Chubut gana margen por las regalías, pero la fragilidad fiscal persiste.

Chubut: las regalías petroleras sostienen las cuentas, aunque los impuestos ordinarios pierden contra la inflación

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En junio, Chubut recibió $107.450 millones de coparticipación federal (+28,7% nominal, -3,8% real) y recaudó $137.584 millones de recursos propios, según el Portal ARECH. De ese total, los impuestos tradicionales (Ingresos Brutos, Sellos y otros) cayeron 5,8% en términos reales, pero las regalías hidrocarburíferas crecieron 31,3% real —impulsadas por la suba internacional del precio del petróleo a raíz del conflicto entre Estados Unidos e Irán— y los Derechos, 48,2% real. La salvedad: buena parte de esas regalías no es de libre disponibilidad, porque están comprometidas de antemano con el pago de la deuda en dólares de la provincia (BOCADE y Bono 2036). Aun con ese descuento, el panorama de caja de junio es más holgado que el que muestran los impuestos ordinarios por sí solos. Y en 2027 —año en que la provincia también vota gobernador— vence el mayor pago de deuda en dólares de la década.

Coparticipación: una suba nominal que la inflación se come

Chubut recibió en junio $107.450 millones por coparticipación federal, frente a los $83.495 millones de junio de 2025. En números nominales, el incremento fue del 28,7% interanual. Pero con una inflación del 33,7% en el mismo período, la transferencia real a las arcas provinciales cayó 3,8%.

El dato ubica a Chubut en una posición relativamente mejor que el promedio nacional: el conjunto de provincias y la Ciudad de Buenos Aires sufrieron en junio una merma real del 4,2% en sus transferencias automáticas, con CABA como la más golpeada (-8,3%) y Córdoba como la que mejor resistió (-2,6%).

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En el acumulado del primer semestre, Chubut recibió $725.781 millones por este concepto, +27,7% i.a. nominal, con una caída real del 3,9%, prácticamente en línea con el promedio del conjunto de provincias (-3,9%).

Un dato clave: la coparticipación por sí sola no le alcanza a Chubut para pagar sueldos. Frente a un gasto salarial de $152.514 millones en junio, los $107.450 millones de coparticipación cubren apenas el 70,4% de la planilla. El resto depende de sus recursos propios.

El origen del problema: la recaudación nacional también cae

Lo que le pasa a Chubut con la coparticipación es, en gran medida, el reflejo de un fenómeno de escala nacional. En junio, la recaudación tributaria de todo el país —de la cual sale la masa coparticipable— alcanzó $20,02 billones, con una suba nominal del 23,7% interanual, pero una caída real del 7,5%, la más marcada de los últimos meses.

En el acumulado del semestre, la recaudación nacional totalizó $109,57 billones (+25,9% i.a. nominal), con una caída real del 5,3%. Se trata de diez meses consecutivos de caídas reales desde agosto de 2025, con la única excepción de mayo de 2026, cuando el pago anual del impuesto a las Ganancias de sociedades infló transitoriamente la recaudación.

La explicación de fondo hay que buscarla en el desempeño de los dos impuestos más importantes del esquema coparticipable: el IVA y Ganancias. Ambos crecieron en junio por debajo de la inflación —el IVA cayó 4,2% real y Ganancias, 16,8% real, este último afectado por el corrimiento de los vencimientos de Personas Físicas a julio—. Como esos dos tributos son la columna vertebral de lo que se reparte entre Nación y provincias, su freno impacta de manera directa en lo que le llega a cada jurisdicción.

A esto se suma que Chubut, a diferencia de otras provincias, no cuenta con un refuerzo significativo por la Compensación del Consenso Fiscal de 2017, el mecanismo que en junio le permitió a Buenos Aires amortiguar buena parte de su propia caída real gracias a un salto del 42,6% interanual en ese concepto puntual.

Cómo se reparte la torta a nivel nacional

Sobre el total de lo recaudado en junio, el reparto general quedó así: las provincias y la Ciudad de Buenos Aires se llevaron en conjunto el 58,5% de los recursos; la Nación retuvo el 34,4% ($4,09 billones); ANSES recibió el 6,2% ($731.838 millones); y el Fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) —una caja discrecional que administra el Poder Ejecutivo— recaudó $106.997 millones.

Qué compone la coparticipación que recibe la provincia

Del detalle por concepto de junio, la mayor parte de los recursos que Chubut recibió por coparticipación corresponden a:

  • Coparticipación Federal (Ley 26.075): cerca de $67.260 millones, en torno al 63% del total.
  • Financiamiento Educativo: unos $14.620 millones (14%).
  • Bienes Personales: cerca de $14.140 millones (13%).
  • Impuesto a los Combustibles (Obras de Infraestructura, Vialidad, FEDEI y FONAVI): unos $4.716 millones (4,4%).
  • Régimen de Energía Eléctrica: cerca de $2.162 millones (2%).
  • Compensación del Consenso Fiscal: unos $1.816 millones (1,7%).

El contexto patagónico

Chubut integra, junto a Santa Cruz, Tierra del Fuego, Neuquén y Río Negro, la región Patagónica, que en conjunto recibió $699.162 millones en junio —el 10,1% del total coparticipado a nivel país— con una suba nominal del 28,2% interanual.

El capítulo pendiente de CABA

Un dato de color que no es menor en la discusión federal de fondos es el diferendo aún no resuelto entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires. Desde 2021 rige una quita de 2,1 puntos porcentuales en el coeficiente de coparticipación porteño (llevándolo del 3,5% al 1,4%), dispuesta por el Decreto 735/2020. Un fallo de la Corte Suprema de Justicia estableció que ese coeficiente debía subir al 2,95% desde diciembre de 2022, y que —según el compromiso asumido por la Nación— debería aplicarse desde agosto de 2024. Sin embargo, la corrección no se hizo efectiva, y la diferencia se sigue girando a CABA de manera discrecional, es decir, por fuera del circuito automático de coparticipación que sí reciben el resto de las provincias, entre ellas Chubut.

Los recursos propios: el petróleo cambia el panorama

Acá es donde el cuadro se complica si se lo mira solo desde los impuestos tradicionales, y se aclara bastante cuando se incorporan las regalías. Según el Portal ARECH (Agencia de Recaudación de Chubut), los recursos propios totales de la provincia en junio 2026 fueron de $137.584 millones, compuestos por:

Concepto jun-26 (millones AR$) % del total
Regalías Hidrocarburíferas 60.312 43,8%
Ingresos Brutos (IIBB) 48.360 35,2%
Derechos 16.913 12,3%
Sellos 8.711 6,3%
Tasas 2.494 1,8%
Productos de Mar 348 0,3%
Regalías Hidroeléctricas 308 0,2%
Inmobiliario Rural 120 0,1%
Otros 15 0,0%
Total 137.584 100%

El dato central: las Regalías Hidrocarburíferas y los Derechos combinados ($77.225 millones) ya superan a Ingresos Brutos como fuente de recursos propios, algo que no ocurre en la mayoría de las provincias, donde IIBB suele ser ampliamente dominante. Esto refleja el peso de la actividad petrolera y gasífera de la Cuenca del Golfo San Jorge en la estructura de ingresos de Chubut.

Una aclaración importante: no toda esa plata es de libre disponibilidad. Tanto el BOCADE (la deuda que la provincia intentó reestructurar en abril) como el nuevo Bono 2036 están garantizados con regalías hidrocarburíferas que se debitan de forma automática de las compañías petroleras antes de que esos fondos lleguen a la caja provincial de libre disposición. En la práctica, esto significa que una porción de los $60.312 millones de regalías que «entraron» en junio nunca estuvo, en rigor, disponible para pagar sueldos u otros gastos: fue directamente al servicio de esa deuda en dólares. El total de $137.584 millones de recursos propios que exhibe el Portal ARECH es la recaudación bruta, no lo que efectivamente queda en la provincia para gastar después de honrar esos compromisos.

Impuestos ordinarios en baja, regalías en alza

Comparando junio 2026 contra junio 2025, el contraste es marcado:

  • Ingresos Brutos: $48.360 M vs $38.685 M → +25,0% nominal, -6,5% real, en línea con la caída de este impuesto en el resto del país, golpeado por la recesión en industria, consumo y construcción.
  • Sellos: $8.711 M vs $7.964 M → +9,4% nominal, -18,2% real, una caída bastante más marcada.
  • Regalías Hidrocarburíferas: $34.354 M (jun-25) vs $60.312 M (jun-26) → +75,6% nominal, +31,3% real.
  • Derechos: $8.535 M vs $16.913 M → +98,2% nominal, +48,2% real.
  • Regalías Hidroeléctricas: $233 M vs $308 M → +32,2% nominal, -1,1% real (rubro marginal en el total).

El resultado neto: mientras los impuestos tradicionales pierden terreno frente a la inflación —arrastrados por la desaceleración de la actividad económica—, el boom de regalías e ingresos vinculados a los hidrocarburos más que compensa esa caída. El total de recursos propios de Chubut creció 51,6% nominal y 13,4% en términos reales interanuales en junio, muy por encima del resultado que mostraban los impuestos ordinarios por separado.

¿Por qué subieron tanto las regalías? El salto de junio coincide con la escalada del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, que a fines de junio y durante julio de 2026 disparó el precio internacional del petróleo: el barril Brent pasó de rondar los USD 73 a fines de junio a superar los USD 88 a mediados de julio, con subas diarias de hasta 9,6% ante la amenaza de bloqueo del estrecho de Ormuz —por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo y el gas licuado que se consume en el mundo—. Como las regalías hidrocarburíferas de Chubut se calculan sobre el valor de la producción de petróleo y gas, ese salto internacional del precio del crudo se trasladó directamente a la recaudación provincial del mes.

Un alivio importado, no un cambio estructural

Vale la pena remarcarlo con todas las letras: la mejora de las cuentas chubutenses en junio no responde a una mejora genuina de la economía provincial ni a una decisión de política fiscal, sino al precio internacional de un commodity que la provincia no controla ni puede prever. Y ese precio, en lo que va de 2026, mostró ser todo menos estable: el Brent había llegado a tocar picos de hasta USD 115 en abril, luego cayó de forma sostenida durante mayo y junio hasta los USD 73, y recién en julio volvió a dispararse por la reactivación del conflicto entre Washington y Teherán —un conflicto que, además, ya había mostrado un patrón de escaladas y treguas frágiles: un memorando de entendimiento firmado el 17 de junio se rompió apenas semanas después.

Esa volatilidad es la clave para leer el dato de junio con cautela: si el conflicto se desescala —como ya ocurrió una vez este año, antes de recrudecer— o si las partes alcanzan un acuerdo más duradero, el precio del petróleo podría retroceder con la misma velocidad con la que subió, y con él, buena parte del salto de las regalías que hoy mejora el panorama de caja de Chubut. La provincia, en otras palabras, no ganó un ingreso estructural nuevo: recibió un viento de cola coyuntural, con fecha de vencimiento incierta, sobre una fuente de ingresos que ya de por sí depende de una variable que se define a miles de kilómetros de Comodoro Rivadavia.

Una tendencia que se acelera

Mirando la serie mensual de recursos propios totales (con regalías incluidas) de los últimos trece meses, se observa una clara aceleración reciente: de niveles de entre $90.000 y $106.000 millones entre junio y diciembre de 2025, la recaudación total saltó a $119.228 millones en enero 2026, y después de una meseta en febrero-marzo, se disparó a $124.304 millones en abril, $129.147 millones en mayo y $137.584 millones en junio. Ese salto de abril a junio coincide con el fuerte incremento de las Regalías Hidrocarburíferas, que pasaron de rondar los $35.000-40.000 millones mensuales a superar los $60.000 millones en junio.

Ingresos totales de junio vs. el gasto en sueldos: con margen

Sumando los ingresos totales de junio —coparticipación federal ($107.450 millones) más recursos propios totales, incluidas las regalías ($137.584 millones)—, Chubut contó con $245.034 millones de ingresos brutos en el mes.

Frente a un gasto en sueldos de $152.514 millones, el resultado aritmético es un margen de $92.520 millones, equivalente al 37,8% de los ingresos totales del mes. Pero, además de oras erogaciones, compromisos y, como se explicó, una parte de esas regalías está comprometida de antemano con el pago del BOCADE y del Bono 2036, por lo que el margen de libre disponibilidad real es menor al que sugiere la suma bruta. El informe consultado no desagrega cuánto de los $60.312 millones de regalías de junio se retuvo automáticamente para el servicio de esa deuda, así que el número exacto de «caja libre» no puede precisarse con los datos disponibles —solo puede afirmarse que es menor a $92.520 millones.

Aun con esa salvedad, el resultado es sustancialmente más holgado que el que arrojan solo los impuestos ordinarios (coparticipación + recaudación tributaria sin regalías), que apenas empatan con los sueldos. La diferencia la hacen las regalías hidrocarburíferas: sin ellas, el margen de la provincia sería mínimo; con ellas —incluso descontando lo que se va directo a deuda—, Chubut cuenta con un colchón adicional para afrontar otros gastos.

El horizonte de la deuda: más manejable de lo que parecía, pero exigente igual

Este panorama de ingresos, más amplio de lo que mostraban solo los impuestos tradicionales, cambia la lectura sobre la deuda pública provincial —aunque con un matiz clave que ya se explicó: buena parte de las regalías hidrocarburíferas no son un colchón adicional para pagar la deuda, sino que ya están retenidas de antemano para ese fin. Al 30 de junio de 2026, Chubut acumula un stock de deuda de AR$ 1.388.194 millones (unos USD 936,7 millones al tipo de cambio de referencia), luego de multiplicarse casi 25 veces desde 2019, cuando el stock era de apenas $55.974 millones.

Cruzando los números con los ingresos totales brutos (coparticipación + recursos propios con regalías): la deuda total equivale a 5,7 meses de esos ingresos brutos de un mes como junio, sensiblemente menos alarmante que si se considerara solo la coparticipación (12,9 meses) o solo los impuestos ordinarios sin regalías (8,3 meses). Pero conviene leer ese 5,7 con cautela: parte de las mismas regalías que engrosan el numerador de «ingresos» son, al mismo tiempo, la garantía que ya cubre gran parte de esa deuda —no dos fuentes independientes, sino una misma caja con un destino en buena medida predefinido.

El pico de vencimientos en dólares de 2027 —USD 164,8 millones, unos $244.246 millones al tipo de cambio de referencia— equivale a casi exactamente un mes completo de los ingresos brutos de junio, o a 1,6 meses de sueldos. Es un desafío significativo, pero en principio cubierto por el mismo mecanismo de retención automática de regalías que ya viene funcionando desde 2016 con el BOCADE.

Ahí está el punto de atención: la mejora en el margen de caja de Chubut depende en gran medida de que la actividad hidrocarburífera y los precios internacionales del petróleo se mantengan firmes. Una caída en la producción o en el precio del barril tendría un impacto directo y rápido sobre este colchón, mucho más que sobre la coparticipación o los impuestos ordinarios.

A esto se agrega un antecedente reciente que complica el panorama de la deuda en sí misma: en abril de 2026, Chubut intentó una reestructuración de su deuda más problemática —el BOCADE— emitiendo un bono nuevo por USD 650 millones para «limpiar» ese pasivo y dejar un perfil de pagos más ordenado hasta 2036. Sin embargo, solo el 27% de los tenedores del BOCADE aceptó la oferta. El resultado: en lugar de reemplazar deuda vieja por nueva, la provincia terminó con dos frentes de pago dolarizados abiertos en simultáneo —el BOCADE remanente y el nuevo Bono 2036— y con un incremento neto de casi USD 588 millones en pasivos en dólares, contraídos además a una tasa más cara que la que se buscaba cancelar.

Como la deuda está mayormente dolarizada y buena parte de los ingresos provinciales son en pesos, cualquier salto del tipo de cambio encarece automáticamente el servicio de deuda en términos de esos pesos. Las regalías hidrocarburíferas ofrecen cierta cobertura natural frente a este riesgo —al estar en parte atadas a precios internacionales del petróleo, que suelen moverse en la misma dirección que el tipo de cambio—, pero no eliminan la exposición por completo.

Ese cruce entre el vencimiento financiero más exigente de la década y el calendario político tampoco es casual: 2027 es también el año en que Chubut renueva gobernador y legisladores, con Ignacio Torres buscando la reelección. La provincia deberá administrar el mayor esfuerzo de pago de su historia reciente en el mismo año en que el sistema político estará con la atención puesta en la campaña electoral —un dato que ya empieza a filtrarse en la discusión sobre un eventual desdoblamiento electoral hacia el primer semestre de 2027.

Perspectivas: dos historias distintas conviviendo

El diagnóstico de fondo muestra dos dinámicas que conviven en las cuentas de Chubut:

  1. Los impuestos ordinarios y la coparticipación —ligados al nivel de actividad general y al consumo— seguirán probablemente mostrando caídas reales mientras no mejore la economía y se recupere el ingreso de los hogares. Esto incluye tanto la coparticipación federal como Ingresos Brutos y Sellos.
  2. Las regalías hidrocarburíferas y los Derechos —ligados a la actividad petrolera y gasífera— vienen sosteniendo, e incluso mejorando, el total de ingresos propios de la provincia, en un contexto de precios y producción favorables.

El resultado combinado es que Chubut, a diferencia de lo que sugeriría mirar solo la coparticipación o solo los impuestos tradicionales, cuenta hoy con un margen de caja más amplio de lo esperado. Pero es importante no confundir ese alivio con una mejora de fondo: depende casi por completo de la evolución de un conflicto bélico en Medio Oriente que la provincia no controla ni puede anticipar, y que en apenas tres meses de 2026 ya hizo caer el precio del barril más de un 35% (de los USD 115 de abril a los USD 73 de junio) y subirlo más de un 20% en cuestión de semanas (de esos USD 73 a los USD 88 de julio). Mientras tanto, la deuda en dólares sigue creciendo, el pico de vencimientos de 2027 se acerca, y los impuestos ordinarios —la base de ingresos más estable y menos volátil— continúan perdiendo contra la inflación.


Fuentes: Informes «Recaudación Nacional y Coparticipación a Provincias en Junio 2026» y «Recaudación de Tributos Provinciales a Junio 2026», en base a datos del Ministerio de Economía de la Nación y de las provincias; Portal ARECH (Agencia de Recaudación de Chubut), consultado el 17/7/2026, para el detalle de regalías hidrocarburíferas, hidroeléctricas, derechos y otros recursos propios; datos de deuda pública de Chubut en base a información del Ministerio de Hacienda de la Nación y el Ministerio de Economía (MAE); cifra de gasto salarial de junio, provista por la propia provincia; información sobre la garantía de regalías del BOCADE y el Bono 2036, y sobre la evolución del precio internacional del petróleo en el marco del conflicto entre Estados Unidos e Irán, en base a cobertura periodística de Infobae, La Nación, CNN en Español y agencias internacionales de julio de 2026.

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