Pagliaroni: «El radicalismo se fue al pasto»
Manuel Pagliaroni, sin filtro: «El radicalismo va camino a ser un PACH» y confirma la fuga hacia La Libertad Avanza
El ex diputado provincial y titular de la agencia Trelew de ANSES habló extensamente en «HOY HAY CHARLA» con Rodrigo Mansilla. Habló de la reelección indefinida, del rol de Gustavo Menna, del golpe a Sergio Guajardo, cruzó al dirigente Leonardo Ferrelli, confirmó que sigue afiliado al radicalismo «por ahora» y anticipó el mapa político de Chubut de cara a 2027.
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En una entrevista extensa por el ciclo HOY HAY CHARLA, que se emite por el canal de YouTube @rodrigomansillanoticias, Manuel Pagliaroni —ex diputado provincial y hoy titular de la agencia Trelew de ANSES— hizo un repaso durísimo de la interna radical a partir de la votación que habilitó la reelección indefinida de intendentes y jefes comunales en Chubut, y dejó definiciones filosas sobre su propio futuro político.
«Son simplemente empleados del poder»
Pagliaroni fue categórico al analizar la votación de los diputados radicales, con Gustavo Menna a la cabeza en su rol de vicegobernador: «Todos estos radicales que señalaban con el dedo a todo el mundo (…) terminan votando algo absolutamente en las antípodas de lo que el radicalismo ha venido pregonando.» Y agregó: «Lo único que los motiva, lejos de ser lo ideológico, los programas de gobierno, es el hecho de tener un sueldo en el Estado (…) son simplemente empleados del poder. Creo que es la única definición que les cabe».
Consultado sobre si el radicalismo, en otro contexto, hubiera respaldado una medida semejante, no dudó: «Jamás, jamás, no lo hace en ninguna parte del país».
El espejo de Formosa y las «pequeñas Formosas»
El dirigente recordó que tanto la Constitución Nacional como la Constitución provincial y las siete cartas orgánicas municipales de Chubut impiden las reelecciones indefinidas. Trazó un paralelismo incómodo: fue el propio radicalismo de Formosa el que impulsó ante la Corte Suprema la acción de inconstitucionalidad contra el artículo 132 de la Constitución formoseña —»idéntico al artículo que han votado los diputados el otro día»— por el cual Gildo Insfrán lleva unos 30 años como gobernador. La Corte, recordó, falló hace un año y medio que esa norma «no respetaba el republicanismo, que la alternancia es imprescindible» y que el exceso de poder de una misma persona en el cargo «produce desigualdades, imposibilidad de una participación leal frente a los contrincantes».
Citó además el respaldo de dos abogados de la provincia que comparten su lectura: «El Dr. Patricio Meisen, que es un abogado muy reconocido de la ciudad de Puerto Madryn», y «el Dr. Eduardo Hughes, de Comodoro Rivadavia», quienes —dijo— hacen cuestionamientos similares y ponen como ejemplo el caso Formosa, no solo por la reelección indefinida sino porque «la Corte Suprema de Justicia de la Nación dijo que estaba mal y tuvo que intervenir y corregir esto para que Insfrán no vuelva a ser candidato». Su conclusión: «Estamos yendo en contra de lo que la Corte Suprema ha dicho hace un año y medio. No les importa nada».
Con esa ley, que alcanza a los municipios y a las 20 comunas rurales —40 localidades chubutenses en total— lanzó su frase más dura: «Han convertido pequeñas Formosas, a partir de ahora son pequeñas Formosas».
El golpe a Sergio Guajardo
Uno de los tramos más políticos de la charla giró en torno a Sergio Guajardo, a quien Pagliaroni describió como directamente perjudicado por la nueva ley, sobre todo si el Frente Provincial cierra un acuerdo territorial con Currilén de cara a las elecciones del año próximo: «Recién hablaba con Sergio Guajardo, que estaba enojado, porque además lo embroma esto (…) a él, a Guajardo, lo perjudica doblemente«.
Según explicó, el perjuicio es doble: «Si va en un frente electoral distinto al intendente de la ciudad, corre con desventaja, porque es un intendente que no podría haber sido candidato, y a partir de ahora lo va a hacer». Y si opta por ir dentro del mismo espacio, tampoco la tiene fácil: «También lo complica si va en el mismo Frente Electoral, porque allí el candidato del oficialismo será Currilén y no él, y según él, le van a poner todas las trabas posibles para que no pueda ni siquiera presentarse a una elección interna, como hicieron el año pasado con la Diputación Nacional».
«Lamento a Guajardo, un hombre que está con aspiraciones políticas en su localidad, que se las vayan cuartando de esta manera a él y a muchos otros. Pongo este ejemplo porque ha sido uno de los pocos que ha dado la cara».
«Se fueron a un lugar del cual no se puede volver»
Pagliaroni retomó una discusión que mantuvo horas antes con una correligionaria, sobre los radicales que en su momento cuestionaron a quienes decidieron sumarse a La Libertad Avanza: «Le decía a una correligionaria: los mismos que nos señalaban a los que nos fuimos a trabajar con la Libertad Avanza, bueno, ahora se fueron al pasto, no se fueron a la Libertad Avanza. La verdad es que se fueron a un lugar del cual no se puede volver».
También cuestionó los argumentos de la diputada Aguilera para defender la ley: «Yo la escuchaba a la diputada Aguilera el otro día con la justificación de por qué no era una norma electoral, cosa que estoy absolutamente en desacuerdo con Menna». Y agregó con ironía sobre cómo votaron: «Por lo menos hubiesen votado como Lustó, que levantaba la mano un poquito para que no se viera. Acá no solamente votaron, sino que además justificaron —en el caso de Aguilera— la ley».
Su definición final sobre la conducción: «Estos no son los mismos radicales que opinaban hasta hace poco tiempo y que cuestionaban absolutamente todo, que era todo inmoral lo que hacían el resto, que era todo ilegal, que era inconstitucional. Bueno, ahora ellos, esto y otras cosas que han ido votando en esta legislatura, los pone en un lugar de no retorno. Cuando se fueron al pasto, sí, se fueron al pasto».
Menna, en la mira: «Hasta 2023 aparentaba ser un abogado prestigioso»
El ex legislador fue especialmente duro con el titular del radicalismo, Gustavo Menna, a quien responsabilizó por la falta de diálogo interno entre intendentes, diputados, dirigencia local y comités: «El responsable de eso es pura y exclusivamente Gustavo Menna, porque es el presidente del radicalismo aún (…) no ha usado el radicalismo para otra cosa» que negociar cargos o cuestiones puntuales.
Contó además que citó una reflexión que circulaba entre correligionarios sobre el propio Menna: «Yo hablaba con alguna persona hoy y decía: ‘Menna, la verdad que hasta el 2023 aparentaba ser un abogado prestigioso, porque hoy está demostrando que era un chanta, sinceramente’ (…) antes buscá las cosas que ha escrito sobre normas electorales, sobre cuestiones de la función pública. Pasó de ser alguien con apariencia de abogado responsable, de constitucionalista, a hacer esto que es hoy».
Puso como ejemplo el reciente aumento del aporte a la obra social para los municipios, decidido —según relató— sin consultar a los intendentes radicales: «Cuando les aumentaron entre ayer y medianoche el aporte a la obra social a los municipios (…) ni le preguntaron a los intendentes radicales, se enteraron por los medios.» Y remató sobre el vínculo de Menna con las bases: «Menna considera que está más allá del resto, está en un escalón por encima, que no merecen tener una discusión igualitaria. La verdad que los mira desde un trono que él mismo se ha impuesto».
El antecedente Torres–Loma Ávila y su propio voto
Pagliaroni recordó otro episodio que, a su entender, ya mostraba el patrón de subordinación del radicalismo al poder de turno. Hace dos años y medio, tras la elección provincial que consagró a Ignacio Torres como gobernador, este cerró un acuerdo con el sindicalista de origen peronista Loma Ávila. «Allí fueron los radicales, estos radicales, a hacerle campaña a Ávila, a votarlo», señaló.
Él, en cambio, remarcó que optó por otro camino: «Muchos otros no optamos por esa opción, lo votamos a Trefinger, porque era una opción más vinculada ideológicamente a lo que el radicalismo, junto con el cambio, representaba, que lo que podría representar Loma Ávila.» Aclaró que no juzga a Ávila en lo personal —»no hablo ni bien ni mal de él»— sino el criterio de la conducción partidaria: «Allí fueron los radicales obedientes del poder a hacer los deberes que les indicaba Torres.» Y sumó otro dato sobre el actual escenario municipal: «¿Con qué asume Merino? Merino asume con gente recalentada».
El cruce con Leonardo Ferrelli
Durante la charla, y con lectores comentando en vivo, Pagliaroni cruzó directamente a Leonardo Ferrelli, identificado por la producción del programa como presidente de la Convención del radicalismo, quien había salido a bajarle el tono a la medida en redes sociales. Según leyó Mansilla al aire, Ferrelli había escrito: «No se votó una ley que establezca la reelección indefinida, se eliminó el límite de los mandatos para las comunas rurales» y que «es esencial la alternancia para la democracia, pero también entiendo que esas localidades tienen una realidad institucional distinta».
Pagliaroni no se lo dejó pasar: «Pero que no sea pago, Ferreli. Lo único que le puedo decir es que no sea pago.» Y cuestionó de fondo el argumento de la «realidad institucional distinta»: «Claro que es distinta y es peor que el resto, porque aquí en Trelew, en Madryn o en Comodoro probablemente sea más fácil competir en los municipios. Mientras más chico es el municipio, más hegemónico se vuelve el poder local.» Sobre la idea de que cada carta orgánica define sus propias reglas, fue tajante: «Las reglas constitucionales son para todos. No es que los argentinos que viven en un lugar son distintos a los que viven en Formosa. Todo lo que manda la Constitución se aplica para todos los hombres y mujeres de la Argentina». Y cerró sin medias tintas: «Es una pavada absoluta lo que dice Ferrelli. Es cuestionable hasta que sea concejal si tiene ese razonamiento, porque sería capaz de votar cualquier cosa. Es una estupidez total lo que dice, y no ha salido a hablar nadie más».
Un futuro de tres fuerzas, sin lugar para el radicalismo
Consultado sobre cómo sigue la historia, Pagliaroni no dejó dudas sobre su diagnóstico: «El radicalismo está en una posición de decadencia absoluta en Chubut, de decadencia absoluta, que no va a formar parte de las discusiones importantes en el futuro».
Trazó un mapa político a tres bandas para lo que viene: «En esta provincia discuten tres fuerzas políticas: discute La Libertad Avanza, discute el PRO con Torres a la cabeza, y discute el peronismo. Esas son las tres opciones políticas que van a estar en la discusión, el resto van a ser simples acompañamientos a una u otra fuerza».
Sobre la proliferación de nuevos sellos electorales en la provincia —como los espacios Despierta Chubut y Renovación y Desarrollo— fue crítico: «Son reglas de juego, por supuesto, para competir hay que tener vehículos electorales, que son los partidos políticos. Pero nuevamente digo: allí el radicalismo se desdibuja, porque mientras más partidos políticos haya, menos valor tiene el radicalismo como institución, como sello».
También apuntó al propio gobernador por el manejo de la ley: recordó que fue la diputada Mariela Williams quien presentó el proyecto —»es parte del frente que está acompañando también a Torres»— y remarcó que Torres «no hizo ninguna declaración a favor de la ley» pese a haber mandado a votarla a los diputados radicales: «Muestra el rol que ocupan: son empleados del poder».
¿Va La Libertad Avanza con Torres en 2027?
Frente a la pregunta de Mansilla sobre un posible acercamiento entre el PRO de Torres y La Libertad Avanza en Chubut, Pagliaroni fue cauto pero claro: «Ahora veo que Torres está un poquito acercándose; en tal caso le diremos bienvenido si decide apoyar al presidente Milei.» Sin embargo, descartó una alianza electoral: «Yo creo que son construcciones distintas, más allá de acuerdos electorales.» No irían juntos, resumió Mansilla, a lo que Pagliaroni no contradijo.
Sobre el calendario electoral, anticipó adelantamiento de comicios: «Yo creo que va a haber elección adelantada (…) a partir de abril en adelante, cualquier mes puede ser. Dependerá si hay PASO o no hay PASO, porque las PASO se dan en el mes de agosto y las generales en octubre; si no hay PASO habrá algún margen más para convocar más cerca de la elección nacional. Pero yo entiendo que sí va a haber adelantamiento de elecciones».
«Por ahora estoy afiliado al radicalismo»
Consultado directamente sobre su propia situación partidaria, Pagliaroni fue franco: «Por ahora estoy afiliado al radicalismo. Veré en el futuro qué depara, pero no, nadie me ha pedido que me afilie, ni ha sido una exigencia afiliarme a La Libertad Avanza, ni mucho menos.» Y valoró el trato recibido en el nuevo espacio: «Nos consideramos muy respetados por la gente de La Libertad Avanza, con todos los que hemos podido tener hasta ahora diálogo. Estamos contentos en un lugar donde se nos respeta, donde podemos discutir este tipo de cuestiones que claramente en el radicalismo no se pueden discutir, si las máximas autoridades justifican lo injustificable. Imagínate qué nivel de debate puede abrir».
Sobre su propio rol en la última elección legislativa, aclaró: «No acompañé a los candidatos del oficialismo en la elección legislativa; acompañamos a Mayra Frías para que sea diputada, y finalmente, como muchísimos otros chubutenses, apoyamos esa opción, que fue la que ganó en la provincia. Vamos a seguir colaborando con un espacio que consideramos que se nos escucha, que se puede discutir, que se pueden intercambiar opiniones, como es este espacio que conduce César Trefinger aquí en Chubut y que acompaña al presidente Javier Milei».
Sobre el destino del propio partido, retomó una definición que ya había dado en otra oportunidad: «Yo el radicalismo, nada, ya lo he manifestado anteriormente. El radicalismo no tiene destino con estas conducciones, que obviamente están amparadas al poder del Estado, porque hay un gobernador detrás, un vicegobernador, intendentes como Merino. Yo creo que el radicalismo va camino a hacer un PACH —con todo el respeto que merece el PACH—, y ya lo dije hace como dos años en tu programa».
«Nos llaman a nosotros para pasar con la ambulancia a levantar»
Consultado por Mansilla sobre si ve una fuga de dirigentes y afiliados radicales tras esta votación, Pagliaroni no dudó: «No te quepa ninguna duda. No te quepa ninguna duda.» Y lo ilustró con humor: «Así como muchos nos llaman a nosotros para pasar con la ambulancia a levantar [risas].» Contó que ese llamado ya viene de varios meses atrás: «Nos llamaron en su momento, hace varios meses ya, con la elección del año pasado, cuando yo transparenté que me designaron en la delegación de ANSES, y eso también fue una muestra de que estábamos reconocidos en otro espacio político».
Sobre lo que viene, fue contundente: «Esto abre las puertas a que primero muchos vayan a La Libertad Avanza, o que se vayan a otros espacios políticos, locales.» Mencionó incluso un comunicado de un comité radical del interior en esa línea, cuyos firmantes —aclaró— no son amigos personales suyos: «Son dirigentes todos reconocidos, radicales de muchísimo tiempo, de mucha militancia, de mucha trayectoria, comprometidos en los peores momentos del radicalismo. Y verlos a sus diputados no solamente votar esto, sino además justificarlo (…) de hecho, Guajardo hace años que no cruza una palabra con ellos, pero les reconozco eso».
Sobre si La Libertad Avanza puede oficiar de espacio de contención para esos radicales desencantados, no tuvo dudas: «Sin ninguna duda, La Libertad Avanza es un espacio de contención. Veremos en las próximas semanas, seguramente va a haber reacomodamientos, con gente que se sigue desilusionando de la dirigencia del radicalismo, de las autoridades del radicalismo.» Y sobre si habrá salidas formales del partido: «Sí, por supuesto, habrá salidas del radicalismo, o por lo menos radicales que apoyen a La Libertad Avanza y que lo expresen así».
Su cierre fue una definición electoral de fondo: «Es que los radicales ya están apoyando a La Libertad Avanza. No porque yo o alguno más lo hayamos dicho: el afiliado radical, el votante, el simpatizante radical, ya está acompañando a La Libertad Avanza. Lo acompañó en la elección presidencial, lo acompañó en la elección de diputados nacionales. Quienes no lo ven son quienes se aferran a un sueldo en la legislatura o en algún otro lugar. Pero la verdad es que el votante del radicalismo mayoritariamente ya está acompañando a La Libertad Avanza».
Los comités del interior, entre la lealtad y el pragmatismo
Antes de la entrevista con Mansilla, Pagliaroni había dialogado con el presidente del comité radical de El Maitén, y trazó un repaso por distintas localidades: mencionó a Priscila Santos en Río Mayo y anticipó que los radicales de Corcovado apoyarán al intendente Molina. Fue cuidadoso en esa lectura: «En muchos casos no se habla ni bien ni mal de las gestiones, se habla de una cuestión de responsabilidad institucional».
Y graficó la idea de la lealtad de base por sobre el color partidario: «Lo que aquí está en discusión es que, si él sigue siendo candidato, no se compite lealmente con otros. Y esto que estamos viviendo en Chubut hoy es lo que hemos vivido en el conurbano de la provincia de Buenos Aires, lo que se ha vivido en provincias feudales como la Formosa de Insfrán».
Nota basada en declaraciones de Manuel Pagliaroni en el ciclo «HOY HAY CHARLA», conducido por Rodrigo Mansilla (@rodrigomansillanoticias, YouTube).




