«El guanaco ya no es el único problema»
Luján advirtió que el problema ya no es solo el guanaco: «La Patagonia se está quedando sin productores»
El presidente de la Federación Rural del Chubut aseguró que el crecimiento descontrolado de la fauna silvestre acelera el abandono de campos y el éxodo hacia las ciudades. La advertencia cobra mayor relevancia si se considera que casi nueve de cada diez productores ovinos de Chubut tienen menos de 1.000 animales.
En diálogo con Rodrigo Mansilla en el programa «Alguien Tiene que Querer», que se emite por YouTube, el presidente de la Federación Rural del Chubut, Osvaldo Luján, sostuvo que el crecimiento de la fauna silvestre dejó de ser únicamente un problema ambiental para transformarse en una amenaza para la producción y la permanencia de familias rurales en el interior provincial.
La preocupación del dirigente coincide con un reciente informe elaborado con datos de SENASA–RENSPAS, difundido por Vibra News, que muestra la fragilidad de la estructura productiva ovina de Chubut. El estudio revela que el 88,5% de los productores posee menos de 1.000 ovejas, es decir, casi nueve de cada diez establecimientos corresponden a pequeños productores. Sin embargo, la mayor parte del stock ovino permanece concentrada en un reducido grupo de explotaciones de gran escala.
Ese escenario, según Luján, hace que el impacto del avance de los guanacos, pumas, zorros y jabalíes recaiga especialmente sobre quienes tienen menor capacidad económica para absorber pérdidas.
«Cada vez vemos más campos abandonados, más gente trasladándose del interior a las ciudades y se van perdiendo fuentes de trabajo», afirmó.
El dirigente aclaró que el aprovechamiento comercial del guanaco, como ocurre parcialmente en Santa Cruz con la carne y la fibra, puede ayudar, pero sostuvo que «es un paliativo» y que el problema requiere una política integral de manejo de fauna.
Aunque reconoció que Chubut no dispone de un relevamiento tan preciso como el realizado en Santa Cruz —donde un estudio estimó cerca de dos millones de guanacos— aseguró que cualquier productor puede comprobar el crecimiento de la población simplemente recorriendo las rutas provinciales.
Según explicó, ya no se observan pequeños grupos de animales sino manadas de decenas e incluso cientos de ejemplares dentro de establecimientos productivos. Además, padecen el incremento de predadores como el puma y por especies invasoras como el jabalí.
«No queremos eliminar al guanaco»
Luján remarcó que el planteo del sector rural no busca erradicar la especie sino administrar su crecimiento.
Recordó que décadas atrás existían mecanismos de aprovechamiento que contribuían indirectamente al control poblacional y sostuvo que hoy esa discusión debería retomarse bajo criterios sanitarios y ambientales.
Incluso señaló que actualmente existe consumo informal de carne de guanaco en Chubut, pero sin controles bromatológicos, por lo que consideró que una regulación también permitiría mejorar las condiciones sanitarias.
Respecto de la posibilidad de exportar carne de guanaco, indicó que Santa Cruz realizó intentos años atrás sin éxito y que actualmente el desarrollo se concentra principalmente en el mercado interno, especialmente en localidades turísticas como El Calafate.
Para el dirigente, el principal obstáculo continúa siendo la ausencia de decisiones políticas.
A su entender, los gobiernos suelen enfrentar mayor presión de organizaciones ambientalistas que del propio sector productivo, lo que demora cualquier definición sobre el manejo de la fauna. Esa situación, afirmó, termina perjudicando tanto a los productores como al desarrollo económico del interior provincial.
La advertencia del dirigente se produce en un contexto donde Chubut concentra cerca de tres millones de ovejas y es la provincia con mayor cantidad de productores ovinos de la Patagonia, aunque la enorme mayoría pertenece al segmento de pequeña escala, precisamente el más expuesto a cualquier incremento de costos o pérdidas productivas.





