UCR al límite: presión y votos
La interna radical llegó al límite: Guajardo denunció presiones y Medina aseguró que Merino será presidente
A dos días del plenario provincial de la UCR en Esquel, Sergio Guajardo afirmó que enfrenta al “aparato oficialista” y denunció llamados reiterados a los delegados. Desde el radicalismo de Trelew, Mariana Medina descartó cualquier escenario adverso y aseguró que Gerardo Merino cuenta con los votos para conducir el partido.
La disputa por la conducción de la Unión Cívica Radical de Chubut entró en su tramo decisivo. A pocas horas del plenario que reunirá este sábado en Esquel a los 66 delegados partidarios, las dos posiciones que concentran la pelea expusieron sus diferencias y dejaron en evidencia que la discusión excede ampliamente la elección de nuevas autoridades.
En entrevistas con Alguien tiene que querer, el programa que conduce Rodrigo Mansilla por el canal de YouTube @RodrigoMansillaNoticias, Sergio Guajardo denunció presiones sobre los delegados y se presentó como la alternativa al oficialismo partidario. Por su parte, Mariana Medina, presidenta del Comité Departamental de Trelew, aseguró que Gerardo Merino será elegido presidente y afirmó que detrás de su candidatura existe un proyecto político trabajado durante los últimos años.
“Hay muchos funcionarios provinciales trabajando del lado oficialista. Ya está todo marcado y sabemos que Gerardo Merino representa al oficialismo”, sostuvo Guajardo al describir el clima previo al encuentro.
El dirigente de El Maitén aseguró que desde ese sector “removieron cielo y tierra” para garantizar la participación y el respaldo de los delegados. Según afirmó, algunos fueron contactados “uno por uno, no una vez, sino diez veces y por diez personas distintas”.
Guajardo reconoció que su espacio también trabaja para sumar voluntades, aunque aseguró que no cuenta con las herramientas de presión que atribuye al oficialismo. En ese marco, reivindicó su recorrido por ciudades y pequeñas localidades y definió a su sector como una “corriente federal” que pretende despertar a un radicalismo que, según consideró, permanecía “planchado y dormido”.
“No queremos ser furgón de cola”
La discusión central también alcanza la relación que la UCR mantiene con el gobernador Ignacio Torres y el futuro de las alianzas electorales.
Guajardo evitó garantizar la continuidad automática de los acuerdos actuales. Explicó que, si llega a la presidencia, cualquier entendimiento deberá debatirse en los organismos partidarios y no responder a una decisión tomada desde el Gobierno provincial.
“Quiero que el radicalismo sea partícipe de todo lo que se lleva adelante y no un furgón de cola”, afirmó. Para el dirigente, los acuerdos deberán ser “participativos” y no producto de “una bajada de línea centralista”.
“No tenemos asegurado ningún acuerdo. Estamos abiertos a todo. Nos sentaremos y discutiremos en el seno del partido dónde queremos estar”, remarcó.
También cuestionó lo que consideró una intromisión externa en la elección y denunció que algunos delegados recibieron llamados en los que se lo calificaba como peronista. Frente a esas acusaciones, apuntó contra los acercamientos del oficialismo con dirigentes provenientes del justicialismo.
“Me dicen que soy peronista mientras se llevan adelante acuerdos con Loma Ávila y ahora plantean un acuerdo con los hermanos Sastre en Puerto Madryn”, respondió.
Guajardo vinculó su decisión de disputar la presidencia con la habilitación de las reelecciones indefinidas de intendentes y jefes comunales. A su entender, esa posibilidad consolida estructuras locales difíciles de enfrentar y reproduce “feudalismos”.
Sostuvo, además, que la competencia no dejará necesariamente dividido al radicalismo. “Queda activo, queda vivo. Hasta acá estaba planchado. Una interna le tiene que hacer bien al partido”, señaló.
Medina: “No hay chances de que Guajardo sea presidente”
Desde el sector de Merino, Mariana Medina presentó un escenario completamente diferente. La presidenta del radicalismo de Trelew afirmó que los delegados respaldarán al intendente y descartó cualquier posibilidad de que Guajardo se imponga.
“Vamos a acompañar a Gerardo Merino para que el proyecto de ciudad y de provincia que siempre soñamos se vea plasmado también en el radicalismo”, expresó.
Medina evitó hablar de una interna especialmente conflictiva y sostuvo que el plenario debe entenderse como “un evento democrático más” dentro de la vida partidaria. Sin embargo, fue categórica al pronosticar el resultado.
“No hay chances de que Guajardo sea presidente. Los delegados están convencidos de que lo mejor para el partido es que Gerardo Merino sea su presidente”, aseguró.
Según explicó, la candidatura no surgió de una decisión personal ni de una aspiración de último momento, sino de un trabajo territorial realizado durante los últimos dos o tres años. Medina destacó las recorridas efectuadas por Merino y sostuvo que el objetivo es trasladar a otras localidades la recuperación electoral conseguida por la UCR en Trelew.
“Esto no es un capricho de hace dos semanas. Tiene que ver con una cuestión seria y con una proyección del partido”, planteó.
La dirigente remarcó que Merino no necesita conducir la UCR para volver a competir por la Intendencia de Trelew. Aclaró que la búsqueda de la presidencia provincial apunta a fortalecer al radicalismo como opción de gobierno en toda la provincia.
“Merino no necesita ser presidente del partido para ser candidato a intendente. Es necesario fortalecer el partido para seguir liderando la ciudad y para que esto pueda replicarse en otras localidades”, explicó.
Cuando fue consultada sobre cómo imagina al radicalismo bajo una eventual conducción de Guajardo, Medina rechazó esa hipótesis: “No veo ningún escenario posible, entonces no me lo puedo imaginar”.
Responsabilidades compartidas
Medina también respondió a los cuestionamientos sobre el funcionamiento actual de la conducción provincial. Defendió la legitimidad del presidente Gustavo Menna y recordó que Guajardo ocupa la vicepresidencia del partido.
“Si el partido no funciona, él también tiene responsabilidad. No es solamente la cabeza: hay un grupo de personas que integra la mesa y Guajardo es vicepresidente”, afirmó.
Aunque garantizó que acompañaría a quien resultara elegido, dejó entrever una crítica hacia conducciones anteriores dominadas, según dijo, por ambiciones personales que terminaron alejando al radicalismo de los gobiernos municipales y provincial.
Las declaraciones de Guajardo y Medina muestran que el plenario de Esquel no será apenas una renovación formal de autoridades. Los delegados deberán elegir entre dos formas distintas de posicionar al radicalismo: una conducción que propone revisar desde el partido los acuerdos con el Gobierno provincial y otra que busca consolidar el esquema político construido por Merino.
El resultado determinará quién conducirá la UCR, pero también abrirá la primera definición importante sobre las alianzas, las candidaturas y la estrategia con la que el radicalismo llegará a 2027.


