SEROS bajo la lupa

Last Updated: 12 de septiembre de 2026Por Tags: , , , , ,

Ayail cuestionó a SEROS: “Nos aumentaron el aporte, pero la obra social no mejoró”

La dirigente de ATE y CTA Autónoma puso números al malestar de los estatales: el descuento pasó del 4,25% al 6,75%. Denunció coseguros, demoras, falta de prestaciones y burocracia incluso para pacientes con patologías complejas.

La pregunta que Soledad Ayail lanzó durante la entrevista resume buena parte del enojo de los trabajadores estatales con SEROS: ¿Para qué sirvió pagar más?

Desde comienzos de 2025, sostuvo, el aporte personal destinado a la obra social pasó del 4,25% al 6,75%. Al mismo tiempo también crecieron las contribuciones patronales.

El argumento era fortalecer financieramente a SEROS. Ayail dice que los trabajadores ya hicieron su parte. Ahora reclama saber dónde está la mejora.

“¿Cuál fue la mejoría para nosotros? Porque eso es lo que dijeron: que iba a mejorar la prestación. No sucedió”.

Más descuento y más plata arriba

La dirigente de ATE y CTA Autónoma pasó por «Alguien tiene que querer» con Rodrigo Mansilla y describió una paradoja.

SEROS recauda más por cada salario, pero cuando el afiliado necesita usar la cobertura siguen apareciendo gastos adicionales.

Mencionó coseguros, medicamentos, estudios y cirugías en los que el trabajador debe “poner plata arriba”.

El cuestionamiento se agrava, dijo, por el escenario salarial. Ayail señaló que ATE viene rechazando acuerdos paritarios por considerarlos insuficientes y contrapuso esos aumentos con el 6,75% que se descuenta para la obra social.

“Es un montón para la prestación que te da SEROS hoy”, sostuvo.

El problema no siempre es un “no”: a veces es no llegar

Uno de los aspectos más interesantes de su planteo fue otro. Según Ayail, en muchos casos SEROS no rechaza formalmente una prestación.

El problema es que la burocracia puede hacer tan difícil obtenerla que el afiliado termina llegando tarde o pagando por su cuenta.

La dirigente habló desde su propia experiencia como paciente oncológica.

Relató dificultades para realizar controles semestrales, conseguir autorizaciones y coordinar estudios.

Explicó, por ejemplo, que determinados centros exigen un turno para iniciar una autorización, mientras que la obra social puede exigir previamente esa autorización para avanzar con el turno.

Un círculo burocrático que para una consulta común puede significar una molestia.

Para un paciente con una enfermedad grave, puede significar otra cosa.

“Un paciente oncológico no puede esperar”.

Médicos de Buenos Aires controlando licencias en Chubut

Ayail abrió además otro frente: el nuevo sistema de contralor médico. Aseguró que trabajadores reciben videollamadas de médicos ubicados en Buenos Aires, profesionales generalistas que deben evaluar licencias correspondientes a enfermedades muy diferentes.

Según describió, un paciente renal, diabético u oncológico puede ser evaluado por el mismo esquema. Pero su crítica no fue solamente médica. También fue geográfica.

Ayail cuestionó que desde Buenos Aires se analicen situaciones de trabajadores que viven en localidades chubutenses donde los centros de atención pueden estar a decenas o cientos de kilómetros y donde la conectividad no siempre permite realizar una videollamada normalmente.

El resultado, según afirmó, son licencias reducidas, controles discutidos y situaciones absurdas en las que un trabajador enfermo debe justificar incluso por qué no estaba en su domicilio en el momento exacto del llamado.

La discusión, entonces, dejó de ser solamente contable. SEROS puede mostrar más ingresos.

Pero Ayail propone medir otra cosa: qué recibe concretamente el trabajador por el 6,75% que todos los meses desaparece de su recibo de sueldo.

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