Testino: crecen los casos vinculados al consumo de cocaína en Trelew
Gravísimo: Sofía Testino advirtió por el aumento de problemas de salud mental y la presencia de cocaína entre adolescentes de Trelew desde edades cada vez más tempranas
Mirá la entrevista completa al final de la nota.
La médica pediatra describió un cambio en las situaciones que están llegando a la atención pediátrica en Trelew. En una entrevista con Rodrigo Mansilla en el ciclo Hoy Hay Charla, por YouTube en @rodrigomansillanoticias, habló del crecimiento de consultas e internaciones atravesadas por problemas de salud mental, autolesiones y consumo de sustancias. Señaló que ya observan casos desde los 11 años y planteó la necesidad de fortalecer las redes de contención para niños y adolescentes.
La médica pediatra Sofía Testino (MP 2618) puso el foco sobre una problemática que comenzó a ocupar un lugar cada vez más importante en la atención de niños y adolescentes: los problemas de salud mental, las autolesiones y el consumo de sustancias desde edades tempranas.
Durante una entrevista con Rodrigo Mansilla en el ciclo Hoy Hay Charla, Testino describió lo que actualmente observa tanto en el ámbito hospitalario como en el consultorio privado y explicó que las situaciones que llegan a Pediatría muestran una complejidad diferente a la de años anteriores.
“Está empezando a haber mucha complicación con la salud mental”, señaló.
Según explicó, durante este invierno disminuyó considerablemente la cantidad de internaciones vinculadas con patologías respiratorias propias de la época, mientras comenzaron a tener mayor presencia cuadros atravesados por situaciones sociales y de salud mental.
“Estamos viendo muchos casos que tienen mucha complicación social”, indicó. Entre ellos mencionó niños y adolescentes con consumo de sustancias, autolesiones y problemas de salud mental que requieren intervenciones que exceden la atención estrictamente pediátrica.
Consumo desde los 11 años
Uno de los datos que surgió durante la entrevista fue la edad en la que los profesionales ya comienzan a encontrarse con situaciones de consumo.
“Desde los 11”, respondió Testino al ser consultada sobre la franja etaria.
La pediatra explicó que inicialmente comenzaron a observar con mayor frecuencia consumo de marihuana, pero que durante los últimos dos o tres años también empezó a aparecer cocaína.
“El tema de la cocaína es una cosa de los últimos dos o tres años”, sostuvo.
En algunos pacientes que llegan intoxicados, agregó, los estudios detectan incluso el consumo combinado de ambas sustancias.
Testino señaló además que el acceso a las drogas aparece, según los relatos que reciben de los propios adolescentes, con una facilidad que preocupa a los profesionales. Mencionó contactos mediante redes sociales, mecanismos de entrega y hasta pagos electrónicos.
Para la médica, esta situación obliga a evitar explicaciones únicas. No se trata solamente de una cuestión sanitaria, familiar o de seguridad. “Es múltiple”, definió.
Autolesiones y una demanda diferente para Pediatría
Otro de los fenómenos que Testino destacó fue la presencia de autolesiones. “Las autolesiones es impresionante, es constante”, sostuvo durante la entrevista en el podcast Hoy Hay Charla.
La pediatra explicó que detrás de esas situaciones pueden aparecer diferentes factores: bullying, problemas familiares, dificultades para encontrar expectativas hacia el futuro, consumos y falta de espacios de contención.
Incluso relató que encuentran adolescentes de 13 o 14 años que llevan tiempo fuera del sistema educativo.
Ese escenario modifica también la dinámica de las internaciones. Mientras una bronquiolitis, una neumonía u otra enfermedad respiratoria tiene un tratamiento y una evolución médica relativamente previsible, una internación atravesada por consumo, autolesiones, problemas familiares o padecimientos de salud mental requiere una respuesta mucho más amplia.
“Ya no es de manejo del pediatra”, explicó Testino.
Para abordar esos casos se necesitan equipos multidisciplinarios y una articulación entre diferentes áreas. Salud, servicios sociales, educación y Justicia pueden formar parte de una misma intervención.
El problema, según planteó, es que la disponibilidad de profesionales no alcanza para responder a la demanda existente. “No contamos con la cantidad de profesionales que necesitamos para poder atender a las necesidades que hay hoy”, advirtió.
El hospital busca dimensionar el fenómeno
Testino fue prudente respecto de la cantidad concreta de casos. Explicó que el hospital está trabajando en la elaboración de estadísticas a partir del sistema de historia clínica digital, lo que permitirá contar próximamente con información más precisa.
Esos datos serán presentados posteriormente en encuentros profesionales.
Por ahora, lo que existe es una preocupación surgida de la práctica cotidiana y de un fenómeno que, según indicó, también está siendo observado en otros lugares del país.
La problemática ya viene formando parte de las discusiones dentro de la Sociedad Argentina de Pediatría y estará presente en próximos encuentros profesionales, entre ellos el Congreso Argentino previsto para septiembre en Buenos Aires y otro congreso de la filial Patagonia Andina que se realizará en noviembre en Esquel.
“Es tirarle la pelota a los pibes”
Durante la charla, Testino también cuestionó una explicación que suele aparecer cuando se habla de los adolescentes actuales: definirlos como una “generación de cristal” o atribuir sus problemas a una supuesta menor tolerancia a la frustración.
“A mí me parece que eso es tirarle la pelota a los pibes”, respondió.
Para la pediatra, esa mirada termina colocando sobre los adolescentes una responsabilidad que también debe ser discutida entre los adultos.
“No me gusta cuando se habla de los adolescentes como siendo ellos los culpables de lo que está pasando. Me parece que es un reduccionismo que no es real”, expresó.
Testino recordó que muchos de los adolescentes actuales atravesaron la pandemia durante años importantes de su infancia, con aislamiento y una creciente presencia de dispositivos digitales. A eso sumó las dificultades económicas de las familias y la pérdida o debilitamiento de espacios de contención.
“Yo creo que no es que no tienen ganas, sino que no tienen oportunidades”, resumió.
Redes sociales, pantallas y apuestas
La pediatra incluyó dentro de este escenario el papel que ocupan actualmente las pantallas y las redes sociales.
Explicó que en edades más tempranas vienen observando dificultades de aprendizaje y atención que pueden estar relacionadas, entre otros factores, con el uso intensivo de dispositivos, la falta de juego y menores posibilidades de sostener la atención.
En adolescentes aparecen además otros riesgos asociados a los contenidos que circulan en las plataformas.
Testino mencionó desafíos en redes que promueven conductas peligrosas y sostuvo que los adultos necesitan involucrarse en lo que niños y adolescentes hacen con sus dispositivos.
También incorporó otra problemática: las apuestas. Advirtió que existen chicos involucrados en apuestas que pueden terminar endeudándose y buscando posteriormente distintas formas de conseguir dinero.
Frente a esa realidad, Testino reivindicó espacios tradicionales de socialización: compartir con amigos, practicar deportes, leer, jugar, disfrutar de la naturaleza y generar experiencias fuera de las pantallas.
Una problemática que excede al sistema sanitario
La descripción realizada por Testino durante Hoy Hay Charla muestra que aquello que finalmente llega a una guardia o termina en una internación puede ser solamente una parte visible de situaciones mucho más amplias.
Consumo, autolesiones, salud mental, dificultades familiares, abandono escolar, redes sociales, apuestas y falta de espacios de contención pueden aparecer vinculados dentro de una misma historia.
Por eso, para la pediatra, la respuesta tampoco puede quedar exclusivamente en manos de los profesionales de la salud.
“Necesitamos toda una red de complejidad”, señaló.
Y en ese punto ubicó también la responsabilidad de los adultos: acompañar, generar oportunidades y recuperar espacios para niños y adolescentes antes que reducir lo que ocurre a una supuesta fragilidad de las nuevas generaciones.
“Me parece que los adultos le hemos quitado el interés a muchas cosas, sobre todo a compartir con los chicos, sobre todo a estar preocupados o encima de los chicos, sobre todo a ser empáticos con ellos y acompañarlos y generar cosas para los chicos”, concluyó.





