Dos visiones sobre la crisis en la Cooperativa
Crisis en la Cooperativa Eléctrica de Trelew: deuda récord, intervención fallida y vecinos que buscan tomar el control
La Cooperativa Eléctrica de Trelew atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia. Con una deuda multimillonaria, intervenciones sucesivas que no dieron resultados, tarifas en aumento y servicios deteriorados, la discusión volvió al centro de la escena pública a partir de una extensa entrevista radial que reunió a Alejandra Vázquez, presidenta de la Asociación Vecinal del barrio Santa Catalina, y a Manuel Pagliaroni, ex diputado provincial y ex concejal de la ciudad.
El eje del debate giró en torno a tres grandes preguntas: cómo se llegó a esta situación, quiénes son los responsables y qué caminos reales existen para salir de la crisis sin seguir castigando al vecino.
Elecciones, participación vecinal y un “adelanto”
Alejandra Vázquez confirmó que un sector de vecinos autoconvocados buscará participar en las próximas elecciones de la cooperativa, si finalmente se concretan. El grupo pretende hacerlo con la lista Celeste y Blanca N°10, la misma con la que intentaron competir en el proceso anterior, que terminó judicializado.
“Somos vecinos que creemos en la participación. La única manera de dejar de ser actores pasivos es involucrarnos”, sostuvo Vázquez. Según explicó, ya presentaron formalmente una nota solicitando información básica que aún no fue aclarada: padrón electoral, cronograma, cargos a elegir y requisitos para los candidatos.
La dirigente barrial recordó que en la elección anterior fueron excluidos sin explicación, a pesar de estar al día con la cooperativa. “Nunca supimos por qué nos dejaron afuera”, afirmó.
Intervenciones fallidas y una deuda que se multiplicó
Pagliaroni fue contundente al analizar el impacto de las intervenciones judiciales. Desde la audiencia pública de 2013 hasta hoy, lejos de ordenarse, la situación empeoró de forma dramática.
“La cooperativa pasó de una deuda ya preocupante a firmar un convenio por más de 130.000 millones de pesos con CAMMESA. Eso es absolutamente impagable”, afirmó.
El ex legislador calificó la intervención como “vergonzosa”, señalando que dejó como único saldo más deuda, aumentos tarifarios y ningún cambio estructural. Recordó que ya en 2013 se advertía sobre un convenio colectivo de trabajo inviable, que se lleva casi la totalidad de la recaudación mensual.
“El problema de fondo sigue siendo el mismo: una estructura de costos imposible y decisiones políticas que se fueron pateando para adelante”, explicó.
Tres interventores, ninguna solución
Durante la charla se repasó el paso de tres interventores en muy poco tiempo, todos con desenlaces irregulares:
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Un interventor proveniente de Buenos Aires que firmó el acuerdo con CAMMESA y renunció inmediatamente.
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Cristian Fraysse, designado pero que nunca llegó a asumir.
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Pablo Punta, integrante del organismo regulador, cuya designación fue cuestionada por incompatibilidad y que renunció tras pocas semanas.
“Cuando alguien asume y se va en dos semanas, es evidente que se encontró con una bomba que no quiso desactivar”, sostuvo Pagliaroni.
Vázquez coincidió y agregó que nadie explicó con claridad quién dio las directivas, ni por qué se comprometió a la cooperativa a un pago que ya se sabe imposible de cumplir.
Tarifas impagables y un barrio que se organiza para ayudar a jubilados
Desde su rol vecinal, Alejandra Vázquez describió el impacto directo de la crisis en los barrios. En Santa Catalina, explicó, los vecinos organizan eventos solidarios para ayudar a pagar las facturas de luz de los jubilados.
“Hoy un jubilado destina el 50% de la mínima a la luz y el resto a medicamentos”, detalló. Y remarcó que el problema no es solo el consumo eléctrico, sino los múltiples ítems anexos que encarecen la boleta.
“La gente paga la luz resignando dignidad. Deja de pagar otras cosas porque sabe que si no paga ahora, el mes que viene es peor”, afirmó.
Silencio político y responsabilidades institucionales
Uno de los puntos más críticos del debate fue el silencio del arco político. Pagliaroni cuestionó la falta de pronunciamiento del gobierno provincial, del municipal y de los concejales oficialistas.
“El principal responsable es el municipio, porque es el poder concedente de los servicios. Pero la provincia también tuvo un rol central en las intervenciones. No pueden hacerse los distraídos”, sostuvo.
Recordó que hace 20 años la cooperativa estaba saneada y que la deuda actual no solo incluye a CAMMESA, sino también compromisos millonarios con el gremio y con organismos fiscales.
Vázquez coincidió y fue más directa: “El silencio es signo de responsabilidad compartida. No hay ningún color político que salga ileso de esto”.
El rol del gremio: “un negocio paralelo”
Tanto Vázquez como Pagliaroni dedicaron un tramo central de la entrevista al rol del sindicato de Luz y Fuerza, al que señalaron como un actor clave en el desbalance financiero.
Pagliaroni explicó que más del 10% de la masa salarial va directamente al gremio, y que el convenio colectivo fue diseñado claramente a su medida. “Ese convenio es leonino, lo escribió el gremio”, afirmó.
Vázquez aclaró que no tiene nada contra los trabajadores, pero sostuvo que el sindicato también debe asumir que, si la cooperativa colapsa, pierde su fuente laboral. “No puede ser que el único fusible sea siempre el bolsillo del vecino”, remarcó.
Concurso preventivo, municipalización y escenarios posibles
Entre las alternativas planteadas, Pagliaroni propuso avanzar hacia un concurso preventivo, para poner “blanco sobre negro” la situación real de la cooperativa, verificar deudas y evaluar su viabilidad.
“La cooperativa hoy no sabe exactamente en qué estado está”, aseguró. Advirtió que, si no es viable, los servicios deberán ser garantizados por otro actor, posiblemente el municipio.
Vázquez planteó abiertamente la municipalización como alternativa concreta: “Si la cooperativa no funciona, el municipio debe hacerse cargo. Es el poder concedente”.
Pagliaroni coincidió en que no es una solución mágica, pero sí una opción real. “Tal vez no sea más eficiente, pero seguro será más barata”, sostuvo, señalando que bajo gestión municipal debería revisarse el régimen laboral.
Deuda con CAMMESA: legítima, pero mal negociada
Ambos coincidieron en que la deuda con CAMMESA es legítima, porque se trata del principal insumo de la cooperativa. Sin embargo, cuestionaron duramente la forma en que fue renegociada.
“Una financiación al 50% de interés con una inflación del 30% es ilógica”, sostuvo Pagliaroni, quien habló de posible mala praxis del interventor.
Vázquez fue más contundente: “Si el interventor iba a firmar y se iba, ¿para qué le pagamos viajes, hoteles y viáticos? Con eso se podría haber pagado una cuota”.
Servicios colapsados y riesgo para el futuro de la ciudad
La crisis no es solo financiera. Los problemas de mantenimiento ya generan consecuencias visibles: caños rotos, falta de agua, obras inconclusas y servicios sin inversión.
Pagliaroni advirtió que Trelew ya no puede garantizar factibilidad de servicios para nuevos emprendimientos, lo que agrava la crisis económica de la ciudad.
“Sin servicios, no hay desarrollo posible”, afirmó.
¿Debe haber sanciones?
Sobre el cierre, Pagliaroni sostuvo que debe haber sanciones claras para quienes tomaron decisiones irresponsables.
“No puede ser que alguien firme una deuda de 130 mil millones, se vaya y no pase nada”, afirmó. Propuso sanciones administrativas y la inhabilitación para ejercer cargos en la cooperativa.
Vázquez coincidió en que la falta de consecuencias es parte del problema estructural.





