SEROS: $115 mil millones por cobrar y una caja bajo presión
SEROS: más de $115 mil millones por cobrar y una caja que siguió bajo presión
La situación de SEROS muestra una paradoja importante en el Balance 2025. La obra social provincial cerró el ejercicio con una mejora económica muy significativa respecto de 2024, pero al mismo tiempo acumuló un volumen elevado de créditos por aportes y contribuciones, redujo su efectivo disponible y siguió expuesta a una fuerte presión por el costo de medicamentos, materiales médicos y prestaciones de alta complejidad.
Durante 2025, SEROS registró recursos por $386.666,9 millones y gastos por $288.263,4 millones. El resultado final fue un superávit contable de $99.875,3 millones, frente a un déficit de $57.120,8 millones en el comparativo 2024. El propio balance atribuye buena parte de esta recomposición al nuevo esquema de financiamiento establecido por la Ley II N°307, que fijó un aporte personal del 6,5% y una contribución patronal del 9,5%.
Sin embargo, el dato que obliga a mirar con mayor cautela la situación es el volumen de créditos pendientes de cobro. Al 31 de diciembre de 2025, SEROS acumulaba $115.760,3 millones en aportes y contribuciones, convirtiéndose este rubro en el principal componente de su activo. El propio Instituto advierte que esa situación requiere tareas permanentes de conciliación, depuración y recupero de acreencias.
La tensión se ve todavía más clara al observar la caja. A pesar del superávit contable, el efectivo pasó de $2.677,1 millones a $1.060,8 millones, una caída neta de $1.616,3 millones. Además, las actividades operativas generaron un flujo negativo de casi $3.965 millones. Es decir, la obra social mejoró su resultado económico, pero esa mejora no se tradujo en mayor liquidez.
Vibra News analizó el balance y explica por qué pueden convivir ambas situaciones: una parte importante de los recursos se reconoce por devengado. Eso significa que pueden computarse como ingreso aunque todavía no hayan sido efectivamente cobrados. Por eso, tener más de $115 mil millones en créditos no equivale a tener ese dinero disponible para pagar prestaciones.
También aparece una presión relevante por el lado de los costos. El gasto prestacional ascendió a $265.485,5 millones. Dentro de ese universo, los medicamentos representaron $87.275,9 millones, con un crecimiento interanual del 23,3%, pese a que se dispensaron menos unidades. El balance vincula esa suba principalmente con el aumento de precios y la incidencia de medicamentos de alto y altísimo costo. Los materiales médicos sumaron otros $17.782,2 millones, con un incremento del 23,76%.
Otro dato importante es que el pasivo propio de la obra social alcanzó $78.695,7 millones al cierre de 2025. Esto significa que SEROS tenía simultáneamente un volumen muy alto de créditos por cobrar y compromisos importantes por pagar. Esa relación vuelve todavía más relevante el seguimiento de la liquidez y de la capacidad efectiva de cobro.
La serie de balances también muestra que el problema de los aportes pendientes no apareció en 2025. En 2022, los créditos por aportes de SEROS alcanzaban $7.077,9 millones; en 2023, $8.717,1 millones; y en 2024, $18.036,4 millones. En 2025, con un criterio de exposición distinto y comparativos reexpresados, el stock informado trepó a $115.760,3 millones. No conviene presentar esa evolución como una serie perfectamente homogénea, pero sí permite observar que las acreencias fueron ganando peso dentro de la estructura financiera de la obra social.
Además, la deuda no se concentra solamente en organismos provinciales. El balance incluye obligaciones y convenios vinculados con municipios y otros entes. En el cuadro actuarial 2025, la porción municipal asociada a Obra Social aparece en torno a $2.926 millones actualizados por IPC más 6% anual. También figuran convenios específicos, como el correspondiente a la Municipalidad de Trelew por $300 millones. Estos datos muestran que SEROS también soporta atrasos provenientes de distintos niveles del sector público.
La mejora de 2025, entonces, es real, pero no alcanza por sí sola para hablar de una situación consolidada. El propio ISSyS identifica como principales riesgos la evolución del costo prestacional, los medicamentos de alto costo, la litigiosidad por coberturas, el incremento de créditos por contribuciones y la diferencia temporal entre lo devengado y lo efectivamente cobrado.
El punto de fondo es bastante claro: SEROS consiguió recomponer sus ingresos y cerrar con resultado positivo, pero una parte importante de esa mejora está sostenida por créditos todavía pendientes de cobro. La pregunta hacia adelante no será solamente si la obra social vuelve a mostrar superávit, sino cuánto de esos $115.760 millones logra convertir en efectivo, cómo evoluciona su caja y si el aumento de los costos médicos puede ser absorbido sin volver a deteriorar el equilibrio alcanzado.


