El Banco del Chubut, con pérdidas y mala calificación

FIX SCR confirma la calificación del Banco del Chubut, pero con perspectiva negativa: por qué la entidad terminó 2025 en rojo

El Banco del Chubut difundió un comunicado el 16 de abril de 2026 anunciando que su Asamblea de Accionistas aprobó «de forma integral» el ejercicio 2025, «sin objeciones» sobre los números ni sobre la conducción institucional. Seis días después, el 22 de abril, la calificadora de riesgo FIX SCR S.A., afiliada a Fitch Ratings, ratificó la nota crediticia de Banco del Chubut S.A. en A-(arg) para el largo plazo y A2(arg) para el corto plazo, con perspectiva negativa. El informe confirma lo que se venía anticipando: el banco provincial cerró el ejercicio 2025 con pérdidas, tras un año de fuerte deterioro en su liquidez y en la calidad de su cartera de créditos. Repasamos qué dice cada cifra del informe y, en detalle, por qué el balance terminó en rojo.


El dato duro: sí, hubo déficit

Escuchá el pódcast al final de la nota.

La pregunta que motiva esta nota tiene una respuesta clara en los números que la propia calificadora publicó y que accedió Vibra News: Banco del Chubut (BCHU) registró un resultado neto negativo de 4.001,5 millones de pesos en el ejercicio cerrado el 31 de diciembre de 2025, revirtiendo la ganancia de 53.895,7 millones de pesos que había obtenido un año antes.

En términos de rentabilidad, el retorno sobre activos (ROA) pasó de +5,41% a -0,43%, y el retorno sobre patrimonio (ROE) se desplomó de +20% a -1,41%. Es decir, la entidad no solo dejó de ganar dinero: directamente perdió.

La gacetilla del Banco y el informe de la calificadora no responden la misma pregunta, y ahí está la clave para entender por qué no se contradicen.

La Asamblea de Accionistas responde a una pregunta societaria: ¿los estados contables presentados por el Directorio reflejan fielmente lo que pasó en el ejercicio, y la gestión del Directorio y la Comisión Fiscalizadora estuvo dentro de las normas? Es un trámite que exige la Ley General de Sociedades N.º 19.550 y que se realiza todos los años, haya ganancia o pérdida. Aprobar los estados contables no significa «aprobar un buen resultado»: significa que los accionistas coinciden en que esos números son los correctos y que no hubo irregularidades de gestión.

El informe de FIX SCR responde una pregunta distinta: ¿cuál es la capacidad del banco de pagar sus obligaciones financieras en tiempo y forma, hoy y en el futuro cercano? Ahí sí importa si hubo ganancia o pérdida, cuánto se deterioró la liquidez y cuánto creció la mora, porque de eso depende el riesgo de crédito.

Dicho de otro modo: la asamblea aprueba que los números están bien contados. FIX SCR opina si esos números, ya contados, son buenos o malos para la salud crediticia del banco. Son juicios de naturaleza diferente, y no hay ninguna contradicción lógica en que ambos se emitan sobre el mismo balance.

Lo que la gacetilla no dice

Vale la pena marcar la diferencia de enfoque, más que de contenido. El comunicado del banco es extremadamente genérico en materia de resultados: no menciona la palabra «pérdida», no menciona el resultado neto de -4.001,5 millones de pesos, no menciona el deterioro de la cartera irregular ni la caída de liquidez. Habla de «financiamiento productivo», «modernización de la infraestructura operativa» y «transformación tecnológica» —todos ejes de gestión legítimos, pero que no informan sobre el resultado del ejercicio.

Esto no es necesariamente un ocultamiento: una gacetilla de prensa sobre una asamblea societaria suele centrarse en el aspecto institucional (quiénes participaron, qué se aprobó, quién preside) y no en un desglose de rentabilidad, que es materia de los propios estados contables —que sí están disponibles públicamente y son, de hecho, la fuente primaria que usó FIX SCR para su informe. Es decir: los números negativos no están ausentes del expediente, están ausentes del comunicado de prensa.

La primera versión del análisis financiero de FIX SCR informaba un resultado neto negativo de $4.001,5 millones. Sin embargo, en el informe definitivo de calificación fechado el 13 de julio de 2026, la calificadora actualizó esa cifra y consignó que el resultado neto del ejercicio 2025 fue finalmente de -$4.379,3 millones, es decir, $377,8 millones más de pérdidas que las informadas en la versión anterior del análisis.

La diferencia no corresponde a un nuevo balance ni a una ampliación de las pérdidas durante 2026. El ejercicio 2025 ya estaba cerrado. Lo que ocurrió es que FIX actualizó la información utilizada para elaborar su informe definitivo de julio, incorporando los estados financieros finales y, además, sumando el análisis del primer trimestre de 2026. Ese informe muestra que, luego de cerrar 2025 con pérdidas por $4.379,3 millones, el Banco obtuvo una utilidad de $719 millones entre enero y marzo de 2026, aunque la calificadora considera que esa recuperación todavía es insuficiente para modificar la Perspectiva Negativa.

Por qué da negativo: la anatomía del rojo

Acá conviene detenerse, porque el balance no da negativo por un solo motivo sino por la combinación de dos, y entender cada uno es la clave de toda la historia.

1) El negocio de prestar plata, en sí mismo, siguió dando ganancias. Antes de cualquier partida extraordinaria, el banco generó un Resultado Operativo positivo de 60.951 millones de pesos, equivalente al 7,65% de sus activos. Es decir: cobrar intereses por préstamos y pagar intereses por depósitos le siguió dejando plata al banco. Ese resultado operativo, sin embargo, cayó fuerte frente a 2024 (cuando había sido de 225.269 millones, el 26,6% de los activos), arrastrado por menores ingresos por intereses sobre títulos públicos —algo que le pasó a todo el sistema financiero argentino, no solo a Chubut, a medida que se normalizó el ciclo de tasas altas en Lecaps y Bopreales.

2) Los cargos por incobrabilidad casi se triplicaron. De 12.522 a 34.010 millones de pesos (+171,6%). Es la plata que el banco tuvo que apartar porque una porción creciente de sus créditos dejó de pagarse en término. Este golpe, por sí solo, ya le restó buena parte de la ganancia operativa.

3) El ajuste contable por inflación fue el que terminó de inclinar la balanza. Todos los bancos argentinos deben reexpresar sus balances en «moneda homogénea» —una norma del Banco Central para reflejar el efecto de la inflación en los estados contables—. Ese ajuste (técnicamente llamado RECPAM, Resultado por Exposición al Cambio en el Poder Adquisitivo de la Moneda) le restó a Banco del Chubut 64.966 millones de pesos en 2025. Es un cargo contable, no una salida de caja: refleja que tener activos y pasivos expuestos a la inflación, en un contexto inflacionario, genera una pérdida de poder adquisitivo que hay que reconocer en el resultado del ejercicio.

La cuenta final: 60.951 millones de ganancia operativa, menos 64.966 millones de ajuste por inflación, da un resultado antes de impuestos negativo de 4.014,5 millones. Con un impuesto a las ganancias casi nulo (-13 millones, prácticamente neutro porque no hubo ganancia imponible), el resultado neto quedó en -4.001,5 millones.

Lo llamativo es que este ajuste por inflación viene siendo negativo en los cinco años de la serie que publica FIX (-49.128 millones en 2021, -88.646 en 2022, -197.551 en 2023, -151.859 en 2024 y -64.966 en 2025). En los años anteriores, la ganancia operativa del banco era lo bastante grande como para absorberlo igual y cerrar en positivo. 2025 fue el primer año de los últimos cinco en que el resultado operativo no alcanzó para cubrir ese ajuste, precisamente porque la ganancia operativa se redujo (menos ingresos por títulos) justo en el mismo momento en que la incobrabilidad se disparó. Esa coincidencia de dos frentes débiles a la vez —y no un solo factor aislado— es la explicación completa de por qué el balance dio negativo.

Qué significa la calificación

FIX SCR trabaja con una escala de letras que va de mejor a peor calidad crediticia. La nota A-(arg) para las obligaciones de largo plazo ubica al banco en una categoría de «sólida calidad crediticia» dentro del universo de emisores argentinos, aunque con una advertencia: es más vulnerable que las categorías superiores ante cambios en el contexto económico. Para el corto plazo, la nota A2(arg) describe una «capacidad de pago adecuada», también con mayor sensibilidad a shocks de corto plazo que las notas más altas.

Lo que más llama la atención no es tanto la letra en sí —que se mantuvo sin cambios respecto de la calificación anterior— sino la perspectiva negativa que la acompaña. En el lenguaje de las calificadoras, eso funciona como una luz amarilla: no es una baja de nota, pero anticipa que existe una probabilidad mayor a la habitual de que la calificación empeore en los próximos meses si las tendencias actuales no se revierten.

Los pilares (y las grietas)

Lo que sostiene la calificación:

  • La garantía provincial. El respaldo del Estado de Chubut está garantizado por ley provincial, y el banco funciona como agente financiero de la provincia. Eso le asegura un flujo de depósitos del sector público —21% del total a fin de 2025— y una base de clientes cautiva de empleados y jubilados provinciales.
  • La capitalización. El capital tangible del banco equivale al 30,9% de sus activos tangibles, una proporción que la calificadora considera satisfactoria y que compara bien frente al resto del sistema. Fue justamente ese colchón el que le permitió absorber la pérdida del año sin sufrir un daño patrimonial mayor: el Patrimonio Neto bajó apenas de 293.241 a 275.633 millones —la pérdida del ejercicio explica casi toda esa diferencia— y su proporción sobre el activo total incluso mejoró levemente, de 29,7% a 31,2%.

Lo que la erosiona:

  • El deterioro en la liquidez. Probablemente el capítulo más preocupante del informe. Los activos más líquidos del banco —efectivo, instrumentos del Banco Central, colocaciones a muy corto plazo— apenas alcanzaban para cubrir el 6,2% del total de depósitos y otros pasivos financieros a 90 días, contra 16,1% en el trimestre previo. Es una caída pronunciada, y deja al banco en un nivel alejado del promedio de entidades comparables. Como contrapeso, la provincia anunció el 20 de abril de 2026 la emisión de un bono bajo ley del Estado de Nueva York por hasta 650 millones de dólares, cuyos fondos se destinarían a obras de infraestructura y que, según FIX, podría ayudar a estabilizar los depósitos del banco en el futuro.
  • El deterioro en la calidad de la cartera. La cartera irregular —créditos con atrasos o en default— pasó de representar el 4,2% del total de financiaciones a fines de 2024 a 8,3% a fines de 2025. Se duplicó en un año, y quedó por encima del 5,2% que exhiben en promedio los bancos públicos comparables. Para peor, la cobertura de esa cartera problemática con previsiones bajó de 66,5% a 46,7%, muy por debajo del 91,2% que muestra el grupo de entidades comparables. Ese combo —más morosidad y menos cobertura— es una de las señales de alerta más citadas en el documento.
  • La rentabilidad decreciente, ya explicada arriba.

De dónde salió tanto préstamo nuevo

Detrás de este deterioro hay una decisión de fondo que el propio balance revela: Banco del Chubut vendió títulos públicos para financiar una expansión agresiva del crédito. La cartera de préstamos brutos creció 71,6% en el año y pasó de representar 36,5% del activo total a 69,9%, mientras que la tenencia de títulos valores se desplomó de 49,9% a 23,1% del activo. Es un giro de manual bancario —cambiar activos líquidos y seguros por crédito, más rentable pero más riesgoso— que, cuando la economía se complica, se traduce exactamente en lo que muestran los otros cuadros: más mora, más incobrabilidad y menos liquidez. El ratio de préstamos sobre depósitos de clientes ilustra el mismo fenómeno desde otro ángulo: pasó de 57,3% a 159,5% en un solo año, señal de que el banco pasó a prestar bastante más de lo que capta en depósitos.

El contexto detrás de los números

Casi tres cuartas partes de la cartera de préstamos del banco (74%) corresponde a créditos de consumo, típicamente otorgados a empleados y jubilados de la administración pública provincial. Es un modelo de negocio con ingresos relativamente previsibles, pero también expuesto a los vaivenes del empleo público y a las políticas salariales de la provincia —lo que FIX describe genéricamente como «riesgo político».

Por el lado positivo, la exposición directa del banco al sector público (títulos y financiamiento al fisco provincial, más allá de los depósitos) viene bajando de forma sostenida: pasó de representar 41,2% del activo total y 138% del patrimonio neto a fines de 2024, a 12,9% y 41% respectivamente a fines de 2025. Es una desconcentración que la calificadora valora, porque reduce la dependencia del banco de la salud fiscal de la provincia.

La principal alarma: la mora prácticamente se triplicó

Uno de los capítulos más preocupantes del informe es la calidad de la cartera crediticia.

La cartera irregular alcanzó alrededor del 11,3% del total de las financiaciones al cierre de marzo de 2026, muy por encima de los niveles observados un año antes y superior al promedio de los bancos públicos comparables.

La calificadora sostiene que el deterioro se concentra principalmente en algunos préstamos comerciales, aunque también observa una tendencia creciente en otros segmentos.

Como consecuencia, los cargos por incobrabilidad crecieron de manera muy significativa y FIX considera probable que el banco deba seguir aumentando las previsiones durante los próximos meses.

Cobertura insuficiente frente a los créditos problemáticos

El problema no termina en el crecimiento de la mora.

FIX advierte que las previsiones constituidas por el Banco del Chubut sólo cubren aproximadamente el 45% de la cartera irregular, mientras que las entidades comparables exhiben niveles cercanos al 90%.

Esa diferencia deja una parte importante del patrimonio expuesta a eventuales pérdidas futuras y constituye una de las principales razones por las cuales la calificadora mantiene la Perspectiva Negativa.

El Banco cambió completamente su modelo de negocios

Los estados contables muestran otro cambio profundo.

Durante 2025 el Banco redujo fuertemente su posición en títulos públicos y destinó una parte importante de esos recursos a expandir el crédito.

Como consecuencia, los préstamos pasaron de representar cerca del 45% de los activos a aproximadamente 66%, transformando al riesgo crediticio en el principal desafío de la entidad.

Ese cambio permitió aumentar el volumen de préstamos, pero también incrementó la exposición al deterioro de la economía y explica buena parte del crecimiento observado en la mora.

Los USD 120 millones que cambiaron la liquidez

Paradójicamente, mientras aumentaban los problemas en la cartera de créditos, la liquidez del banco mejoró considerablemente.

FIX explica que la Provincia del Chubut depositó aproximadamente USD 120 millones provenientes de la colocación internacional de deuda realizada en los mercados externos.

Esos fondos ingresaron al Banco del Chubut en cuentas corrientes y plazos fijos, reforzando significativamente su estructura de fondeo.

Al cierre de marzo, los activos líquidos apenas cubrían el 15,8% de los depósitos y otros pasivos financieros.

Sin embargo, con esos nuevos depósitos, al 31 de mayo de 2026 el indicador de disponibilidades y títulos públicos ya superaba el 30% de los depósitos, prácticamente duplicando la liquidez observada apenas dos meses antes.

La calificadora agrega que espera el ingreso de nuevos fondos derivados de esa misma colocación internacional, lo que podría fortalecer aún más la posición financiera del banco.

Agente financiero exclusivo de la Provincia

Otro de los cambios institucionales destacados por FIX es la sanción de la Ley Provincial II Nº 318.

Desde enero de 2026 el Banco del Chubut pasó a ser agente financiero exclusivo del Sector Público Provincial, concentrando funciones como:

  • recaudación tributaria;
  • pago de obligaciones;
  • administración de fondos públicos;
  • custodia de recursos;
  • administración de fideicomisos provinciales.

Ese rol fortalece el flujo de depósitos oficiales, garantiza una importante fuente de comisiones y consolida su relación con empleados públicos y jubilados, que constituyen buena parte de su cartera de clientes.

Qué podría cambiar la nota en el futuro

FIX es explícita sobre los dos caminos posibles a partir de acá:

  • Hacia abajo: si la liquidez sigue deteriorándose o si la mora continúa creciendo, la presión sobre la calificación se intensificaría, con riesgo de una baja de nota.
  • Hacia arriba: una mejora sustancial en la eficiencia operativa —modernización de sistemas y procesos— combinada con una diversificación real del negocio (más productos, más ingresos no atados a la nómina pública) podría destrabar una mejora en el futuro.

El Banco del Chubut llega a mediados de 2026 con una calificación que se sostiene, por ahora, gracias al paraguas provincial y a un patrimonio robusto, pero que empieza a mostrar grietas visibles: una liquidez que se redujo a un tercio de su nivel del trimestre anterior, una mora que se duplicó en doce meses y una cobertura de esa mora que se derrumbó. El resultado del ejercicio 2025 —una pérdida de 4.001,5 millones de pesos— es la fotografía más concreta de ese deterioro. Pero, como quedó explicado, no fue un mal negocio bancario lo que la causó: fue la ganancia operativa, cada vez más chica, chocando de frente contra un ajuste contable por inflación que el banco viene arrastrando hace años y que, por primera vez en cinco ejercicios, no pudo cubrir del todo.

La perspectiva negativa que acompaña a la calificación es, en definitiva, una manera de decir: la nota se mantiene hoy, pero la tendencia hay que vigilarla de cerca.


Fuente: FIX SCR S.A. (afiliada a Fitch Ratings), «Banco del Chubut S.A. — Informe de Actualización», Informe de Calificación del 22 de abril de 2026. 

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