Futaleufú: reclaman energía más barata para la Cordillera
Villibar pidió que Chubut tenga un rol central en la nueva concesión de Futaleufú y reclamó beneficios concretos para la Cordillera
El dirigente radical de Esquel advirtió que la renegociación de la concesión de la represa no puede limitarse a un cambio de operador. En una entrevista con Rodrigo Mansilla, sostuvo que la provincia debe exigir energía más barata, promoción industrial y obras de infraestructura para las localidades de la región.
La inminente renegociación de la concesión del Complejo Hidroeléctrico Futaleufú volvió a instalar el debate sobre el rol que debe asumir Chubut en una de las principales discusiones energéticas de los próximos meses. En ese contexto, el dirigente radical de Esquel, Humberto Villibar, aseguró que la provincia no puede limitarse a observar el proceso y reclamó que la nueva etapa incluya beneficios concretos para las comunidades cordilleranas.
Durante una entrevista en el programa «Alguien tiene que querer», conducido por Rodrigo Mansilla y emitido por el canal de YouTube @rodrigomansillanoticias, Villibar sostuvo que la futura concesión representa una oportunidad histórica para corregir desequilibrios que, a su criterio, llevan décadas sin resolverse.
♦DATO: La concesión original ya venció, está prorrogada, y, mientras la Secretaría de Energía mantiene el funcionamiento mediante sucesivas prórrogas, todavía no existe una definición oficial sobre cómo será el proceso licitatorio que determinará quién administrará uno de los activos energéticos más importantes del país.
El dirigente señaló que la represa genera enormes recursos económicos, pero que esa riqueza no se refleja en la calidad de vida de muchas localidades de la región. Como ejemplo, cuestionó que aún existan poblaciones abastecidas mediante generación eléctrica a motor, con costos elevados, mientras una de las centrales hidroeléctricas más importantes del país opera en territorio chubutense.
«¿Cómo puede ser que todavía le estamos dando luz a los pueblos a motor con un costo impresionante?», planteó durante la entrevista, al tiempo que sostuvo que el nuevo contrato debería incorporar herramientas que permitan dejar beneficios permanentes en la provincia.
En las últimas semanas, el debate volvió a cobrar fuerza luego de que trascendiera el interés atribuido al Grupo Neuss, a través de Edison Energía, por participar de una futura administración del complejo hidroeléctrico. Aunque hasta el momento no existen definiciones oficiales sobre la licitación ni sobre los eventuales participantes, el tema reavivó la discusión política e institucional en Chubut.
Energía más barata y promoción industrial
Entre las propuestas mencionadas, Villibar consideró que la nueva concesión debería contemplar un esquema que permita acceder a energía eléctrica a menor costo para la región y generar condiciones para impulsar inversiones productivas.
A su entender, la discusión no debe agotarse en aspectos administrativos o económicos entre el Estado nacional y la futura empresa concesionaria, sino que debe traducirse en políticas que favorezcan el desarrollo local.
En ese sentido recordó que existe un proyecto vinculado a la línea de 132 kV para abastecer a Corcovado y Tecka, iniciativa que, según indicó, había quedado pendiente únicamente del estudio de impacto ambiental.
«Estamos a pocos kilómetros de una empresa que genera miles de millones de dólares desde hace más de cincuenta años y todavía hay localidades con problemas de suministro», remarcó.
Un equipo técnico para elaborar propuestas
Villibar afirmó que junto a profesionales de distintas disciplinas comenzaron a trabajar en una propuesta técnica que pueda ser incorporada al debate sobre la nueva concesión.
Según explicó, el grupo está integrado por contadores, ingenieros y especialistas de diferentes espacios, con la intención de elaborar un documento abierto, sin distinción partidaria.
«Lo queremos abrir. No importa el partido político. No es un tema para dejar pasar», expresó, al advertir que hasta el momento no observa una propuesta técnica consolidada desde la provincia.
La central hidroeléctrica posee una potencia instalada de 472 megavatios y genera, en promedio, alrededor de 2.500 gigavatios hora por año. La energía producida abastece tanto al Sistema Argentino de Interconexión como a la planta de Aluar en Puerto Madryn, uno de los principales consumidores eléctricos del país. Esa doble función explica por qué cualquier cambio en el esquema de concesión tiene impacto no sólo para Chubut, sino también para el sistema energético nacional.
Preocupación por el futuro de Aluar
Otro de los puntos planteados por el dirigente fue la incertidumbre sobre la relación futura entre la central hidroeléctrica y Aluar, principal consumidora de la energía generada por Futaleufú.
Villibar manifestó preocupación por el escenario que podría abrirse si un nuevo concesionario y la empresa no alcanzan acuerdos comerciales, teniendo en cuenta el impacto laboral que tendría cualquier conflicto.
«No estoy ni en contra ni a favor de nadie. Lo que digo es que hay casi dos mil puestos de trabajo que también forman parte de esta discusión», señaló.
«Los chubutenses tenemos que ser actores»
Sobre el cierre de la entrevista, el referente radical insistió en que la provincia debe asumir un papel protagónico en la negociación y dejar de ser una espectadora de decisiones tomadas desde otros ámbitos.
Recordó incluso una reflexión de su padre sobre el enorme potencial energético de Chubut y aseguró que el problema no radica en la falta de recursos, sino en la manera en que históricamente fueron administrados.
«Tenemos que ocuparnos. No nos pueden estar cobrando la luz y el gas como quieran. Tenemos que pelear por nosotros», afirmó.
En paralelo, el Gobierno de Chubut viene sosteniendo que la futura concesión debe contemplar una participación activa de la provincia en la fiscalización del complejo, en la definición del canon por el uso del recurso hídrico y en la actualización del régimen de regalías. El planteo se apoya en la reforma de la Constitución Nacional de 1994, que reconoce a las provincias el dominio originario de sus recursos naturales, y anticipa que la discusión excederá la elección del futuro concesionario para abarcar también el reparto de competencias entre Nación y provincia.
En ese escenario, las declaraciones de Villibar se suman a un debate que ya trasciende el reemplazo de un operador. La discusión involucra el aprovechamiento de uno de los principales recursos energéticos de Chubut, el rol que tendrá la provincia en las decisiones futuras y los beneficios concretos que podrían obtener las comunidades cordilleranas a partir de una nueva concesión.



