Piden frenar el avance urbano para evitar un “riesgo real” sobre la producción del Valle
López Olaciregui advirtió que los municipios deben frenar el avance urbano y ordenar el territorio para proteger la producción del Valle
El presidente del Clúster Bovino del Valle Inferior del Río Chubut (VIRCh), Fernando López Olaciregui, aseguró que la producción cárnica del Valle atraviesa una etapa de recuperación tras años de inflación y costos elevados, pero advirtió que el mayor desafío ya no es económico, sino territorial: la expansión desordenada de viviendas y loteos sobre tierras históricamente productivas.
En diálogo con el programa INVENCIBLES en FM El Chubut, el dirigente del sector fue contundente: los municipios del valle —y en particular Trelew— deben asumir un rol activo y urgente en la planificación del territorio, porque de lo contrario el valle corre el riesgo de convertirse en “un gran country” y perder su capacidad productiva.
Un sector que se estabiliza, pero sigue presionado por los costos
López Olaciregui explicó que el año comenzó con mejores precios para el ganado, pero la suba del dólar y los aumentos en salarios, insumos y fletes terminaron erosionando los márgenes.
Aun así, la producción se mantiene en torno a las 100 mil cabezas anuales, con una distribución concentrada en Gaiman, Dolavon y 28 de Julio, que aportan cerca del 50% de la carne que se consume en la provincia.
Pero el problema central ya no pasa por el mercado, sino por la tierra disponible.
El reclamo central: ordenamiento territorial y límites a los loteos
El dirigente fue directo: “No puede ser que alguien compre dos hectáreas para tener una casita de fin de semana y después empiece a mandar cartas documento para sacar a un engorde o a un criadero de gallinas que estaba ahí desde siempre”.
La queja no es nueva, pero se profundiza. Según López Olaciregui:
Se siguen aprobando subdivisiones irracionales de chacras productivas.
Aparecen loteos con varias casas donde debería haber superficie mínima para producir.
Se instalan postes de luz, servicios e infraestructura sin planificación.
Se bloquean o alteran canales comuneros, afectando el uso del agua y la producción aguas abajo.
Los municipios —entre ellos Trelew— permiten un crecimiento urbano “desordenado y sin lógica productiva”.
Para el sector, la ausencia de una política municipal clara abre la puerta a conflictos permanentes entre nuevos residentes urbanistas e históricos productores.
El valle en riesgo: “Si no se ordena, será un país de chacras convertidas en countries”
López Olaciregui alertó que la presión inmobiliaria está modificando la matriz del Valle:
“Lo vemos todos los días: lotes nuevos, casitas nuevas, servicios nuevos. Eso no para. Y mientras tanto, al productor cada vez le ponen más trabas para trabajar.”
El dirigente insistió en que los municipios deben fijar reglas estrictas:
Regular el tamaño mínimo de las parcelas productivas.
Proteger corredores de riego y canales históricamente comuneros.
Evitar habilitaciones urbanas que afecten actividades ganaderas.
Establecer zonas de uso exclusivo para producción agropecuaria.
Crear marcos ambientales claros que otorguen seguridad jurídica a quienes invierten y producen.
El rol de Trelew en la planificación regional
Si bien los reclamos son para todo el VIRCh, López Olasiregui subrayó que Trelew tiene un rol clave debido a su volumen poblacional y a que muchos loteos se gestionan o se habilitan desde la ciudad.
Para el sector, el municipio debería:
Frenar la expansión urbana desordenada sobre tierras productivas.
Coordinar políticas de uso del suelo con Gaiman y Dolavon.
Participar de mesas productivas permanentes.
Incorporar la producción agropecuaria como eje central de su planificación local, y no solo enfocarse en comercio y turismo.
Impulsar regulaciones que eviten el choque entre residentes urbanos y productores.
“No es un problema de Provincia solamente; es un problema de todos los municipios, y Trelew tiene que ser parte de la solución”, remarcó.
Reclamos también hacia Provincia: agua, financiamiento y política agropecuaria
El dirigente agregó que el Gobierno provincial debe avanzar en:
Una política agropecuaria concreta, como tienen Río Negro o Neuquén.
Ordenamiento del uso del agua de riego.
Programas de financiamiento accesibles.
Continuidad institucional para evitar cambios permanentes en el Ministerio de Producción.
Un sector que genera empleo y necesita capacitación
El clúster calcula unos 800 empleos directos en engorde y producción, más otros 500 o 600 en frigoríficos, veterinarias, fletes e insumos.
Sin embargo, la falta de capacitación y la demanda de competencias específicas siguen siendo un problema estructural.
Conclusión: sin planificación municipal, el valle pierde su vocación productiva
López Olaciregui fue claro: la producción del Valle es viable, da empleo y abastece a la provincia, pero necesita protección política.
La advertencia final fue contundente: “Si no ordenamos el territorio, el valle va a dejar de ser productivo. Los municipios tienen que actuar ahora, no dentro de diez años.”





