Fattorello y el mural del Che
Marco Fattorello defendió su intervención sobre el mural del Che y reclamó una reforma profunda de las universidades públicas
El docente universitario sostuvo que existe un fuerte sesgo ideológico en las casas de altos estudios, cuestionó el funcionamiento de los centros de estudiantes, denunció mecanismos de «cancelación» contra docentes y afirmó que su objetivo es impulsar una «batalla cultural» para recuperar la neutralidad política de las universidades. También respaldó una reforma basada en el mérito y pidió prohibir la militancia partidaria dentro de las instituciones educativas.
Mirá el programa completo de «Alguien tienen que querer» al final de la nota.
La intervención sobre un mural de Ernesto «Che» Guevara en la sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco generó una fuerte repercusión en todo el país y colocó a Marco Fattorello en el centro del debate público.
El docente universitario, violinista e influencer fue entrevistado en el programa «Alguien tiene que querer», conducido por Rodrigo Mansilla en YouTube, donde explicó las razones de aquella acción, profundizó sus críticas al sistema universitario argentino y sostuvo que las instituciones de educación superior necesitan una transformación estructural.
Durante casi una hora de conversación, Fattorello habló sobre adoctrinamiento, denuncias falsas, cultura de la cancelación, centros de estudiantes, financiamiento universitario, el rol de los gremios, la meritocracia y las reformas que considera necesarias para las universidades públicas.
«La utilización política de las universidades me indignó»
Al comenzar la entrevista, Fattorello explicó que su decisión de intervenir el mural no fue improvisada sino el resultado de una preocupación que, según afirmó, venía creciendo desde hacía tiempo.
Relató que comenzó observando situaciones similares en la institución donde trabaja, en General Roca, y que posteriormente, durante una visita a Trelew para reunirse con el docente Bruno Sani, terminó convencido de que existía un problema más profundo.
Según expresó, al ingresar a la universidad encontró una fuerte presencia de cartelería, murales y mensajes políticos que, desde su punto de vista, transformaban un espacio académico en un ámbito de militancia partidaria.
«Ese primer viaje derivó incluso en una denuncia de una docente de cursos de género que terminó con una restricción de acercamiento, pese a que ni siquiera había tenido contacto con ella», sostuvo.
El mural del Che y una acción «simbólica»
Fattorello explicó que decidió cubrir el mural del Che Guevara con los colores de la bandera argentina porque buscaba instalar una discusión pública sobre los símbolos presentes dentro de las universidades.
Aseguró que su intención nunca fue destruir una obra artística sino realizar una intervención de carácter simbólico.
Según relató, la repercusión fue inmediata y trascendió ampliamente a la ciudad de Trelew.
También cuestionó la decisión de las autoridades universitarias de restaurar el mural.
A su entender, esa respuesta constituyó una muestra del alineamiento ideológico que —según sostuvo— predomina en numerosas universidades públicas argentinas.
«Las universidades están tomadas por la política»
Uno de los conceptos que más repitió durante la entrevista fue que las universidades públicas argentinas se encuentran atravesadas por una fuerte presencia político-partidaria.
Desde su perspectiva, existe una utilización doctrinaria de las instituciones que se refleja tanto en los murales como en la cartelería, las actividades académicas y la participación de agrupaciones estudiantiles.
Fattorello afirmó que, en las universidades que recorrió, predominan referencias vinculadas al marxismo, al peronismo y a distintas expresiones de izquierda, mientras que —según dijo— no existe espacio para otros símbolos nacionales o para expresiones ideológicas diferentes.
Incluso comparó la sede Trelew con «Mordor», el escenario de la saga El Señor de los Anillos, para describir visualmente el nivel de cartelería política que, a su juicio, existe en el edificio universitario.
Críticas al funcionamiento de los centros de estudiantes
Otro de los puntos centrales de la entrevista estuvo relacionado con los mecanismos internos de participación estudiantil.
Fattorello cuestionó que los murales y otras expresiones políticas se definan mediante votaciones organizadas por centros de estudiantes.
Según sostuvo, esos espacios no representan a la totalidad del alumnado porque participan muy pocos estudiantes y las decisiones suelen tomarse mediante voto a mano alzada.
A su entender, esa modalidad desalienta la participación de quienes piensan diferente por temor a quedar expuestos frente a sus compañeros o docentes.
Por ese motivo afirmó que los resultados terminan reflejando únicamente la visión de determinados sectores políticos organizados.
La «cancelación» como uno de los principales problemas
Gran parte de la entrevista estuvo dedicada a desarrollar su concepto de «cancelación».
Fattorello aseguró que existen numerosos docentes universitarios que fueron desplazados de sus cargos por sostener posiciones diferentes a las predominantes dentro de determinadas instituciones.
En ese contexto mencionó su participación en el espacio Académicos contra Falsas Denuncias, integrado —según explicó— por profesores que consideran haber sido perjudicados por denuncias que califican como infundadas.
Afirmó que algunas de esas situaciones terminaron afectando profundamente la vida personal y profesional de quienes las atravesaron.
En su caso particular sostuvo que logró evitar ese proceso gracias a la utilización permanente de las redes sociales, donde decidió publicar en tiempo real todo lo que ocurría durante sus intervenciones y los conflictos que, según indicó, fue atravesando.
Denuncias falsas y cuestionamientos al sistema
Otro de los ejes abordados fue el tratamiento de las denuncias por violencia de género.
Fattorello manifestó su respaldo a iniciativas legislativas destinadas a sancionar las denuncias falsas y cuestionó el funcionamiento de los mecanismos actuales.
Durante la entrevista volvió a mencionar el caso de una docente de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, a quien señaló como responsable de denunciarlo en dos oportunidades durante sus visitas a Trelew.
Según relató, evitó cualquier tipo de confrontación directa porque conocía el escenario en el que se desarrollaban los hechos y prefirió registrar todo mediante videos para respaldar su posición.
Una «batalla cultural»
Consultado sobre las razones de sus intervenciones, Fattorello definió su actividad como parte de una «batalla cultural».
Explicó que considera insuficiente debatir únicamente a través de las redes sociales y sostuvo que decidió trasladar esa discusión al espacio público mediante acciones simbólicas.
Desde su perspectiva, cubrir un mural con la bandera argentina permitió instalar un debate que, de otro modo, no habría alcanzado semejante repercusión.
Durante la entrevista reiteró su rechazo a la figura del Che Guevara y sostuvo que la bandera argentina representa a la totalidad de los ciudadanos, mientras que los símbolos partidarios sólo expresan a determinados sectores políticos.
Reforma universitaria y meritocracia
En el tramo final de la entrevista, Fattorello planteó cuáles considera que deberían ser los principales cambios en la educación superior.
Entre otras cuestiones propuso eliminar la militancia partidaria dentro de las universidades, fortalecer los mecanismos de selección docente mediante concursos basados en el mérito y revisar la estructura académica de distintas carreras.
También cuestionó el peso que, según afirmó, tienen los gremios dentro del funcionamiento universitario y sostuvo que muchas carreras incorporan contenidos doctrinarios alejados de las necesidades laborales actuales.
Asimismo consideró necesario debatir el financiamiento universitario junto con el uso de los recursos, la estructura administrativa y el régimen de licencias docentes.
El caso Bruno Sancci
Fattorello también se refirió al docente Bruno Sancci, con quien mantiene una relación de amistad.
Destacó la actitud que, según expresó, tuvo durante los años en que atravesó distintos conflictos dentro de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y sostuvo que su caso representa uno de los ejemplos de los procesos de cancelación que denuncia.
En ese marco afirmó que en los próximos años podrían impulsarse reformas importantes en el sistema universitario argentino y consideró que muchas personas observan esos cambios con preocupación porque, según su visión, modificarían la forma en que actualmente funcionan las instituciones.
Una campaña para reemplazar el mural
Antes de finalizar la entrevista, el docente invitó a acompañar una campaña impulsada a través de la plataforma Change.org.
Indicó que la iniciativa, denominada «Patria en los Pasillos», busca reunir adhesiones para solicitar que el mural del Che Guevara sea reemplazado por una bandera argentina.
Según informó, al momento de la entrevista la petición ya había superado las 22.000 firmas y aseguró que la propia plataforma manifestó interés en acompañar formalmente la presentación de esa solicitud.
Un debate que trasciende un mural
La entrevista dejó en evidencia que la discusión abierta tras la intervención del mural excede ampliamente el hecho puntual ocurrido en Trelew.
Las declaraciones de Marco Fattorello plantean un debate sobre el rol de las universidades públicas, la convivencia de distintas expresiones políticas dentro de las instituciones educativas, el funcionamiento de los centros de estudiantes, la libertad de expresión y los mecanismos de selección y evaluación docente.
Más allá de las posiciones encontradas que sus afirmaciones generan, la repercusión nacional de la intervención y el intercambio producido durante la entrevista muestran que la discusión continúa instalada tanto dentro como fuera del ámbito universitario.





