Guajardo: «No somos ovejitas»

Guajardo advirtió que la UCR puede sufrir fugas si no reacciona y cuestionó el alineamiento con el oficialismo provincial

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El presidente de la UCR de El Maitén pasó por «Alguien tiene que querer» con Rodrigo Mansilla, y sostuvo que el radicalismo quedó «adormecido», cuestionó que los diputados hayan acompañado la reelección indefinida sin debatirlo en el partido y aseguró que, si la conducción demora la convocatoria a la Convención, los propios radicales podrían autoconvocarse. También dejó abierta la puerta a eventuales fugas de dirigentes y confirmó que el radicalismo trabaja para competir en las elecciones de 2027.

La discusión por la reelección indefinida de intendentes y jefes comunales dejó expuesta una grieta que venía creciendo dentro de la Unión Cívica Radical de Chubut. Y uno de los dirigentes que decidió expresarlo sin rodeos fue el presidente del comité radical de El Maitén, Sergio Guajardo, quien advirtió que el partido atraviesa uno de sus momentos más delicados y que, si no hay una reacción política, podrían producirse fugas de dirigentes.

Durante una entrevista, Guajardo sostuvo que el encuentro realizado el fin de semana en Paso de Indios marcó un punto de inflexión. Allí participaron representantes de alrededor del 70% de los comités departamentales de la provincia y, según afirmó, cerca del 90% coincidió en continuar el reclamo contra la ley que habilitó las reelecciones indefinidas en municipios sin Carta Orgánica.

«El radicalismo quedó doblado»

El dirigente fue más allá del debate por la ley y planteó un cuestionamiento político de fondo.

Según explicó, una parte del radicalismo quedó subordinada a la lógica de la alianza oficialista y terminó acompañando decisiones que nunca fueron discutidas dentro del partido.

Para Guajardo, el problema no es únicamente el contenido de la ley sino el mecanismo utilizado.

Sostuvo que los diputados radicales levantaron la mano sin consultar previamente a las bases partidarias y recordó que la propia Carta Orgánica de la UCR establece límites a las reelecciones de sus autoridades.

«Nos jactamos de ser un partido orgánico y horizontal, pero estas cosas no se debatieron donde correspondía», cuestionó.

En ese sentido, afirmó que fueron los presidentes de los comités quienes terminaron dando la discusión que, a su entender, debió producirse antes de la votación legislativa.

Críticas a los diputados y a la conducción partidaria

Guajardo también respondió a las declaraciones de dirigentes que aseguraron que nadie había impulsado un debate interno.

Para el dirigente de El Maitén, eran precisamente los legisladores quienes debían llevar el tema al partido antes de votar una norma que modifica un principio histórico del radicalismo.

«Las bases somos nosotros, los que caminamos todos los días con los militantes. Después nos bajan una línea ya tomada y tenemos que poner la cara», sostuvo.

A su juicio, el enojo principal pasa por la ausencia total de consultas.

«No hubo un llamado para decir ‘vamos a cambiar esta ley, debatámosla’. Eso es lo que más me molestó», remarcó.

«No somos ovejitas»

Uno de los pasajes más fuertes de la entrevista llegó cuando Guajardo rechazó la idea de que el radicalismo deba limitarse a acompañar automáticamente las decisiones de la coalición gobernante.

«Yo siempre dije que no somos ovejitas. Las ovejitas son para los pastores y yo pastor no quiero», afirmó.

El dirigente insistió en que la UCR debe recuperar capacidad de discusión política y sentarse a negociar en igualdad de condiciones dentro de la alianza oficialista.

«Podemos dialogar, negociar y construir acuerdos, pero primero hay que escuchar a los radicales», resumió.

La Convención aparece como el próximo escenario de disputa

El próximo capítulo de esa discusión será la renovación de autoridades partidarias. Guajardo confirmó que el radicalismo comenzará a transitar el proceso para convocar a la Convención Provincial, donde además de elegir nuevas autoridades se definirán las principales líneas políticas para los próximos dos años.

Sin embargo, dejó una advertencia que rápidamente generó repercusión dentro del partido.

Si la conducción demora la convocatoria o intenta postergarla, un grupo de dirigentes analiza la posibilidad de autoconvocarse.

«Ya demostramos este fin de semana que los radicales podemos reunirnos. Existe esa posibilidad», sostuvo al ser consultado sobre un eventual retraso en la convocatoria formal.

Advierte sobre posibles fugas

Quizás la definición política más fuerte apareció cuando fue consultado sobre el futuro de dirigentes radicales desencantados con el rumbo del partido.

Guajardo aseguró que existe mucho malestar y dejó entrever que, si la conducción no corrige el rumbo, podrían producirse alejamientos.

«Si el partido no da este paso, queda la puerta abierta y muchos van a salir en fila», advirtió.

Incluso, consultado sobre una eventual candidatura propia fuera de la estructura radical, respondió que «hay posibilidades», aunque aclaró que dependerá de cómo evolucionen las decisiones internas y de la estrategia electoral hacia 2027.

El radicalismo ya piensa en 2027

Más allá del conflicto interno, Guajardo confirmó que el radicalismo de El Maitén trabaja desde hace tiempo con un proyecto político propio para competir en las próximas elecciones municipales.

Aseguró que existe un equipo consolidado y que cualquier integrante podría encabezar la propuesta, aunque reconoció que hoy él es la figura con mayor visibilidad.

«No le tengo miedo a nada», respondió cuando fue consultado sobre una eventual candidatura a intendente.

También recordó que fue uno de los dirigentes que trabajó activamente durante la campaña de Despierta Chubut en la región, incluso financiando parte de las actividades con recursos propios, aunque aclaró que nunca buscó cargos políticos como retribución.

Las declaraciones de Guajardo muestran que el debate abierto en la UCR ya no gira únicamente alrededor de la ley de reelección indefinida.

Detrás de esa discusión aparecen diferencias sobre el funcionamiento interno del partido, el peso que tiene el radicalismo dentro de la alianza que gobierna Chubut, la relación con el gobernador Ignacio Torres, el rol de los diputados provinciales y la estrategia electoral para 2027.

Con la Convención Provincial cada vez más cerca y dirigentes que ya hablan abiertamente de posibles fugas, el radicalismo enfrenta una etapa que podría redefinir su mapa político interno.

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