Trelew: la brecha entre CAMMESA y la tarifa

Trelew: CAMMESA aumentó 127% en 16 meses y la tarifa acumula 22 meses sin una nueva recomposición

Son dos períodos diferentes que ayudan a explicar la tensión económica del servicio eléctrico. La factura mayorista pasó de alrededor de $1.600 millones a más de $3.630 millones en 16 meses. Por otro lado, la tarifa acumula 22 meses sin una recomposición correspondiente a los nuevos costos: los incrementos aplicados durante 2025 reconocían atrasos de 2024. Tras el rechazo del pedido del 39%, ahora se analiza un 25%. Mientras tanto, el Municipio ya destinó más de $57 millones este año para ayudar a usuarios a pagar la electricidad.

La situación económica de la Cooperativa Eléctrica de Trelew puede resumirse inicialmente en dos datos importantes, aunque corresponden a períodos diferentes y no deben confundirse.

Por un lado, la factura mensual de CAMMESA aumentó alrededor de 127% en 16 meses.

Por otro, la tarifa local acumula aproximadamente 22 meses sin una nueva recomposición correspondiente a la evolución posterior de los costos, teniendo en cuenta que los incrementos que terminaron aplicándose durante 2025 reconocían atrasos originados en 2024.

La combinación de ambos fenómenos abre una pregunta que excede la discusión sobre un determinado porcentaje de aumento: ¿qué distancia existe actualmente entre el costo real de abastecer y distribuir electricidad en Trelew y los ingresos que permite obtener la tarifa vigente?

De $1.600 millones a más de $3.630 millones en 16 meses

Según los datos disponibles, la factura mensual de CAMMESA pasó de $1.599.719.647,60 a aproximadamente $3.633 millones.

El incremento se produjo en 16 meses —un año y cuatro meses— y representa una variación cercana al 127%.

En términos nominales, significa que la obligación mensual aumentó en más de $2.030 millones durante ese período.

El dato muestra la magnitud del crecimiento del costo de abastecimiento, aunque requiere una precisión técnica.

Que la factura haya aumentado 127% no significa necesariamente que el precio unitario de la electricidad haya crecido exactamente en esa proporción.

La facturación de CAMMESA también depende de la cantidad de energía y potencia demandada. Para conocer la evolución estrictamente comparable habría que determinar cuántos MWh adquirió Trelew en cada período y calcular cuánto pagó la Cooperativa por cada MWh.

Es una información fundamental para separar cuánto del incremento corresponde al precio mayorista y cuánto podría explicarse por una variación en el consumo.

Los 22 meses corresponden a la tarifa, no a CAMMESA

Aquí aparece una distinción fundamental.

Los 16 meses corresponden exclusivamente a la comparación entre las dos facturas de CAMMESA.

Los 22 meses corresponden al atraso en la recomposición tarifaria.

Durante 2025 existieron modificaciones tarifarias, pero aquellas actualizaciones estaban destinadas a reconocer costos y atrasos correspondientes a 2024.

Por eso no sería preciso afirmar que durante 22 meses las facturas de los usuarios permanecieron sin cambios.

Lo correcto es señalar que no hubo durante ese período una nueva recomposición que reconociera la evolución posterior de los costos de la prestación.

Son dos relojes diferentes que terminaron confluyendo en la situación actual.

Del 39% rechazado al 25% en discusión

Durante 2026 se intentó modificar nuevamente esa ecuación.

La Cooperativa impulsó una actualización del 39%, pero la propuesta no consiguió aprobación y terminó siendo rechazada por el Concejo Deliberante.

Después de aquel intento frustrado apareció una alternativa menor.

Actualmente está en discusión en el ámbito legislativo municipal una recomposición del 25%.

La secuencia muestra el problema: existe reconocimiento de que los costos necesitan ser revisados, pero permanece abierta la discusión acerca de cuánto debería actualizarse la tarifa y cuál sería su impacto sobre los usuarios.

Además, ninguno de esos porcentajes permite, por sí solo, determinar si la tarifa resultante alcanzaría para equilibrar económicamente la prestación.

Para responderlo se necesita conocer la estructura completa de costos.

CAMMESA y la tarifa local funcionan con mecanismos diferentes

Una de las razones que pueden explicar el descalce es que el precio mayorista y la tarifa de Trelew no se determinan mediante el mismo mecanismo.

La Cooperativa adquiere electricidad dentro del Mercado Eléctrico Mayorista. Allí intervienen precios de energía, potencia, transporte y otros conceptos definidos en el ámbito nacional y posteriormente facturados por CAMMESA.

La tarifa que finalmente pagan los usuarios de Trelew, en cambio, atraviesa un procedimiento regulatorio local.

Eso significa que el costo de comprar electricidad puede modificarse sin que simultáneamente cambie en igual proporción el ingreso reconocido a la distribuidora.

Cuando ese desacople se mantiene en el tiempo puede producirse una brecha financiera.

Pero también debe evitarse la conclusión inversa: un incremento del 127% en la factura de CAMMESA no implica que corresponda trasladar 127% a la factura del usuario.

El costo mayorista constituye solamente una parte de la estructura económica del servicio.

La otra cara: $57 millones para ayudar a pagar la luz

El problema presenta, además, una contracara social que resulta imposible separar de cualquier discusión tarifaria.

Mientras aumentaron los costos del sistema, durante 2026 la Municipalidad de Trelew ya erogó más de $57 millones en ayudas destinadas a usuarios para afrontar facturas de electricidad, de acuerdo con el relevamiento de resoluciones publicadas en los boletines oficiales municipales.

Es un dato significativo porque muestra que la discusión tiene dos extremos.

De un lado aparece una prestadora que enfrenta un fuerte crecimiento de sus obligaciones y reclama mayores ingresos.

Del otro, existen hogares que ya tienen dificultades para afrontar la tarifa vigente y necesitan asistencia municipal.

Una actualización puede mejorar los ingresos teóricos de la distribuidora, pero si una porción creciente de los usuarios no consigue pagarla también puede aumentar la morosidad.

Por eso facturar más no necesariamente significa recaudar en la misma proporción.

El dato que puede despejar la discusión: cuánto cuesta el MWh

Para determinar la verdadera evolución del costo mayorista existe un indicador que todavía debería incorporarse al análisis: el precio medio por MWh adquirido por la Cooperativa.

La cuenta es sencilla:

Factura CAMMESA / MWh adquiridos = costo medio por MWh.

Aplicada sobre los dos períodos permitiría determinar cuánto aumentó realmente el costo unitario de abastecimiento.

También permitiría conocer si una parte del salto de $1.600 millones a más de $3.630 millones estuvo asociada a una mayor demanda eléctrica de Trelew.

Ese número aportaría una base mucho más precisa para discutir cualquier actualización tarifaria.

Y todavía queda la deuda

La ecuación tiene otro componente: la deuda acumulada con CAMMESA.

No debe confundirse la factura corriente con el pasivo anterior.

Cada mes la Cooperativa debe afrontar el costo de la electricidad que actualmente consume Trelew y, paralelamente, los compromisos correspondientes a la regularización de obligaciones anteriores.

Por eso, para determinar la presión real sobre la caja habría que sumar:

factura corriente de CAMMESA + cuota de deuda histórica.

Y comparar ese resultado con la recaudación efectiva del servicio eléctrico, no simplemente con lo facturado.

¿Cuánto queda de cada $100?

Ese cálculo permitiría transformar una discusión compleja en una pregunta comprensible:

por cada $100 que efectivamente recauda la Cooperativa por electricidad, ¿cuántos debe destinar actualmente a CAMMESA?

Después habría que incorporar la deuda histórica.

Y finalmente determinar cuánto queda para salarios, mantenimiento, redes, transformadores, vehículos, administración e inversiones.

Ese indicador también permitiría evaluar con mayor objetividad las responsabilidades.

Porque un atraso tarifario no demuestra que todos los costos internos de la Cooperativa sean eficientes, del mismo modo que eventuales problemas de administración no eliminan el impacto de un incremento del costo mayorista.

Son cuestiones diferentes que deben analizarse por separado.

Una ecuación cada vez más ajustada

Los números disponibles permiten plantear el escenario con mayor precisión.

CAMMESA: su factura aumentó alrededor de 127% en 16 meses, pasando de unos $1.600 millones a más de $3.630 millones.

Tarifa: acumula aproximadamente 22 meses sin una nueva recomposición correspondiente a la evolución posterior de los costos, ya que los incrementos aplicados durante 2025 reconocían atrasos de 2024.

Concejo Deliberante: rechazó durante este año una actualización del 39% y ahora tiene en discusión una alternativa del 25%.

Usuarios: mientras se desarrolla esa discusión, el Municipio ya destinó más de $57 millones durante 2026 para ayudar a vecinos a afrontar facturas eléctricas.

El problema, entonces, no admite una explicación única.

La pregunta central es cuánto cuesta realmente hoy prestar el servicio eléctrico en Trelew, cuánto de ese costo permite recuperar la tarifa y cuánto pueden efectivamente pagar los usuarios.

Determinar esa brecha permitirá saber si el desequilibrio termina financiándose con deuda, menor inversión, deterioro de la prestación, asistencia estatal o futuras recomposiciones tarifarias.

Y, sobre todo, permitirá discutir la tarifa de Trelew sobre números comparables y no únicamente sobre porcentajes.

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