Radicales Auténticos exigen «normalización» del partido
Referentes históricos de la UCR exigen «normalización» y marcan distancia con el Gobierno
En una dura Carta Abierta dirigida a la Mesa Directiva de la Unión Cívica Radical (UCR) y a la Convención Nacional, destacados dirigentes del partido —que se autodefinen por su «trayectoria» y «doctrina»— lanzaron un fuerte reclamo de normalización partidaria y criticaron la falta de coherencia frente a las políticas del actual gobierno libertario.
La misiva, que lleva las firmas de figuras históricas como Federico Storani, Juan Manuel Casella, Luis Alberto «Changui» Cáceres y Guillermo Tello Rosas, entre otros, advierte sobre un proceso de «precarización» que debilita derechos conquistados y pone en jaque la identidad del radicalismo.
Los chubutenses que forman parte de los «Radicales Auténticos» son el senador mandato cumplico, Mario Cimadevilla -en la foto, de 2025, es el primero de izquierda a derecha-; y el dirigente, Gabriel Caneo.
Un diagnóstico crítico de la realidad económica y social
Los firmantes expresaron que no pueden permanecer como «espectadores pasivos» ante un panorama que consideran crítico para millones de argentinos. Entre los puntos más destacados de su denuncia se encuentran:
Crisis en el sector privado: Alertan sobre el cierre de aproximadamente 20.000 empresas en el último año y el «ahogo financiero» a las PyMEs.
Precarización laboral: Señalan la pérdida de miles de puestos de trabajo formales y critican que el aumento de monotributistas no compensa la caída del empleo asalariado.
Iniquidad fiscal: Denuncian la baja de impuestos a «grandes fortunas» y autos de alta gama, mientras se aplican nuevos blanqueos para evasores y la clase media alta.
Prioridades presupuestarias: Cuestionan el aumento de fondos para seguridad e inteligencia por encima de la educación, la salud y la producción.
El pedido de «intransigencia» a la conducción
La carta hace un llamado directo a las autoridades partidarias para que hagan cumplir la Carta Orgánica. Según los referentes, los bloques parlamentarios tienen la obligación de impulsar el programa de gobierno aprobado por el partido y no actuar por intereses personales.
«Cuando el radicalismo se aparta de su doctrina, se desdibuja, pero cuando la honra, vuelve a ser esperanza», sostiene el texto en uno de sus fragmentos más contundentes.
Incluso, sugieren que se debe evaluar la composición de los bloques legislativos, proponiendo despojar de representación a aquellos legisladores que no sigan los lineamientos doctrinarios de la UCR.
Juventud y futuro
Hacia el final del documento, los dirigentes se dirigen a la Juventud Radical, a la que le solicitan «intransigencia ética» y que funcione como una conciencia crítica interna. El objetivo final, según plantean, es debatir un programa propio que marque las «enormes diferencias» con la administración actual y recupere el «legado social» que dio identidad al partido.


