Mülbayer sacude a la UCR: “Torres maneja el partido”

Mülbayer sacudió la interna radical: acusó a Torres de “manejar” la UCR y anticipó una fuerte disputa por el rumbo del partido

El expresidente de la UCR de Puerto Madryn, Sergio Mülbayer, habló con Rodrigo Mansilla en Alguien tiene que querer y lanzó durísimas definiciones sobre la relación del radicalismo con Ignacio Torres, la conducción de Gustavo Menna, las candidaturas para 2027 y el futuro político de Puerto Madryn. Aseguró que existe un sector que busca recuperar la identidad partidaria, cuestionó las posibles postulaciones de Gerardo Merino y Luis Juncos a la conducción provincial y adelantó que el próximo plenario podría modificar incluso la política de alianzas. Sobre una eventual candidatura de Ricardo Sastre en Madryn fue terminante: “Yo no lo votaría”.

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El radicalismo de Chubut se encamina hacia una discusión interna que podría exceder ampliamente la elección de sus próximas autoridades. Sergio Mülbayer, expresidente del Comité Departamental de la UCR de Puerto Madryn y actualmente afiliado y militante del partido, planteó que existe un profundo malestar con la conducción partidaria, cuestionó abiertamente la relación con el gobernador Ignacio Torres y anticipó que el próximo plenario podría convertirse en el escenario de una disputa por la identidad y las alianzas de la fuerza.

Mülbayer realizó estas declaraciones durante una entrevista con Rodrigo Mansilla en Alguien tiene que querer, por el canal de YouTube @rodrigomansillanoticias, donde sostuvo que actualmente existe un radicalismo provincial prácticamente sin voz propia.

“Hay un partido que está oculto, lo tienen escondido totalmente, donde no hay formación de opinión de lo que piensa el radicalismo partidario a nivel provincial”, afirmó. Para Mulbayer, los radicales que participan del Gobierno provincial terminaron políticamente alineados con Torres.

“El radicalismo lo está manejando Torres”

Uno de los momentos más fuertes de la entrevista apareció cuando se analizó la futura conducción de la UCR y la posibilidad de que el intendente de Trelew, Gerardo Merino, llegue a la presidencia partidaria.

Mülbayer hizo referencia a versiones sobre una eventual presidencia “testimonial” de Merino y consideró que solamente plantear esa posibilidad representa “una falta de respeto a todos los radicales”.

“Es una barbaridad. Ahí te das cuenta el concepto que tiene Nacho Torres del radicalismo. El radicalismo lo está manejando Torres”, disparó.

Según su interpretación, el problema no es exclusivamente del gobernador sino también de una estructura partidaria que permitió esa situación y que dejó de discutir internamente las decisiones políticas.

Incluso utilizó una metáfora particularmente dura para describir la relación entre funcionarios radicales y el mandatario provincial: sostuvo que quienes ocupan cargos dentro del Gobierno no deberían tener que hacer “lo que diga el capataz o el dueño de la estancia”, colocando en ese lugar a Torres.

Duras críticas a Menna

Las críticas también alcanzaron directamente al presidente de la UCR provincial y vicegobernador, Gustavo Menna.

Mülbayer sostuvo que el radicalismo necesita un presidente que vuelva a generar opinión política propia y cuestionó el grado de influencia que, según entiende, tiene Torres sobre la fuerza.

“Es más dueño él que nuestro presidente Menna. ¿Cómo puede ser esto?”, preguntó.

También aseguró que dentro del partido existe un nivel de descontento mayor al que públicamente se observa. Hacia el final de la entrevista afirmó que dirigentes que anteriormente estaban comprometidos con Menna actualmente están profundamente molestos.

“Hay gente que estaba muy comprometida con Menna y hoy no lo pueden ni ver”, afirmó, y ante la consulta sobre si estaban simplemente enojados agregó: “Más que enojados, se sienten defraudados”.

Merino o Juncos: “Es más de lo mismo”

Mulbayer tampoco mostró diferencias sustanciales entre Gerardo Merino y Luis Juncos si cualquiera de ellos terminara representando al sector oficialista en la disputa por la conducción provincial.

“Si Juncos es el candidato del oficialismo, es más de lo mismo”, aseguró.

Además, recordó que ya existían cuestionamientos internos a una eventual candidatura de Merino antes de la controversia por la modificación vinculada a las reelecciones partidarias. El planteo, explicó, era evitar nuevamente que la presidencia del partido quedara en manos de alguien que simultáneamente tiene responsabilidades ejecutivas.

Sobre el escenario futuro fue todavía más concreto. Consultado sobre qué ocurriría si finalmente la disputa quedara entre esos nombres, respondió: “Si es Merino, si es Juncos, todo va a seguir igual”, aclarando que se trataba de su opinión personal.
Pero Mülbayer fue más allá y sostuvo que, políticamente, a Merino “lo carnearon”.

“Lo hacen jugar, lo hacen ir a recorrer la provincia, un montón de cosas, y de pronto lo bajan”, señaló al analizar las versiones sobre un posible cambio de candidato.

Según su lectura, la controversia por la reelección partidaria indefinida terminó modificando un escenario que inicialmente parecía controlado por el oficialismo: “Fue la gota que colmó el vaso. Estaban subestimando a todos los radicales y hay gente del radicalismo que ya no se banca más esto”.

Un sector se organiza para disputar el partido

Mülbayer confirmó además que existe un grupo de radicales que mantiene reuniones y pretende llegar al plenario con una propuesta diferente.

“Hay un grupo importante de radicales que piensan como yo y que se están reuniendo”, reveló.

Para el ex titular de la UCR madrynense, allí no solamente deberá resolverse quién conduce el partido: también estará en discusión qué rumbo político adoptará el radicalismo y con quién construirá alianzas hacia 2027.

Su crítica al esquema actual fue contundente: “Una alianza como está no nos sirve para nada al partido porque tenemos al lado un tipo que es autoritario. O estás conmigo o no estás”.

También cuestionó que los legisladores radicales no hayan conformado un bloque propio en la Legislatura provincial.

“Puede haber sorpresas” con las alianzas

El planteo adquiere todavía mayor relevancia de cara a 2027 porque Mülbayer no dio por garantizada la continuidad del radicalismo dentro del actual esquema político provincial.

Aseguró que, si cambia la conducción partidaria, “va a haber muchas sorpresas”, incluso respecto de las alianzas electorales.

Mülbayer rechazó una alianza con La Libertad Avanza y también expresó profundas diferencias ideológicas con el PRO. Definió al radicalismo como una fuerza de “centro izquierda” y al PRO como un espacio “conservador de derecha”.

“¿Qué tenemos que hacer con el PRO?”, planteó.

Incluso dejó abierta una definición políticamente significativa: consideró posible explorar acuerdos con sectores del peronismo.

“Si vos te vas a lo que es ideológicamente, está mucho más cerca el peronismo con nosotros que nosotros con el PRO”, afirmó, mientras cuestionaba la posibilidad de volver a integrar un frente con Torres para convertirse, según sus palabras, en “el furgón de cola”.

Puerto Madryn y una definición contundente sobre Ricardo Sastre

La discusión provincial tuvo además un capítulo particularmente fuerte cuando la entrevista se trasladó a Puerto Madryn y a las versiones sobre el armado electoral de 2027.

Mülbayer cuestionó que desde el espacio provincial pueda terminar definiéndose una candidatura sin consultar previamente al radicalismo local.

“Ya nos pusieron el intendente. Torres nos puso un intendente en Madryn que es Ricardo Sastre”, sostuvo, aunque inmediatamente aclaró que no mantiene ningún problema personal con el exintendente. “Por lo menos vení a consultarlo. Me parece una cuestión de educación, de respeto”, agregó.

Según relató, cuando se conformó la mesa radical de Madryn se había discutido la necesidad de impulsar y disputar una candidatura propia. “Íbamos a poner un candidato, por lo menos lo íbamos a pelear”, recordó.

Ante la pregunta directa sobre si apoyaría una candidatura de Ricardo Sastre, Mülbayer respondió inicialmente que su intención es acompañar a un radical.

Luego fue todavía más categórico: “Yo no lo votaría”.

Aclaró nuevamente que no existe una cuestión personal con Sastre —incluso señaló que mantienen una buena relación— sino una diferencia de carácter político e ideológico. También sostuvo que respetaría institucionalmente una decisión que eventualmente adopte el partido, aunque eso no significaría acompañar personalmente esa candidatura.

“Antes de asumir ya estaban sumisos con Nacho Torres”

Mülbayer trasladó esa crítica al funcionamiento interno del radicalismo de Puerto Madryn. Recordó haber participado de la construcción de una lista de unidad cuyo propósito, según explicó, era “reivindicar al radicalismo, formar opinión y pensar como radicales”. Sin embargo, afirmó que esa expectativa rápidamente se frustró.

“Antes de asumir ya estaban sumisos con Nacho Torres”, lanzó.

“¿De qué radicalismo hablamos? ¿Queremos identidad como radicales o queremos ser sumisos?”, agregó, antes de calificar como “una vergüenza” la situación partidaria actual.

Pese a sus críticas, descartó abandonar la UCR. “Yo sigo peleando dentro del radicalismo. Yo soy radical. No voy a sacar los pies del plato”, remarcó.

El plenario, como punto de quiebre

Buena parte de las definiciones de Mulbayer confluyeron sobre un mismo acontecimiento: el próximo plenario radical.

Para el dirigente madrynense, allí podría definirse mucho más que un presidente partidario. Considera que estará en juego la continuidad del actual esquema político, la relación con Torres, las alianzas electorales y la posibilidad de que aparezca una corriente interna con mayor autonomía.

Incluso sugirió que la definición de la fecha y la sede podría influir en la capacidad de organización de los sectores opositores internos. Señaló que el oficialismo cuenta con una estructura superior y planteó la posibilidad de que una convocatoria con poco margen dificulte la movilización de delegados de toda la provincia.

“Hay que estar atentos a lo que va a hacer el plenario porque puede haber muchos cambios importantes”, advirtió.

Y colocó sobre la mesa un escenario que hasta hace poco parecía difícil de imaginar: una eventual ruptura política entre una parte del radicalismo y el frente encabezado por Ignacio Torres.

Mülbayer reivindicó el peso territorial e histórico de la UCR y dejó una frase dirigida al actual escenario de poder provincial: “Nosotros tenemos más de 130 años de historia. Nacho Torres ni había nacido cuando nació el radicalismo y hemos sobrevivido cuántas cosas”.

De esta manera, el dirigente de Puerto Madryn anticipó que el próximo encuentro partidario podría convertirse en uno de los debates internos más importantes de los últimos años. No solamente por quién ocupará la presidencia de la UCR de Chubut, sino porque detrás de esa elección aparece una discusión mucho más profunda: si el radicalismo continuará integrado al esquema político de Torres en las actuales condiciones o intentará recuperar autonomía, candidatos propios y una estrategia diferente para 2027.

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