Chubut: ruptura oficialista, pesca en tensión y un tablero que cambió tras la elección 2025
El quiebre del bloque oficialista no ocurre en el vacío. Se da en el escenario posterior a la elección 2025, donde el oficialismo terminó tercero. Ese dato reconfigura todo: el margen político es menor, la autoridad ya no es automática y cada voto en la Legislatura adquiere un peso específico.
El bloque de Despierta Chubut se partió y dio lugar a “Chubut Unido”, integrado por Sergio González y Mariela Tamame. La fractura abre una etapa distinta para el gobernador Ignacio Torres, que ahora debe administrar no solo tensiones sectoriales sino también una pérdida de cohesión interna.
La denuncia que escaló a la Justicia
En medio de la polémica por el aumento del canon pesquero, el sindicalista de ATE José Severiche denunció que el empresario Gonzalo Carpintero —vinculado al sector pesquero— lo habría llamado para que hiciera “quilombo” e impidiera el inicio de clases.
La acusación llegó a la Justicia, derivó en allanamientos y secuestro de dispositivos, y generó una hiperexposición mediática del conflicto. El episodio profundizó el cruce entre el Gobierno y sectores de la Flota Amarilla, justo cuando la discusión por el canon ya estaba en su punto más alto.
Desde el sector empresario, en declaraciones a Revista Puerto, Gustavo González habló directamente de “una operación y una puesta en funcionamiento del aparato de prensa provincial y nacional para instalar este tema”.
La tensión dejó de ser solamente fiscal o regulatoria. Se volvió institucional, judicial y comunicacional.
Del armado 2023 al nuevo mapa 2026
El dato político de fondo es que parte del sector pesquero hoy en tensión fue aliado clave en el armado que permitió a Juntos por el Cambio ganar en 2023. Ese acompañamiento fue relevante en el esquema territorial y económico del entonces candidato.
Hoy, en pleno rearmado de Despierta Chubut tras el revés electoral de 2025, el tablero cambió. Hay pérdida de aliados del sector pesquero y también reacomodamientos políticos.
La discusión por el canon, la trazabilidad y la recuperación de facultades de control no es solo técnica: es una puja por quién fija las reglas en uno de los sectores más dinámicos de la economía provincial.
El discurso del gobernador
Torres decidió endurecer el tono. Vinculó la ruptura del bloque con diferencias en torno a proyectos para recuperar facultades de fiscalización que —según señaló— se cedieron en la gestión de Mariano Arcioni.
“Los recursos son de la provincia. Los permisos son precarios y la política pesquera la administra y la define la provincia”, afirmó.
Y dejó frases que elevan la tensión: “No me voy a dejar ni apretar ni condicionar por ningún sector por más poderoso que se crea”.
“Algunos creen que con plata se puede comprar todo. Se pueden comprar voluntades, pero la gente no es tonta”.
El mensaje es claro: la administración de los recursos naturales será el eje central de poder de su gestión, aun a costa de romper alianzas previas.
La reacción empresaria y la narrativa de la presión fiscal
Desde el sector, en diálogo con Revista Puerto, Gustavo González rechazó la idea de un conflicto político y habló de “una doble mirada”. Cuestionó el aumento del canon y sostuvo que la carga impositiva sobre la actividad ronda el 40%.
También afirmó: “Hay una operación y una puesta en funcionamiento del aparato de prensa provincial y nacional para instalar este tema”.
La tensión, por lo tanto, no es solo económica. Es política, institucional y comunicacional.
El jueves 19: reunión clave y votos determinantes
Con este escenario, una fuente indicó que el gobernador citó para este jueves 19 a los 14 diputados de Despierta Chubut para ordenar la estrategia legislativa tras la salida de González y Tamame.
A partir de ahora, los votos aliados serán decisivos. Nombres como Daniel Casal, Mariela Williams y Tatiana Goic pasan a tener un peso específico en cada tratamiento sensible.
Si el oficialismo logra sostener una mayoría operativa, consolidará conducción en un momento delicado. Si no, cada proyecto —especialmente los vinculados a pesca y petróleo— se convertirá en una negociación permanente.
Un verano que anticipa un año áspero
Todo esto ocurre antes del inicio formal de la actividad legislativa. El verano político ya es el más tenso del año y anticipa un 2026 de pulseadas abiertas.
Con un oficialismo que viene de quedar tercero en 2025, un bloque fracturado, una relación resquebrajada con parte del sector pesquero que fue aliado en 2023 y una oposición que observa en silencio, el gobernador enfrenta el desafío de reconstruir poder sin resignar agenda.
La disputa por la pesca dejó de ser sectorial. Es, hoy, el termómetro del nuevo equilibrio político en Chubut.