Cooperativa: «La deuda no se denuncia, se negocia»

Celso Pontet cuestionó con dureza la intervención de la Cooperativa y propuso «rearmarla por completo»: «Primero hay que hacerla eficiente y después discutir tarifas»

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El empresario Celso Pontet, uno de los integrantes de la Lista 3 Amarilla que competirá en las elecciones de la Cooperativa Eléctrica de Trelew, aseguró que aceptó participar «después de mucha insistencia», cuestionó severamente la intervención judicial que atraviesa la entidad, sostuvo que el principal problema es la falta de eficiencia y apuntó contra el convenio colectivo de Luz y Fuerza Patagonia, al considerar que debe ser denunciado y revisado.

Durante una extensa entrevista en HOY HAY CHARLA, con Rodrigo Mansilla, Pontet dejó definiciones sobre el futuro de la cooperativa, el peso del sindicato, la deuda con CAMMESA, la política tarifaria, la relación con el municipio y el rol que debería tener un nuevo Consejo de Administración.

«No me interesaba meterme, me convencieron»

Pontet comenzó aclarando que nunca buscó ser candidato. «Creo que me metieron, en realidad. Fue por insistencia de una de las listas. Después de la tercera vez terminé aceptando», explicó.

Remarcó además que no aspira a conducir la entidad sino a desempeñarse como consejero: «No voy a ser alguien que dirija la cooperativa. Voy a ser un consejero y espero que las cosas que aconseje se lleven adelante. Que se trabaje con seriedad y con intención de que funcione la cooperativa. Si no, tendré que renunciar e irme».

Críticas a la intervención: «Vino a pedir aumento de tarifas»

Uno de los capítulos más duros de la entrevista estuvo dirigido a la actual intervención judicial.

Pontet afirmó que no observó mejoras en la gestión y consideró que el único objetivo fue incrementar los ingresos mediante aumentos tarifarios.

«La intervención no la he visto para nada eficiente. Simplemente vino a pedir un aumento de tarifa. Para eso ponés a cualquiera de presidente de una empresa.»

Sostuvo que nunca hubo un intento serio por mejorar el funcionamiento interno.

«No se ocupó de hacer más eficiente la cooperativa ni de mejorar la forma de trabajar. Simplemente vino a cobrar un sueldo y pedir aumentos de tarifa.»

También cuestionó el origen de la designación del interventor.

«Nunca vi el currículum con el cual se manejó. No sé qué conocimientos tenía sobre cooperativas. Me pareció simplemente una designación política con algún otro actor detrás.»

Para el empresario, la intervención dejó «el gusto amargo» de haber priorizado intereses políticos y judiciales por encima de una solución institucional.

«La deuda no se denuncia, se negocia»

Consultado sobre la millonaria deuda con CAMMESA, descartó cualquier planteo de desconocimiento.

«Es como si yo firmara un pagaré y mañana dijera que no lo quiero pagar».

Para Pontet, el problema no fue la existencia de la deuda sino la administración de la cooperativa durante años.

«No se buscó la eficiencia».

Sin embargo, consideró que sí es posible conseguir una quita o condonación parcial, aunque bajo una condición.

«Primero hay que demostrar que uno quiere hacer las cosas bien. Si seguís haciendo las cosas como antes, el Estado Nacional te va a decir que dentro de un año vas a volver a pedir otra condonación».

El principal problema: el convenio de Luz y Fuerza

Pontet fue categórico al señalar cuál considera que es el núcleo del problema financiero. «Hay un convenio que es demasiado prebendario», y aseguró que el sindicato terminó condicionando el funcionamiento de la cooperativa.

«Prácticamente es el sindicato el que maneja la cooperativa como se le da la gana».

Incluso fue más allá: «No trabaja buscando el bien para toda la población sino viendo cómo se llenan los bolsillos».

El empresario sostuvo que el convenio colectivo debe denunciarse formalmente. «Yo entiendo que sí. Pero también tiene que haber voluntad del Gobierno Provincial», puntualizó.

Recordó además que ese convenio fue homologado en el ámbito provincial.

«Hay que denunciarlo y rever todo para que tenga lógica con los demás convenios colectivos», dijo el empresario, quien agregó que una cooperativa no puede administrarse bajo criterios que terminan beneficiando únicamente a determinados sectores: «Es una cooperativa, no una empresa privada. Hoy pareciera que los dueños son los sindicalistas de turno».

«La tarifa hoy no está mal»

Contrariamente a lo que podría suponerse, Pontet sostuvo que el problema principal no es el valor actual de la tarifa.

«Yo entiendo que hoy la tarifa que cobra la Cooperativa es una tarifa lógica si la comparamos con otras ciudades».

Para explicar su posición utilizó el caso de su propia empresa, Tecnoar, que compra directamente la energía a CAMMESA y paga únicamente el servicio de distribución a la Cooperativa.

«Hoy pagamos la energía directamente a CAMMESA y la distribución a la Cooperativa. Así y todo nos resulta un 15% más barato que comprar todo a través de la Cooperativa».

Para él, esa diferencia demuestra que el verdadero inconveniente es la estructura de costos.

Los «enganchados» y la eficiencia

Pontet también señaló otro problema que, según dijo, termina pagando toda la comunidad.

«Primero hay que ordenar la cooperativa. Primero hay que hacer que todos paguen».

Estimó que existe un porcentaje importante de conexiones ilegales. «Entiendo que estamos cerca del 10% de enganchados», y qfirmó que ese costo termina trasladándose al resto de los usuarios: «La terminamos pagando los demás».

«Los subsidios sociales los tiene que dar el Estado»

El empresario diferenció la asistencia social del funcionamiento empresarial. Reconoció que existen familias que hoy no pueden afrontar el costo de los servicios: «Estoy totalmente de acuerdo en que hay gente a la que le es imposible pagar».

Pero sostuvo que esa ayuda no debe recaer sobre la Cooperativa, porque «eso lo tiene que hacer el municipio a través de Bienestar Social. No tiene por qué hacerlo la Cooperativa».

¿Hace falta reducir personal?

Pontet evitó responder categóricamente sobre una eventual reducción de empleados, aunque sí planteó dudas respecto de la organización laboral.

Sin embargo, cuestionó la productividad: «Lo que veo es que se trabaja poco en el horario normal y bastante fuera del horario. Creo que hay un problema de eficiencia. Hay que rearmar todo».

«El deterioro viene desde hace más de treinta años»

Pontet aseguró que la crisis actual no comenzó recientemente.

«La cooperativa empezó a deteriorarse hace más de treinta años».

Y agregó que el proceso se profundizó durante distintas gestiones.

Tarifas comerciales: «Deberían ser incluso más bajas»

Otro de los temas abordados fue la diferencia entre tarifas residenciales y comerciales. Pontet sostuvo que no deberían existir valores diferenciados: «La tarifa tiene que ser unificada para todos».

Incluso sorprendió al afirmar que el comercio debería pagar menos.

«Para la Cooperativa el costo de distribución de un gran consumidor es menor que el de un usuario domiciliario».

Utilizó un ejemplo cotidiano: «Es como comprar una docena de huevos o comprar uno solo. El que compra más debería tener un mejor precio».

«Sin eficiencia no alcanza ninguna tarifa»

Pese a defender una revisión tarifaria, dejó claro que ningún incremento resolverá el problema estructural.

«Si no hay una readecuación del funcionamiento y de la eficiencia de la Cooperativa, todo va a seguir igual».

La relación con el municipio

Pontet sostuvo que el municipio debe asumir un rol mucho más activo en el control de la concesión. La Cooperativa presta un servicio por concesión municipal, por eso entendió que el Ejecutivo local debe fiscalizar permanentemente su desempeño.

«Debe controlar su comportamiento, su eficiencia y si realmente vale la pena que siga prestando el servicio».

Incluso abrió la puerta a otra alternativa: «Si no funciona, habrá que buscar una empresa privada que lo haga».

«La Cooperativa terminó siendo una caja política»

En el tramo final de la entrevista, Pontet cuestionó la histórica relación entre la política y la institución, ya que «durante muchos años las listas fueron armadas desde la Municipalidad».

Consideró que esa lógica terminó perjudicando a la entidad donde «siempre se antepuso la política a la economía y a la seriedad».

Y cerró con una de las frases más fuertes de toda la entrevista: «La Cooperativa terminó siendo una caja política o un foco de negocios».

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