Jerónimo García: «La granada va a reventar en 2027»
Chubut, entre la deuda y el 2027: el crudo análisis de Jerónimo García sobre el futuro económico y electoral de la provincia
El exdiputado provincial repasó el endeudamiento de Chubut, advirtió que «la granada te va a reventar en la mano» si se adelantan las elecciones, y analizó el armado de listas rumbo a 2027 y el estado del peronismo, el PRO y La Libertad Avanza en la provincia
El exdiputado provincial Jerónimo García, pasó por «Alguien tiene que querer» con Rodrigo Mansilla, y analizó en el programa el informe sobre la deuda en dólares de Chubut y sus posibles implicancias políticas de cara al año electoral 2027, además del mapa de alianzas provinciales y nacionales.
«No te podés endeudar permanentemente»: la lógica de la deuda
Consultado sobre el informe que reveló que la provincia deberá afrontar el año próximo el mayor esfuerzo en pago de deuda hasta 2036 —cerca de 165 millones de dólares entre capital e intereses—, García fue contundente sobre la lógica de fondo del endeudamiento: «no te podés endeudar permanentemente, no pagar y generar nueva deuda para pagar deuda vieja, porque eso termina reventando».
Trazó un paralelismo con la situación nacional, señalando que en junio «el país no tuvo superávit fiscal, aunque sea trucho […] por el tema del pago de los aguinaldos y el tema de los intereses de la deuda», y sostuvo que a la provincia «le pasa exactamente lo mismo».
Una lectura histórica: quién contrae deuda y quién la paga
García introdujo una mirada de largo plazo sobre el endeudamiento argentino, sosteniendo que «los únicos que han pagado deuda son los gobiernos peronistas». Como ejemplo, recordó que «Juan Domingo Perón termina pagando el empréstito con la banca Baring Brothers que había contraído Rivadavia a mediados del siglo XIX» recién en la década del 50, y que también fue un gobierno peronista el que canceló la deuda con el FMI. En contraste, afirmó: «los gobiernos liberales que se llenan la boca son los que contraen deudas», mencionando el endeudamiento de la época de Macri y sosteniendo que «el Pro tiene esa misma factura».
Sobre el caso puntual de Chubut, comparó los números: la provincia «tenía deuda a 775» (millones de dólares) y «se termina endeudando 9.5» —en referencia al total en dólares—, remarcando además que en la renegociación del Bocade «no recompra toda la deuda […] recompra parte», con «plazos más cortos y tasas más altas». Advirtió sobre el riesgo de fondo: «si no hay refinanciación, no hay roleo. Y si no hay roleo, hay default».
Ilustró el mecanismo con una metáfora cotidiana, comparándolo con un ciudadano que se endeuda con la tarjeta de crédito y «termina pagando el mínimo», en un contexto en el que, según su lectura, «están prendidos fuego millones de personas» pese a que desde el Gobierno nacional se niegue que «la gente no llega a fin de mes».
El termómetro del consumo: la verdulería y el supermercado vacíos
Como evidencia de esa caída del consumo, García relató una recorrida personal por comercios de Comodoro Rivadavia: «ayer salí a hacer las compras […] en la verdulería del Galenzo […] no había nadie en la mañana. No había nadie». Contó que la situación se repitió en un supermercado: «voy a Carrefour, que era el día del descuento, no había nadie. Y cuando pregunto me dice: ‘y estamos a fin de mes'». Agregó una observación sobre el tránsito: «hasta la semana pasada en el centro vos salís a la tarde y había un movimiento de vehículos. Hoy encontrás lugar […] sin ningún tipo de problema».
El año electoral y la incógnita de Estados Unidos
Sobre el impacto que puede tener 2027 —año electoral— en el manejo de la deuda, García planteó que buena parte del escenario depende de un factor externo: «vamos a un cuello de botella, salvo que hay una cosa que es definitoria […] que son las elecciones de medio término en Estados Unidos en noviembre, porque depende cómo le vaya a Trump». Recordó que en la anterior elección de medio término en Estados Unidos «el salvavida que mandó Estados Unidos fue muy importante» para la Argentina, y advirtió: «si no hay salvavida de Estados Unidos, vamos de cabeza contra la pared».
En ese marco, señaló el deterioro de la imagen del Gobierno nacional: «la imagen negativa de Milei no deja de aumentar y después aparecen las invenciones mágicas». Cuestionó además la lógica de construir acuerdos verticales entre intendentes y gobernación: «la gente vota un intendente para que tape los pozos. Para la gobernación es otra cosa. Ya no hay más representación indirecta […] que hagan la prueba a ver cómo les va».
La ley de «ficha limpia» y la coherencia de los votos
Consultado sobre los cambios legislativos recientes, García fue irónico sobre quienes impulsaron y luego objetaron la denominada «ficha limpia»: «voltearon la ley […] una barbaridad. Los mismos que la promovieron». Relató una anécdota personal: llamó para saludar por su cumpleaños a una legisladora aludida en la conversación y le dijo «te voltearon la ley», a lo que ella respondió que no la habían volteado porque él también la había votado. García lo reconoció sin rodeos: «tenés razón, yo también la voté […] un principio republicano básico es la periodicidad de las funciones».
El adelantamiento de elecciones: «una solución tramposa»
Sobre la posibilidad de desdoblar o adelantar las elecciones provinciales para despegarlas del cumplimiento de los pagos de deuda, García fue categórico: «puede ser que alguien avizore eso como una solución, pero una solución tramposa, porque después la granada te va a reventar a vos en la mano». Contextualizó el escenario económico de la provincia: atraviesa «una crisis grave en materia hidrocarburífera, que era el principal ingreso que tenía», con un nivel de deuda que «también entorpece la posibilidad de contraer nueva deuda», en un marco en que «Vaca Muerta es el único emprendimiento real con proyección» mientras «todo lo que es extracción de petróleo convencional está en crisis». Concluyó: «es una política de muy corto plazo eso de adelantar, muy corto plazo […] no quiere decir que no lo intenten».
Trazó además un paralelismo histórico sobre la costumbre de trasladar deuda a la gestión siguiente: «empezaron a tirar deuda al próximo gobierno. El primero que empezó a tirar deuda al próximo gobierno fue Arcioni […] terminaron todos haciendo lo mismo. Ahora se acumuló y ahora, ¿qué hacemos?». Advirtió que, salvo que el gobierno provincial cuente con un gobierno nacional del mismo signo que pueda asistirlo financieramente, «va a ser muy complejo» sostener esa estrategia.
Sobre la ayuda del Estado nacional en general, fue escéptico: «Nación pone plata para lo que le conviene […] la van a usar para sacar esta ley de extranjerización de tierra, la van a usar para sacar las PASO […] no para construir una ruta, una escuela o solventar un déficit económico fiscal de una provincia».
El escenario electoral 2027: LLA, el peronismo y el desgaste de las colectoras
Consultado sobre las alternativas de acuerdo entre el gobernador Torres, La Libertad Avanza y el peronismo, García sostuvo que LLA está moderando sus pretensiones iniciales: «la Libertad Avanza está recogiendo el barrilete porque en un primer momento hablaba de que iba a presentar candidatos propios en todas las provincias. Ahora ya están hablando con los gobernadores […] tienen un problema cierto de imagen que pone en riesgo la posibilidad de un triunfo».
Fue crítico con el discurso oficialista sobre la situación económica: cuestionó a quienes sostienen que «no puede ser que venga el peronismo» cuando, señaló, «el 90% de la población se considera pobre». Sobre el propio peronismo, reconoció que a nivel nacional «recibe una campaña muy fuerte que no le permite establecer un liderazgo claro», aunque confía en que, apenas logre «resortear esta situación», esas políticas «bajen a las provincias y tengamos una posibilidad».
Fue duro con quienes se autoproclaman peronistas sin trayectoria en el movimiento: «hay mucho disfrazado de peronista en la provincia y a nivel nacional […] ya es un exceso de los límites del movimiento». Sobre la necesidad de unidad interna, ironizó sobre quienes piden unidad solo para sumarse a una lista: «el peronismo debe ir unido y es más, yo me propongo como candidato, basta, no nos ayude más».
Consultado sobre quién sería el candidato natural del espacio, mencionó a Dante Bowen solo para relativizarlo de inmediato, recordando que la provincia «tiene cinco lugares fuertes» de donde históricamente salieron los gobernadores y que sería «muy innovador poner a alguien por fuera de esas cuatro o cinco ciudades más importantes», aunque aclaró que la decisión final «será del partido».
Sobre el desgaste que generan las listas colectoras o de acompañamiento, fue elocuente: «ahí es donde desgasta la candidatura del gobernador […] desgasta la militancia, desgasta la dirigencia que tiene proyección, que quiere que le reconozcan su duro sacrificio militante». Y fue más allá al describir el fenómeno de dirigentes que se suman a un espacio solo por conveniencia electoral: «nadie viene generoso. Yo voy, traigo mi sello, pero quiero ser diputado provincial y entre los seis primeros».
Consultado directamente sobre quién ganaría hoy una elección provincial, no dudó: «yo creo que va a ganar el peronismo […] la gente probó con este gobierno» y remató con una referencia a la polémica entre Lionel Messi y el vocero presidencial sobre la situación económica: «yo creo que la gente va a tener un grado de cordura y va a votar a través de su bolsillo, como se vota siempre, de sus intereses».
Sobre las dificultades técnicas para desdoblar elecciones en un esquema de «colectoras» nacionales, explicó: «uno de los problemas que tiene es que si yo voy a armar una colectora que la voy a colgar del presidente para diputados y senadores, tengo que ir junto con el presidente, entonces no puedo adelantar».
El armado del PRO y la relación con La Libertad Avanza en Chubut
Sobre la posibilidad de un acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza en la provincia, García fue escéptico respecto del intendente de Comodoro Rivadavia: «no lo veo muy acuerdista […] ¿qué le ofrece Nacho (Torres)? La gobernación no es para él, la vicegobernación no es (…) Entonces, ¿qué le ofrece? Le ofrece lo que tiene conmigo […] y para tomar lo que tenés, te quedás con lo que tenés […] no ofrece nada».
Comparó la estrategia oficialista con una decisión futbolística: «es como Scaloni parando el equipo […] confía con la misma alineación», contra un esquema en el que a Torres «le dice: ‘sacalo a Di María, sacalo a Mac Allister'». Añadió otro condicionante: si La Libertad Avanza cuenta con «el presidente que es del mismo palo mío y no me apoya en lo que yo quiera», entonces sostener un acuerdo tan desigual resulta poco atractivo, y remarcó además la debilidad orgánica del PRO en la provincia: «el Pro existe […] olvídate, no tiene ni local acá […] no se juntan […] es el Macri blanco nada más, porque el Macri negro va por otro lado».
Reconoció, sin embargo, que hay dirigentes del PRO que sostienen la necesidad de un acuerdo con LLA, mencionando explícitamente a un concejal de ese espacio como uno de los que impulsa esa postura, aunque relativizó el peso real de esas gestiones: «los gorilas quieren que se junten porque ven que separados no representan nada […] pero otra cosa es lo que quiera hacer la dirigencia».
Cerró el análisis con una mirada crítica sobre el radicalismo dentro de la coalición gobernante: «el radicalismo tiene una relación culposa […] no terminan de tragarse el sapo de esa alianza y eso no le permite sacarle poco o mucho jugo», concluyendo que un radicalismo gobernando en soledad «no tomaría estas posiciones antipopulares y oligárquicas que está tomando La Libertad Avanza, con la complicidad del radicalismo».



