Biss: coparticipación, aportes y reparación para Rawson
Biss planteó revisar los aportes al ISSyS, advirtió por la coparticipación y reclamó una reparación para Rawson
El intendente de Rawson, Damián Biss, puso sobre la mesa tres temas sobre las cuentas y el futuro de la capital provincial. Reconoció el reclamo de Puerto Madryn por una actualización de la coparticipación, aunque advirtió sobre las consecuencias que tendría una redistribución entre municipios; reveló que el cambio en los aportes y contribuciones al ISSyS redujo fuertemente los recursos disponibles de Rawson y generó una deuda que llegó a $2.200 millones; y sostuvo que la capital merece un tratamiento diferencial por las cargas que implica ser sede de los tres poderes del Estado.
Mirá acá la entrevista completa.
La decisión del gobernador Ignacio Torres de avanzar con una actualización del esquema de coparticipación municipal volvió a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa a Chubut desde hace décadas: cómo distribuir los recursos entre ciudades que crecieron a ritmos muy diferentes y, fundamentalmente, de dónde saldrán los fondos para corregir esos desequilibrios sin afectar las cuentas de otros municipios.
Aunque el mandatario evitó adelantar los detalles del mecanismo que se utilizará para modificar los índices, dejó en claro que cualquier cambio en la distribución deberá debatirse en la Legislatura, al tratarse de una modificación de la ley vigente. Al mismo tiempo, anunció una compensación económica para Puerto Madryn por lo que definió como un atraso histórico en los fondos que recibe el municipio.
«La discusión se tiene que dar en este período legislativo», sostuvo Torres al referirse a la actualización de la coparticipación. Además, explicó que la Provincia no puede modificar por sí sola el reparto porque «la ley de coparticipación es una ley» y debe ser el Poder Legislativo el que defina los nuevos índices.
El anuncio comenzó a generar interrogantes entre los municipios, porque todavía resta conocer un dato central: si la actualización se financiará redistribuyendo la misma masa de recursos que actualmente reciben las localidades, la provincia o mediante otro mecanismo. En ese escenario, el intendente de Rawson, Damián Biss, reconoció el atraso que arrastra Puerto Madryn, pero advirtió que ningún municipio está actualmente en condiciones de resignar ingresos y anticipó que, si se abre una revisión de los índices, la capital provincial también tiene argumentos para plantear su situación.
Durante una entrevista en Alguien tiene que querer, con Rodrigo Mansilla, vinculó el debate por los recursos municipales con el fuerte impacto que tuvo sobre Rawson la modificación de los aportes y contribuciones destinados al ISSyS, que según sus números redujo considerablemente los fondos de libre disponibilidad y generó una nueva deuda con el Instituto. A la vez, sostuvo que Rawson debería discutir algún tipo de tratamiento diferencial por su condición de capital provincial, el crecimiento poblacional y las cargas que genera diariamente el funcionamiento de los tres poderes del Estado.
De esa manera, el debate abierto alrededor de Puerto Madryn comenzó a extenderse hacia una discusión más amplia: cómo se redistribuye la coparticipación, cuánto están soportando actualmente los municipios por el esquema de aportes al ISSyS y qué situaciones particulares deberán contemplarse si finalmente Chubut avanza con una revisión de la distribución de sus recursos.
Coparticipación: el problema aparece si hay que repartir de otra manera los mismos recursos
Para Biss, la cuestión central será determinar si los recursos adicionales que recibirá Puerto Madryn surgirán de una redistribución de la misma masa que actualmente se reparte entre las localidades o si se buscará otra fuente. En el primero de esos escenarios anticipó una discusión compleja, porque considera que ninguna Municipalidad atraviesa una situación financiera que le permita perder ingresos. “Si la discusión va a ser por redistribución de la coparticipación, ahí creo que va a haber un debate realmente complejo, porque ningún municipio de la provincia está en condiciones de poder resignar ingresos”, afirmó.
En ese contexto planteó una alternativa, aunque aclarando que se trata de una posibilidad y no de información sobre el contenido del acuerdo. Biss señaló que la Provincia también participa de los recursos y que eventualmente podría resignar una parte para mejorar el índice correspondiente a Madryn.
“Quizás la provincia esté pensando en relegar recursos propios. Esto podría ser. La provincia también se queda con un porcentaje de la coparticipación que está establecido por ley, así que quizás el planteo sea que la provincia relegue algunos puntos y que esos puntos vayan para Puerto Madryn”, expresó.
El escenario sería distinto si simplemente se modificaran los porcentajes correspondientes a las ciudades. Allí, aseguró, cualquier incremento necesariamente tendría como contrapartida una reducción para otras localidades.
“Lo que se le quiera asignar a cualquier otra ciudad va a ir en desmedro de las otras localidades, no tengo ninguna duda”, afirmó.
Según su análisis, Trelew podría resultar especialmente alcanzada por una modificación de ese tipo, aunque Rawson y Esquel tampoco quedarían al margen: “Si se redistribuyeran los mismos recursos que hoy se redistribuyen en los municipios, seguramente la ciudad más afectada va a ser Trelew, pero la cuarta y la quinta ciudad, que son Esquel y Rawson, también seguramente van a tener alguna dificultad”.
La apertura de esa discusión también podría llevar a que otras localidades reclamen actualizar su propia situación. Biss anticipó que Rawson podría hacerlo y cuestionó los resultados del último censo para la capital provincial. Actualmente, explicó, la ciudad recibe coparticipación sobre una población de aproximadamente 28.000 o 29.000 habitantes, mientras que su estimación es considerablemente superior. “Yo creo que Rawson está hoy cerca de los 50.000 habitantes”, sostuvo, y mencionó como indicadores el crecimiento de Playa Unión, la expansión de la zona rural y las numerosas urbanizaciones aprobadas durante la última década.
El impacto de los aportes al ISSyS: menos recursos y una nueva deuda
El segundo eje de la entrevista estuvo relacionado con un problema que Biss considera particularmente importante para las finanzas municipales: la modificación de las alícuotas destinadas al ISSyS. El intendente recordó que Rawson históricamente había cumplido con sus obligaciones con el Instituto y que, al asumir, encontró una deuda generada durante la gestión anterior que rondaba los $80 millones. Esa obligación, aseguró, fue cancelada aproximadamente seis meses después del inicio de su administración.
La situación cambió posteriormente con el aumento de las contribuciones. Biss remarcó que durante ese período Rawson no amplió su planta permanente en una magnitud que explique el incremento y sostuvo que el nuevo esquema provocó un fuerte desfasaje. Para dimensionarlo explicó cómo funciona el circuito de los recursos: antes de que la Municipalidad disponga de la coparticipación se descuentan automáticamente las obligaciones correspondientes al Instituto y al GIRSU. El dinero restante es el que finalmente queda disponible para atender otras necesidades municipales.
Según los números que brindó, durante todo 2024, una vez descontados el GIRSU y las obligaciones con el ISSyS, Rawson contó con aproximadamente $1.700 millones de libre disponibilidad. Con la modificación aplicada hacia finales de ese año, aseguró que durante 2025 esa cifra cayó a aproximadamente $500 millones. “O sea, casi 1.200 millones menos”, sintetizó Biss al describir el impacto sobre las cuentas de la Municipalidad.
Pero la consecuencia no fue únicamente la pérdida de recursos disponibles. A pesar del incremento de los descuentos, Rawson comenzó nuevamente a acumular obligaciones con el Instituto. La deuda inicialmente alcanzó aproximadamente los $1.500 millones y continuó creciendo hasta llegar a unos $2.200 millones, situación que llevó al municipio a firmar recientemente un convenio. “Firmé un acuerdo hace dos semanas atrás, ya llevábamos una deuda de 2.200 millones de pesos”, reveló.
“No nos alcanza la copa para cubrirlo”
El problema continúa incluso después de ese acuerdo. Biss aseguró que Rawson necesita aproximadamente $200 millones adicionales cada mes para poder afrontar completamente las contribuciones y aportes corrientes correspondientes a sus trabajadores. “Nosotros al día de hoy deberíamos estar pagando 200 millones de pesos más por mes para poder cubrir el corriente del costo de las contribuciones y de los aportes que la Municipalidad debería hacer de los empleados”, detalló.
La deuda también tuvo consecuencias sobre los jubilados municipales. Según relató, los aumentos salariales otorgados a los empleados activos no estaban siendo trasladados a los pasivos debido a las obligaciones pendientes con el Instituto. Esa situación terminó forzando la firma del convenio, mediante el cual la Municipalidad asumió tanto un plan de pago por la deuda acumulada como el compromiso de afrontar el corriente. El inconveniente, resumió Biss, es que los recursos coparticipables continúan siendo insuficientes: “No nos alcanza la copa para cubrirlo”.
El intendente recordó además que el incremento de las alícuotas había sido planteado originalmente como una medida extraordinaria y transitoria destinada a contribuir con la situación de la obra social y de la caja previsional. “En principio se hablaba que era por un año”, recordó. Sin embargo, señaló que el esquema continúa: “Ya vamos por el segundo año consecutivo”.
Por eso reclamó una revisión. Biss sostuvo que comprende la necesidad de que todos los sectores realicen un esfuerzo para sostener el sistema, pero consideró que debe evaluarse hasta qué punto el incremento aplicado sobre los municipios puede resolver el problema estructural. Según estimó, reuniendo a todas las municipalidades de Chubut “no llegamos ni al 15% de los afiliados de la obra social y de los que aportan a la caja”. Desde esa perspectiva, sostuvo que “lo que nosotros podamos aportar de manera extraordinaria en este momento no resuelve el problema de fondo ni de la obra social ni de la caja de jubilaciones”.
El acuerdo con Madryn también puede abrir una discusión por las deudas con el Instituto
Para Biss, ambos asuntos se cruzan en otro punto. Parte de las expectativas generadas por el acuerdo con Puerto Madryn están relacionadas con la posibilidad de regularizar obligaciones históricas de ese municipio con el Instituto. Si finalmente existe algún mecanismo de reconocimiento o cancelación, consideró que inevitablemente aparecerán planteos de otras localidades que atraviesan dificultades similares.
“Si va a haber un reconocimiento, si va a haber una cancelación para la Municipalidad de Puerto Madryn, seguramente detrás vendremos todo el resto de los municipios en la misma situación de lo que yo estoy comentando de Rawson”, anticipó. Y agregó que no se trata exclusivamente de la capital provincial, sino que existen varios municipios del interior con problemas semejantes.
En ese punto utilizó una definición fuerte sobre la evolución de esas obligaciones: “Se está generando una deuda que se torna impagable porque es una deuda nueva, es un gasto nuevo que aparece, que los municipios no estamos pudiendo afrontar”. Para Biss, por lo tanto, una eventual solución particular podría terminar abriendo una discusión más amplia sobre las alícuotas, las deudas municipales y el esquema de financiamiento del Instituto.
Rawson también plantea una reparación
El tercer eje apareció al analizar si Rawson debería recibir algún reconocimiento particular. Biss respondió afirmativamente y vinculó el planteo con una característica que diferencia a la ciudad de las demás localidades: ser la capital provincial y albergar a los tres poderes del Estado.
“La verdad que sí, obviamente, que siempre estamos reclamando que Rawson, por ser la capital de la provincia, tenga algún tipo de acompañamiento distinto”, afirmó. Según explicó, esa condición genera movimientos y costos que no necesariamente quedan contemplados en la cantidad de habitantes utilizada para distribuir recursos. Allí funcionan la administración provincial, la residencia del gobernador y los tres poderes, lo que provoca un importante ingreso diario de trabajadores provenientes de otras localidades.
Biss estimó que alrededor de 15.000 vehículos ingresan diariamente a Rawson, además de las personas que llegan mediante distintos servicios de transporte. Ese movimiento repercute sobre los accesos, las calles, el tránsito y los servicios públicos. Incluso mencionó el consumo eléctrico durante las horas de la mañana, cuando la actividad administrativa multiplica la cantidad de personas que se encuentran en la ciudad y genera una demanda de potencia diferente a la de otros momentos del día.
El intendente aclaró que no cuestiona la condición de capital. “No nos estamos quejando”, remarcó, pero recordó que en distintos momentos se analizaron alternativas de acompañamiento vinculadas precisamente con ese rol. Entre ellas mencionó inversiones para modernizar la semaforización y mejorar las vías de ingreso y egreso, necesarias para absorber un movimiento cotidiano que supera ampliamente al de la población residente.
A ello agregó que Rawson también está modificando su perfil económico. “Antes era 100% administración pública”, señaló. Actualmente, sostuvo, existe un crecimiento de la actividad productiva, mencionó la entrega de nuevos lotes para futuros emprendimientos en el parque industrial y destacó particularmente el movimiento pesquero, que incorpora tránsito de camiones y vehículos de gran porte y genera un desgaste adicional sobre la infraestructura urbana. “Hay muchísimas situaciones que nos hacen plantear un tratamiento distinto de la ciudad”, resumió.
La administración portuaria, dentro de la discusión
Biss ubicó dentro de ese posible tratamiento diferencial un proyecto que viene conversando desde hace tiempo: la creación de una administración portuaria para Rawson. “Un caso de reparación histórica de la ciudad sería la creación de la administración portuaria”, señaló, y explicó que actualmente la actividad convive con una división de responsabilidades entre diferentes jurisdicciones.
“El puerto es de la provincia, el barrio es de la Municipalidad”, graficó. Esa situación obliga a coordinar cuestiones ambientales, de seguridad y de infraestructura entre distintas áreas.
Para Biss, una administración específica permitiría ordenar esas responsabilidades y acompañar el crecimiento que tuvo el puerto en los últimos años.
Sobre los tiempos, evitó dar la decisión por tomada. Explicó que el tema aparece recurrentemente en las conversaciones y que todavía se encuentra bajo análisis. Según relató, en los últimos encuentros participaron autoridades del área de Pesca, integrantes del gabinete provincial y el gobernador, y una de las posibilidades evaluadas es avanzar una vez concluida la temporada de mayor actividad, posiblemente a partir del próximo año.





