: una menor producción propia y un extraordinario crecimiento de Neuquén.

¿Chubut sigue siendo una provincia petrolera central?

La respuesta sigue siendo sí, aunque su centralidad cambió. Chubut mantiene el segundo lugar nacional por producción y todavía se encuentra claramente por encima de Santa Cruz, Mendoza, Río Negro y el resto de los distritos petroleros tradicionales. En los primeros siete meses de 2026 produjo 3,94 millones de m³, más del doble que Santa Cruz y considerablemente más que Mendoza.

La cuestión es que el escenario de referencia se modificó profundamente. A comienzos de la serie analizada, Chubut podía compararse prácticamente de igual a igual con Neuquén; actualmente, Neuquén opera en otra escala productiva. Reconocer esta modificación no significa minimizar la importancia de Chubut. Significa ubicarla correctamente dentro del nuevo mapa energético argentino: sigue siendo una gran provincia productora, pero dejó de disputar el liderazgo nacional.

El petróleo también sigue teniendo enorme peso fiscal

La importancia productiva tiene una consecuencia directa en las cuentas públicas. Las regalías hidrocarburíferas continúan representando una parte considerable de los recursos propios de Chubut. Información financiera basada en datos provinciales muestra que en 2025 las regalías explicaron aproximadamente 35,3% de los ingresos propios, mientras Ingresos Brutos representó alrededor de 37,9%.

Esto convierte la producción petrolera en mucho más que una estadística industrial. Sus variaciones terminan repercutiendo sobre la recaudación, la disponibilidad de recursos provinciales, el financiamiento y la capacidad de afrontar distintos compromisos. En junio de 2026, por ejemplo, ARECH registró $60.312 millones en regalías hidrocarburíferas, equivalentes a aproximadamente 43,8% de los $137.584 millones de recursos propios registrados durante ese mes; Ingresos Brutos aportó $48.360 millones.

Por eso, analizar si Chubut puede sostener su producción significa también analizar una de las fuentes centrales de financiamiento de la Provincia.

Regalías y deuda en dólares: otra conexión importante

Existe además una característica financiera que diferencia a las regalías de otros recursos tributarios. Al estar relacionadas con la producción hidrocarburífera, los precios y el tipo de cambio, ofrecen un flujo que posee cierta vinculación con el dólar. Un informe financiero de la provincia señala que esta característica funciona como una cobertura natural parcial frente a obligaciones denominadas en moneda extranjera y contribuye a incrementar el peso de los ingresos propios respecto de otras jurisdicciones.

Eso no significa que las regalías eliminen el riesgo financiero provincial ni que todo lo recaudado pueda utilizarse libremente. Significa que la relación entre petróleo, dólar, regalías y deuda constituye una dimensión adicional del sector que debe analizarse. Uno de los próximos capítulos de esta serie estará dedicado específicamente a determinar cuánto recibió Chubut durante 2026 por regalías, cómo evolucionaron esos ingresos frente a 2025 y qué peso tienen dentro de la estructura fiscal provincial.

El gas completa la radiografía

Aunque el petróleo concentra la mayor parte de la atención, una radiografía hidrocarburífera de Chubut quedaría incompleta sin considerar el gas. Durante el primer semestre de 2026, la provincia produjo aproximadamente 1.006 millones de metros cúbicos, con una disminución cercana al 13% interanual de acuerdo con las series sectoriales analizadas.

En el escenario nacional vuelve a aparecer una dinámica diferente. Durante julio, Argentina produjo aproximadamente 158,8 millones de metros cúbicos diarios de gas, mientras Vaca Muerta aportó unos 96,5 millones. La concentración neuquina, por lo tanto, no es solamente petrolera. Chubut mantiene un peso nacional mucho mayor en petróleo que en gas, pero la evolución de ambas producciones confirma la necesidad de analizar conjuntamente el comportamiento hidrocarburífero provincial.

Producción y actividad no son exactamente lo mismo

Otro error frecuente consiste en asociar automáticamente una menor producción con ausencia de inversión o actividad. No necesariamente funcionan de esa manera, particularmente en una cuenca madura. Un campo puede requerir nuevos pozos, intervenciones, plantas y tecnología simplemente para sostener una producción similar a la del año anterior. Si esas inversiones no existieran, la caída podría resultar más pronunciada.

Por eso, los próximos informes incorporarán la cantidad de pozos terminados, metros perforados y producción obtenida mediante recuperación asistida. La Secretaría de Energía mantiene estadísticas específicas de producción por provincia, empresa y yacimiento, junto con información de pozos y perforación. Esto permitirá que Vibra News no evalúe el sector únicamente mirando la última cifra de producción, sino el conjunto de variables que determinan la evolución de una cuenca madura.

Un dato para poner en perspectiva

Si se tomaran mecánicamente los 3,943 millones de m³ producidos entre enero y julio y se extrapolara ese promedio durante doce meses, el resultado sería cercano a 6,76 millones de metros cúbicos para todo 2026. Es un ejercicio útil solamente para dimensionar el ritmo actual, pero no debe presentarse como una proyección.

La producción puede modificarse durante el resto del año por entrada de nuevos pozos, intervenciones, mantenimiento, recuperación asistida, paradas programadas y múltiples factores operativos. De hecho, las proyecciones sectoriales disponibles para 2026 contemplan un volumen anual mayor. Este aspecto tendrá un capítulo específico cuando la serie llegue a los escenarios 2026-2029.

El desafío no es solamente producir más

El debate petrolero de Chubut tiene una naturaleza diferente al de Neuquén. En Vaca Muerta, buena parte de la discusión está relacionada con cuánto puede crecer la producción, qué inversiones permiten acelerarla y qué infraestructura hace falta para transportar y exportar mayores volúmenes. En la Cuenca del Golfo San Jorge, la discusión incluye otro componente decisivo: cómo sostener económicamente campos maduros y extender su productividad durante más años.

Esto modifica la naturaleza de la inversión. Recuperación secundaria y terciaria, nuevas perforaciones, mantenimiento, infraestructura, tecnología y eficiencia operativa pueden tener tanta importancia como la incorporación de nuevos recursos. Bajo esa lógica debe analizarse también el proyecto de recuperación terciaria presentado por Pan American Energy para Cerro Dragón, que será desarrollado más adelante dentro de esta serie y que contempla una inversión aproximada de US$680 millones, nuevas perforaciones y 22 plantas de inyección de polímeros. El propósito de proyectos de este tipo es precisamente intentar recuperar más petróleo de reservorios maduros y reducir la velocidad del declino productivo.

Una diferencia que no debe transformarse en una acusación

Los números analizados no permiten atribuir automáticamente la evolución provincial a una empresa determinada. Chubut posee diversas áreas y operadores y el comportamiento agregado debe analizarse primero como resultado de una cuenca madura que lleva décadas en explotación. El desempeño individual de cada compañía requiere información específica de cada área, inversión, producción, perforaciones y recuperación.

Por eso, esta serie no utilizará la caída global de Chubut para inferir responsabilidades empresariales sin respaldo. Al contrario, la información sobre actividad e inversiones permitirá observar qué herramientas se están aplicando para sostener producción. Lo mismo corresponde para la comparación con el escenario nacional: el crecimiento extraordinario de Vaca Muerta describe una transformación productiva real, pero no convierte automáticamente al resto de las cuencas en experiencias equivalentes que puedan compararse sin considerar sus características.

Chubut y la nueva geografía energética

La verdadera transformación que muestran los datos no es que Chubut haya desaparecido del mapa petrolero, sino que cambió radicalmente el mapa que la rodea. Argentina pasó de producir alrededor de 29,5 millones de m³ en 2019 a más de 46 millones en 2025. Chubut pasó de 8,71 a 7,19 millones, mientras Neuquén pasó de 7,97 a 29,83 millones.

Esto permite definir con mayor precisión la situación actual. Chubut conserva una plataforma productiva considerable, continúa en segundo lugar nacional y mantiene al petróleo como una de las bases económicas y fiscales de la provincia. Al mismo tiempo, enfrenta el desafío estructural de sostener una cuenca madura mientras el centro de gravedad de la industria argentina se desplaza hacia el no convencional neuquino.

Qué deja este primer informe

La primera entrega de la Radiografía Petrolera de Chubut 2026 de Vibra News permite establecer una base sólida para lo que seguirá. Chubut produjo 3.943.075 m³ entre enero y julio, aproximadamente 13,2% del total argentino del período, y continúa siendo la segunda provincia productora. Pero su producción muestra una disminución gradual de largo plazo: pasó de aproximadamente 8,71 millones de m³ en 2019 a 7,19 millones en 2025, una reducción cercana al 17,4%.

Ese proceso no ocurrió de manera aislada. Santa Cruz, Mendoza y La Pampa también registraron reducciones durante 2025, mientras Neuquén atravesó una expansión extraordinaria y alcanzó prácticamente 29,83 millones de m³. La consecuencia es una Argentina petrolera mucho más concentrada que hace apenas algunos años. La producción nacional alcanzó un récord de 46,12 millones de m³ en 2025, pero el crecimiento estuvo fundamentalmente asociado a Neuquén y Vaca Muerta.

Para Chubut, el desafío tiene otra naturaleza. No se trata simplemente de competir con la velocidad de crecimiento de Vaca Muerta, sino de sostener producción, inversiones y recursos fiscales dentro de una cuenca convencional madura. En esa ecuación serán determinantes la recuperación mejorada, las perforaciones, la tecnología, el precio del crudo, las condiciones de exportación y las inversiones destinadas a prolongar la vida útil de los campos.

La pregunta que abre el segundo informe

La primera radiografía deja planteada una aparente contradicción que merece ser examinada con mayor profundidad: ¿cómo puede Argentina estar produciendo más petróleo que nunca mientras Chubut, Santa Cruz y otras provincias convencionales muestran una dinámica diferente?

El Informe 2 de Vibra News partirá de todos los datos presentados aquí y avanzará sobre esa transformación: cuánto del crecimiento argentino explica Neuquén, qué ocurrió con las restantes provincias, cómo cambió la participación de Chubut y hasta qué punto resulta válido comparar una cuenca convencional madura con el desarrollo masivo de Vaca Muerta.

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