Trelew: más de DE $3.842 millones siguen en la calle

Trelew tiene más de $3.842 millones todavía en la calle tras el cierre del plan de regularización

El Municipio incorporó $6.724 millones a planes de pago, pero sólo había cobrado efectivamente $2.864 millones al 31 de agosto. Más de la mitad del monto seguía pendiente, los grandes deudores concentran buena parte de la deuda y 216 planes financiados no habían registrado ningún pago.

El cierre del Plan Integral de Regularización de la Municipalidad de Trelew dejó una fotografía mucho más compleja que la cantidad de vecinos que ingresaron al sistema.

Entre el 20 de mayo y el 31 de agosto de 2026, durante 104 días, se generaron 7.164 planes de pago, correspondientes a 4.879 titulares distintos y 6.885 cuentas imponibles.

El monto total incorporado al programa alcanzó los $6.724.238.575,10.

Pero de ese total, al cierre, el Municipio había recaudado efectivamente $2.864.554.638, equivalente al 42,6%. El resto seguía afuera de las arcas municipales: $3.842.686.489, el 57,1% del total regularizado, continuaba pendiente de cobro. Ese es el principal dato económico que deja el informe.

No se trata solamente de cuánto se incorporó a planes, sino de cuánto dinero todavía depende de que los contribuyentes cumplan las cuotas comprometidas.

El cierre del plan deja además una advertencia de cara a la próxima Tarifaria Municipal: si una parte importante de los contribuyentes ya tiene dificultades para cumplir con sus obligaciones y más de $3.842 millones regularizados todavía permanecen pendientes de cobro, cualquier nuevo aumento debería ser analizado con cautela.

La discusión no pasa solamente por cuánto necesita recaudar el Municipio, sino también por cuánto puede pagar efectivamente la comunidad. En un contexto económico complejo, elevar las tasas sin considerar la capacidad real de pago podría terminar profundizando la mora y deteriorando aún más la cobrabilidad.

Más de $3.842 millones que todavía no ingresaron

En términos concretos, al 31 de agosto Trelew tenía más de $3.842 millones todavía en la calle.

Esa suma no había sido cobrada y estaba asociada principalmente a planes financiados.

El propio documento diferencia claramente dos situaciones:

  • planes cancelados al contado;
  • planes en cuotas.

Los primeros fueron 5.779, equivalentes al 80,7% del total de planes, y representaron $2.456,6 millones.

Ese dinero fue abonado completamente. Pero los planes financiados fueron apenas 1.385, el 19,3% del total, y sin embargo concentraron $4.267,6 millones, es decir, el 63,5% de todo el monto regularizado.

De esos $4.267,6 millones, hasta el corte sólo se habían cobrado $407,9 millones. La tasa de cobro dentro de los planes financiados era de apenas 9,6%.

La diferencia entre ambos universos es enorme: la mayoría de los planes fueron saldados de una sola vez, pero la mayor parte del dinero quedó atada a obligaciones futuras.

Los grandes deudores están concentrados en los planes financiados

El informe también describe el perfil de quienes eligieron cuotas.El ticket promedio de un plan de contado fue de $425.099, con una mediana de $210.100. En cambio, el ticket promedio de los planes financiados fue de $3.081.294, con una mediana de $837.495.

Es decir, en promedio, quien financió debía alrededor de siete veces más que quien pudo cancelar al contado. Ese dato ayuda a entender por qué apenas 1.385 planes concentran casi dos tercios del dinero.

El 5% de los planes concentra casi el 60% de toda la deuda regularizada

Otro dato fuerte del informe es la concentración. El 5% de los planes más grandes explica el 58,5% de todo el monto regularizado. Y si se toma sólo el 1% de mayor valor, ese pequeño grupo concentra el 38,1% del total.

El plan individual más alto alcanzó los $171,2 millones. Esto implica que el resultado futuro del plan no depende solamente de miles de pequeños contribuyentes.

Una porción reducida de grandes deudores puede definir una parte muy importante de lo que finalmente termine cobrando el Municipio.

216 planes financiados no habían pagado ni una cuota

El informe incorpora además una señal de alerta específica. Al 31 de agosto había 216 planes en cuotas sin ningún pago registrado, ni siquiera anticipo.

Representaban el 15,6% de todos los planes financiados.

El propio documento los identifica como casos candidatos a intimación o caducidad. Esto significa que una parte de los acuerdos ya mostraba problemas de cumplimiento al momento mismo de cerrarse formalmente el programa.

Sólo 1.840 cuotas pagas entre los planes financiados

La situación aparece todavía más clara al observar las cuotas.

El sistema contabilizó 23.700 cuotas comprometidas.

De ellas, 7.619 figuraban como pagas, el 32,1%, y 16.081 aparecían pendientes o impagas, equivalentes al 67,9%. Pero esa cuenta general incluye los 5.779 pagos únicos de los planes de contado.

Si se mira únicamente el universo financiado, la situación es más exigente: se habían pagado 1.840 cuotas sobre 17.921 comprometidas. Eso representa apenas el 10,3%.

El resto, 16.081 cuotas, permanecía pendiente de vencer o impago. Por eso, buena parte del resultado del plan todavía no estaba definida.

Ingresos Brutos concentra la mayor deuda y tiene la peor cobrabilidad entre los grandes rubros

El informe también permite observar dónde está concentrada la deuda. El rubro más voluminoso es Ingresos Brutos.

Se generaron 669 planes por $2.682,2 millones. Sin embargo, sólo se habían cobrado $452,5 millones.

La cobrabilidad fue de apenas 16,9%. Es el dato más sensible por monto.

Aunque no es el tributo con mayor cantidad de planes, sí concentra la mayor cantidad de dinero regularizado y una tasa de cobro muy baja.

Eso significa que una parte muy importante del dinero todavía en la calle está vinculada a contribuyentes de Ingresos Brutos.

Comercio también muestra baja recuperación

El segundo foco de atención aparece en Comercio. Hubo 215 planes, por un total regularizado de $900,6 millones. De ese monto se habían recaudado $263,9 millones.

La cobrabilidad alcanzó sólo el 29,3%.

Sumados Ingresos Brutos y Comercio, ambos rubros concentran una parte considerable del monto todavía pendiente.

El propio informe municipal señala que focalizar el cobro en estas dos categorías puede maximizar el recupero futuro.

Rodados fue el rubro con mayor cobrabilidad

El comportamiento fue diferente en Rodados. Se generaron 3.622 planes, la mayor cantidad entre todas las categorías.

El monto regularizado fue de $1.474,6 millones y el cobro efectivo llegó a $1.122,3 millones.

La cobrabilidad fue de 76,1%.

También tuvo un comportamiento relativamente alto el impuesto Inmobiliario. Se registraron 2.527 planes, por $1.617,8 millones, de los cuales se cobraron $995,5 millones. La tasa de cobrabilidad fue de 61,5%.

Infracciones, obras particulares y ocupación de vía pública

El informe también incluye rubros de menor volumen. En Infracciones se generaron 108 planes, por $47,2 millones, con una recaudación de $28,4 millones y una cobrabilidad de 60,2%.

En Obras Particulares hubo 19 planes, por $1,6 millones, cobrados en su totalidad.

En Ocupación de Vía Pública se registraron 3 planes, por aproximadamente $300 mil, también cobrados al 100%.

Finalmente, aparece Industria, con un solo plan y sin impacto significativo en términos monetarios.

Agosto concentró más del 40% de toda la recaudación

El comportamiento mensual también muestra una aceleración muy marcada hacia el cierre.

  • En mayo ingresaron $237,1 millones, mediante 510 pagos.
  • En junio, $668,7 millones, con 1.631 pagos.
  • En julio, $774,5 millones, con 2.057 pagos.
  • Y en agosto, $1.184,2 millones, a través de 2.750 pagos.

Sólo agosto representó el 41,3% de todo lo cobrado durante el plan.

El informe atribuye ese salto a tres elementos:

  • la proximidad del cierre del programa;
  • la campaña de difusión;
  • el envío de correos de notificación de deuda a más de 10.000 vecinos.

Esto muestra que una parte importante de la recaudación llegó en los últimos días y semanas.

Sólo uno de cada diez planes fue realizado online

Otro eje del informe es el canal utilizado para adherirse. De los 7.164 planes, 677 fueron generados completamente online. Representan apenas el 9,5% del total.

Por esa vía se regularizaron $1.010,8 millones, el 15% del monto total, y se cobraron $213,5 millones.

En cambio, 6.487 planes, el 90,5%, se realizaron de forma presencial con intervención de un agente municipal.

Ese canal concentró $5.713,4 millones regularizados y $2.651,1 millones recaudados.

Los planes online tenían montos más altos

Aunque la autogestión representó una fracción menor de los trámites, los montos promedio fueron mayores. El ticket promedio online fue de $1.493.042. El presencial fue de $880.754.

Esto muestra que quienes utilizaron el sistema digital tendieron a regularizar deudas de mayor tamaño.

Cómo se pagó al contado

El informe también detalla los medios de pago utilizados en los 5.779 planes de contado.

  • La tarjeta de crédito concentró el mayor monto: $957,8 millones, el 39%.
  • Le siguió el efectivo, con $870,5 millones, el 35,4%.
  • La tarjeta de débito aportó $599,3 millones, el 24,4%.
  • Los cheques representaron apenas $29 millones, equivalente al 1,2%.

En cantidad de operaciones, hubo:

  • 1.602 pagos con tarjeta de crédito;
  • 2.137 en efectivo;
  • 2.032 con débito;
  • 8 mediante cheque.

El dato residual: casi $17 millones todavía sin conciliación definitiva

El informe incorpora además una aclaración metodológica que no debería pasar inadvertida.

Entre lo recaudado y lo impago se contabilizan $6.707.241.127,18. La diferencia respecto del total regularizado deja un residual de $16.997.447,92, equivalente al 0,25%.

Según el documento, corresponde a anticipos de planes en cuotas todavía no confirmados o rendidos al momento del corte.

Es decir, tampoco todo el monto regularizado estaba completamente conciliado al cierre.

972 titulares tenían más de un plan

Otro dato que surge de las notas metodológicas es que los 4.879 titulares no equivalen a la misma cantidad de planes ni de objetos imponibles.

El sistema contabilizó 6.885 cuentas, porque un mismo contribuyente podía regularizar más de una obligación.

De hecho, 972 titulares gestionaron más de un plan. Esto también ayuda a dimensionar la concentración real del programa.

Qué impacto tiene tener más de $3.842 millones pendientes

El dato central no es menor para las finanzas municipales.

Más de $3.842 millones todavía por cobrar implica que el Municipio no puede considerar ese monto como ingreso disponible mientras no se produzcan efectivamente los pagos.

En términos fiscales, regularizar una deuda genera un compromiso de pago, pero no equivale a tener el dinero en caja.

Por eso, el impacto futuro dependerá de la continuidad de los pagos. Si los planes se cumplen, el Municipio irá incorporando recursos gradualmente.

Si una parte cae en mora, caduca o deja de abonarse, una fracción del monto que hoy figura como regularizado puede no convertirse en recaudación efectiva en los plazos previstos.

Y ahí aparecen dos focos especialmente sensibles: Ingresos Brutos, donde sólo se había cobrado el 16,9%, y los grandes planes financiados, que concentran una parte sustancial de la deuda.

El verdadero resultado se conocerá con el tiempo

El informe de cierre ofrece, en definitiva, dos números muy distintos. Por un lado, $6.724 millones regularizados. Por otro, $2.864 millones efectivamente cobrados. Entre ambos hay una brecha de más de $3.842 millones.

Por eso, el cierre del programa no permite todavía conocer cuánto dinero terminará recuperando realmente Trelew.

El resultado final dependerá de lo que ocurra con las 1.385 financiaciones vigentes, las 16.081 cuotas todavía pendientes o impagas, los 216 planes que ya no registraban ningún pago y, especialmente, el comportamiento de los grandes deudores. El plan terminó el 31 de agosto.

El dato debe leerse también en el contexto de la dura situación socioeconómica que atraviesa Trelew, marcada por dificultades en el mercado laboral, pérdida de poder adquisitivo y una fuerte presencia de hogares bajo la línea de pobreza e incluso de indigencia.

Ese escenario impacta de manera directa en la capacidad de muchas familias para sostener sus obligaciones corrientes: cuando los ingresos no alcanzan para cubrir alimentos, servicios, alquileres y gastos esenciales, el pago de impuestos y tasas municipales suele quedar relegado. En ese marco, el volumen de deuda acumulada y la necesidad de recurrir a planes de regularización no pueden analizarse únicamente desde la conducta del contribuyente, sino también como un reflejo de una economía local con serias dificultades para sostener el cumplimiento regular de sus obligaciones.

La información también deja un desafío político para la propia gestión municipal. Si más de la mitad del monto regularizado todavía no fue efectivamente cobrado y existen rubros con niveles de recuperación particularmente bajos —como Ingresos Brutos, con apenas 16,9%, o Comercio, con 29,3%—, el problema no parece limitarse solamente a la existencia de deuda, sino también a la capacidad real de pago de una parte de los contribuyentes. En ese contexto, la discusión sobre la próxima Tarifaria Municipal debería necesariamente contemplar este escenario: aumentar tasas sobre una base de contribuyentes que ya muestra dificultades para cumplir puede terminar profundizando la mora en lugar de mejorar la recaudación.

El dato de los $3.842,7 millones todavía pendientes de cobro, equivalentes al 57,1% del monto regularizado, expone además que el desafío para el Municipio no pasa únicamente por fijar nuevos valores, sino por determinar hasta qué punto esos valores son efectivamente pagables. Si a eso se suma la delicada situación socioeconómica de Trelew, con problemas de empleo, pobreza, indigencia y pérdida de poder adquisitivo, aparece una pregunta inevitable de cara a la próxima discusión tarifaria: ¿hay margen para nuevos aumentos sin deteriorar todavía más la cobrabilidad?

La gestión municipal tendrá allí una tensión concreta. Necesita sostener ingresos para financiar servicios y funcionamiento, pero al mismo tiempo los propios números del plan muestran que subir nominalmente una tasa no garantiza recaudar más si una porción creciente de los vecinos, comerciantes o contribuyentes no puede pagarla. Incluso dentro de los planes financiados, apenas se había cobrado el 9,6% del monto comprometido al cierre, y 216 planes no registraban ningún pago.

Por eso, el cierre del plan puede convertirse en un antecedente importante para el debate de la próxima Tarifaria. Más que discutir únicamente cuánto deberían aumentar las tasas, el Concejo Deliberante y el Ejecutivo deberán evaluar cuánto puede soportar realmente el contribuyente, qué impacto tendría un nuevo incremento sobre la mora y si una presión tributaria mayor podría terminar reduciendo, en los hechos, la base de quienes efectivamente pagan.

Compartir nota:

Mail Icon

Suscribite a nuestro Newssletter